“A ver, baby, hoy vamos a revisar el miocardio”: especialista | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 08 de Mayo, 2018

“A ver, baby, hoy vamos a revisar el miocardio”: especialista

La sonaja es ahora parte de la consulta, son prácticas nuevas, con doctores jóvenes, en las que el pequeño paciente es visto en forma diferente

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Al entrar a la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal (UCIN) del área de Cardiología Pediátrica, del hospital Adolfo López Mateos, una voz rompe el silencio, con un dulce tono: “a ver bebé… qué guapo estás… holaaa… salúdame… toma tu juguete…”

Un diminuto cuerpecito pareciera perderse en la amplia cama, donde es cuidado día y noche, en donde ha permanecido los dos últimos dos meses, desde el día de su nacimiento.

Cualquier adulto, al ser hospitalizado, quizás se debió enfrentar a un trato frío o distante por parte del personal médico o las enfermeras. Cuando hablamos de una área pediátrica, en donde se encuentran desde recién nacidos hasta un mes de edad, esta situación, la calidez, es increíblemente importante.

A lo lejos se alcanza a ver, tiene mangueras de suero, pero se encuentra tranquilo, estable. Va mejorando de la operación a la que fue sometido.

Como en toda área pediátrica, las paredes del lugar están adornadas con muñecos chiquitos o grandes, de superhéroes, de niñas dulces sonrientes, todos ellos hechos con fomi de vivos colores, como si no se quisiera dejar grandes espacios de esas paredes blancas características de los hospitales… Aquí sí están permitidos los juguetes.

Durante un breve recorrido de Crónica por esta área del hospital, el doctor Sergio Pérez Arauz, encargado del Área de Terapia Intensiva Pediátrica, refiere que el pequeño fue operado del corazón recién nacido y ya lleva dos meses en el hospital.

“El niño nació con medio corazón, es decir todo su lado izquierdo está totalmente apretadito, no se desarrolló y en consecuencia no funciona, es lo que en medicina se conoce como ventrículo izquierdo hipoplásico, que es una de las intervenciones más complicadas porque se tienen que conectar todos los vasos que están del lado izquierdo hacia el ventrículo derecho para que haga el trabajo de los dos lados”.

El especialista señala que esa es una cirugía muy complicada y para poder operar a estos pacientes tan pequeñitos se cuenta con el apoyo de una máquina que se llama bomba de circulación extracorpórea, la cual  oxigena la sangre y la calienta mientras los médicos están trabajando en el corazón lo más rápido que pueden.

“Estas cirugías, como son tan prolongadas, lo que debemos hacer es bajar la temperatura corporal de estos bebés hasta los 14 grados centígrados, para que no tengan tanto desgaste de energía y se vayan a lesionar. Después se tiene que verificar que funcionen bien el hígado, el riñón, el corazón, los pulmones y el cerebro, porque pueden quedar lesionados; ahorita este pequeñito continúa su proceso de recuperación, va muy bien y esperamos que pronto ya pueda pasar a piso”.

Recuerda que el menor llegó con un peso de un kilo 900 gramos y poco a poco ha ido ganando peso, hasta alcanzar los 2 kilos 700 gramos.

Como éste, dice, son muchos los casos que se atienden, motivo por el cual esa área ha tenido que ir creciendo eventualmente y ganando poco a poco más espacios para acomodar más camas, ya que tan sólo el mes pasado registró una ocupación del 107 por ciento “ya estamos rebasados y en un momento dado se tendría que poner una cama extra para poder atender otro paciente ya que la mayoría son cardiópatas.

Para los médicos de esta área, uno de los aspectos más satisfactorios es cuando estos pequeños pacientes se recuperan y abrazan a los doctores y se van; pero ese momento de despedida es más especial cuando ellos mismos saben que vuelven a casa con una nueva esperanza de vida esos pequeños a quienes, en otros hospitales, otros doctores, les habían dado un pronóstico malo, de que no iban a vivir o que no había oportunidades y que no se les podía hacer nada y cuando llegan al hospital Adolfo López Mateos, todo el equipo de profesionales logra salvar a ese bebé para que siga adelante con su vida. “La satisfacción personal y profesional que nos ha regalado el ISSSTE es mucho mayor”, compartieron.

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