Trataron de impedir que incluyera talento mexicano en mi filme: Derbez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 08 de Mayo, 2018

Trataron de impedir que incluyera talento mexicano en mi filme: Derbez

Entrevista. El actor mexicano compartió con Crónica detalles de su filme Hombre al agua, en el que luchó con productores por la dignidad del talento latino

Trataron de impedir que incluyera talento mexicano en mi filme: Derbez | La Crónica de Hoy

Antes de convertirse en comediante, Eugenio Derbez estudió dirección de cine en el Instituto Mexicano de Ciencias Cinematográficas. Era un adolescente que de algún modo había heredado el sentido del humor con el que su papá Eugenio González Salas hacía reír a su madre; de ella, la primera actriz Silvia Derbez, heredó su gusto por el cine y la televisión.

“Quizás si en lugar de haber sido hijo de mi mamá, que era actriz, lo hubiera sido de un contador, hubiera sido aquel que cuentas chistes en las fiestas como un comediante frustrado y ahorita estaría en una oficina detrás de un escritorio”, explicó Eugenio Derbez en una conversación con Crónica.

“Descubrí muy tarde que podía hacer reír a la gente. Para mí una cosa es ser chistoso y otra cosa es trabajar, eso lo digo porque yo pensaba que era chistoso porque hacía reír a mis amigos en la escuela, pero yo en mi trabajo quería ser un actor dramático. Me di cuenta hasta los 27 años que podía tener una carrera como comediante”, agregó.

Es por eso que más que ser conocido como director, lo es como uno de los comediantes más famosos de México, que se ha ganado el aprecio de audiencias masivas gracias a su paso por la televisión mexicana en programas como Al derecho y al derbez, Derbez en cuando, XHDRBZ y La familia P. Luche, que realizó para la empresa Televisa. 

“Después de que descubrí eso, me di cuenta que para hacer reír sí hay fórmulas, la gente piensa que uno debe pensar en cosas chistosas pero es exactamente al revés. La fórmula para hacer reír es pensar en todo lo que te molesta, nunca se puede hacer un chiste de un chiste. Toda mi comedia la baso en todo lo que me provoca dolor, molestia y angustia, lo que me irrita y enoja”, comentó.

En esos programas conjugó un estilo que combina el humor involuntario, la improvisación, el humorismo blanco y una dosis de cursilería (más heredada de las telenovelas), que mientras no es tan bien recibida por un público cinéfilo de autor, sí mantiene cautivo a un amplio sector de la población que hizo de su ópera prima No se aceptan devoluciones, la película más taquillera en la historia del cine mexicano y que lo llevó a probar el american dream.

Hoy promociona en México su más reciente filme Hombre al agua, en el que es productor y protagonista, el cual debutó este fin de semana en Estados Unidos, en el segundo lugar de taquilla con 14.8 millones de dólares, sólo por debajo de Avengers: Infinity War, en lo que se ha tomado como un acto simbólico por el mandato de Donald Trump: “A Estados Unidos se tiene que llegar para dar cachetadas con guante blanco, cuando estaba allá filmando me decían los latinos que como se hace para ser exitoso, y yo les dije que la mejor manera de pelear es trabajando, porque nadie lo hace cómo nosotros”, dijo el actor.

Sigue la historia de Leonardo (Derbez), quien es un tipo engreído e hijo de la familia más rica de México, un día se niega a pagarle a Kate (Anna Faris), una madre soltera que había contratado para limpiar su yate. Por azares del destino, Leonardo cae al mar y pierde la memoria, y ella en venganza decide utilizarlo diciendo que es su esposa, por lo que lo pone a trabajar por primera vez en su vida. Aunque al principio es miserable e inepto, poco a se gana el cariño de su nueva familia.

La cinta incluye un número importante de actores mexicanos como Adrián Uribe, Omar Chaparro, Cecilia Suárez, Mariana Treviño, Fernando Luján y Jesús Ochoa: “Son mexicanos verdaderos. Es la primera vez que los albañiles son realmente mexicanos y no están interpretando narcotraficantes, creo que se trata de una película auténtica y ése es uno de sus valores”, enfatizó Derbez.

“Fue difícil venderle a los productores la idea de que haya mexicanos en la película, porque ellos creían que allá había muchos actores para participar. Pero ésa fue mi arma, porque toda la comunidad latina que llenará sus salas de cine, quiere ver también a talento mexicano”, destacó.

En este filme hace extensión del humor que ha mostrado desde la pantalla chica pero con un planteamiento que busca romper estereotipos en Hollywood, con el que busca dignificar a los latinos, “y eso es un gran orgullo para mí porque es un triunfo para México y para los latinos, pues estamos logrando que Hollywood nos voltee a ver como industria”, dijo.

Por otro lado, el actor comentó que una de las razones por las que se fue a Estados Unidos fue el “conquistar un nuevo mercado e intentar hacer reír a otro tipo de gente, sin perder a mi público”; sin embargo, también porque considera que en México la comunidad cinematográfica no le mostró su apoyo:

“Creo que hay una mafia en el cine mexicano. Si ves los premios Ariel te das cuenta que se premian entre ellos mismos, aunque las películas que compiten nadie las conoce. Es absurdo, como si fuera un castigo; si figuras en la taquilla, ahora estás fuera de los Arieles. Es absurdo que te castigue la Academia por tener éxito”, destacó.

“Cuando hice No se aceptan devoluciones me tocó invitar a una función privada a Blanca Guerra, en ese momento presidenta de la Academia junto con otros miembros. Yo estaba sentado detrás de ellos sin que me vieran, y los vi claramente burlarse de mi película durante toda la función. Ese tipo de cosas te hacen cuestionarte qué hago en México, por eso Hollywood fue un lugar donde sí le ven futuro a mi carrera, como le ha pasado a otros cineastas mexicanos”, agregó.

Antes de despedirse, Derbez hizo una reflexión sobre el éxito actual, en un tono más reflexivo y no con su peculiar sentido del humor optimista e ingenuo: “Creo que no hay una misión real detrás de mi carrera y eso es lo que me ha funcionado. En el momento en que tienes ambición por algo las cosas dejan de funcionar, yo tengo un auténtico y genuino placer cuando veo reír a la gente. Cuando decides querer ser más famoso o importante, la vida es la que te pone en tu lugar. Por eso yo no quiero pensar en peldaños, sólo quiero que mi próxima película haga reír a la gente”, concluyó.

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