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“No estamos preparados para las secuelas del desarrollo tecnológico”: José Ramón López-Portillo

México debe iniciar un diálogo y debate sobre la repercusión que tendrá en la sociedad y economía de los próximos años, dice José Ramón López-Portillo. Presenta La gran transición…

El libro fue presentado en el Museo Nacional de Antropología.

Científicos futuristas vaticinan la llegada de la singularidad tecnológica en tan sólo unas décadas, o no. Este evento supondría que el avance tecnológico será tan acelerado que se tornaría prácticamente cotidiano, impulsado por una inteligencia artificial más poderosa que cualquier otra cosa conocida.

“Ésta transformará el mundo de manera irreconocible e impredecible; a partir de ese momento la humanidad dejará de ser lo que es”, refiere José Ramón López-Portillo Romano, miembro del Grupo de 10 Expertos para el Mecanismo de Facilitación de Tecnología de la ONU.

Algunos autores prevén que la singularidad llegará alrededor del 2040, otros hacia el próximo siglo, otros más dicen que nunca, añade. “No hay forma de saberlo, pero lo que importa es lo que hagamos ahora, por lo que debemos de abrir el debate de lo que significará el avance de las nuevas tecnologías. Es fundamental que haya conciencia de lo que implicará”. 

Lo anterior fue expuesto por el economista al final de la presentación de su libro La gran transición. Retos y oportunidades del cambio tecnológico exponencial, editado por el Fondo de Cultura Económica (FCE), realizada ayer en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología.

El objetivo del libro no es alertar sobre el futuro distópico, sino abrir un diálogo en México sobre la concientización y adaptación de la sociedad y economía con miras al cambio en el futuro tecnológico, el cual ya asentó sus bases. “Debemos abrir un diálogo intenso, basado en acopio de información, análisis de implicaciones y de diseminación de información y potenciación de capacidades tecnológicas”.

La transición tecnológica ocurre velozmente, exponencialmente, más que en cualquier momento de la historia de la humanidad, y la automatización e inteligencia artificial transformará el mundo aún más, señala el autor. Ese cambio exponencial cambiará la vida diaria, añade, y el resultado que prevén los expertos se define en dos categorías: los optimistas y los pesimistas.

La primera supone que el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial sustituirán por primera vez la habilidad cognitiva el ser humano, lo cual permitirá aumentar la productividad y generar los recursos que acabarán con escasez, pobreza, ignorancia, enfermedad e incluso, violencia. Los pesimistas prevén que antes de todos estos satisfactores estaremos expuestos a los efectos de cambios, como el desempleo y el recrudecimiento de la desigualdad, además del conflicto entre naciones.

¿Qué nos deparará? Quizá ni uno ni otro, dice el hijo del expresidente José López  Portillo, sino la consecuencia de lo que vayamos a hacer ahora. Es por ello que México debe prever su absorción e inserción en este viaje, que sería determinado por los mercados, la industria y el modelo económico, los cuales capitalizan ese avance tecnológico, como ya se observa hoy en día.

EL REGULADOR DEL JUEGO. Entonces, el papel del Estado debe reconsiderarse en una nueva gobernanza y de marcos regulatorios adaptativos a los cambios, enfatiza el autor. “La tecnología tiene una enorme secuela de posibilidades a las cuales no estamos ni siquiera preparados para adaptarnos. En ese sentido, el papel del Estado debe reconsiderarse, regulando y estableciendo los parámetros que establezcan la normatividad”.

Además del Estado, la sociedad civil y la academia deben participar en este diálogo urgente, enfatiza. El debate deberá iniciar cuanto antes porque, independientemente de cuál será el próximo gobierno del país, éste se “enfrentará a dichos problemas muy rápidamente”.

No obstante, éste es un tema que apenas aparece en el discurso de los candidatos a la Presidencia, dijo por su parte, José Carreño Carlón, director del FCE. Y ni siquiera con “la centralidad que exigiría la emergencia”, referida por López-Portillo en su libro.

En su intervención, José Carreño refirió que La gran transición... forma parte de una nueva colección del FCE que busca abrir el debate en temas trascendentes en ciencia, política, economía y sociedad, con miras hacia el 2030. Este proyecto editorial buscará ser una base, añadió, donde especialistas en diferentes ramas del conocimiento depositarán propuestas y estrategias que dibujarían la conformación de las políticas públicas que requerirá el país en los próximos años. Entre estos temas, el análisis del avance y desarrollo tecnológico es vital, el cual exige actuar proactivamente “mientras todavía hay tiempo”.

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