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Estudiantes fuerzan cierre de universidad más grande de Nicaragua

Manifestante pasa frente a un mural del héroe nacional Sandino.

La estatal Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), la más grande del país, suspendió ayer las clases en todas sus sedes, en protesta por la represión del régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, que ha cobrado al menos 47 vidas desde el 18 de abril.

La UNAN, que tiene más de 37 mil estudiantes en sedes ubicadas en diversos departamentos de Nicaragua, especificó que si bien las clases fueron suspendidas, continuará con las actividades administrativas y de los docentes, quienes deberán acudir a sus puestos de trabajo.

La suspensión de las clases fue anunciada en un “comunicado urgente”, emitido ayer, luego de que miles de alumnos exigieran la expulsión de la directiva estudiantil, agrupada en la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) y el Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN).

Tanto la UNEN como el CUUN son organizaciones abiertamente afines al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cuyo máximo líder es Ortega.

Temor a represalias. Los alumnos explicaron ayer durante una manifestación que que las clases no pueden volver a la normalidad con los actuales dirigentes estudiantiles, ya que temen represalias tanto físicas como presiones económicas, puesto que la UNEN y el CUUN están a cargo de los recursos financieros que el gobierno brinda al estudiantado.

Los dirigentes de la UNEN y el CUUN gozan de poco prestigio en Nicaragua, debido a que en su mayoría son personas que pasan una década dentro de las universidades, sin asistir a las aulas de clases.

Hasta ahora las universidades eran consideradas uno de los principales bastiones del FSLN.

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