Nacional

Pasarela de altibajos en el Castillo de Chapultepec

Fue una pasarela de altibajos, más bajos que altos, donde ninguno de los candidatos presidenciables alcanzó a “prender” al auditorio en el que se presentaron. Aunque si la medida fueran las risas, ésas las ganó Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, que logró sacar del marasmo a los empresarios del ramo turístico que festejan sus ocurrencias, dichos y anécdotas.

Otro que logró buenos dividendos fue Andrés Manuel López Obrador, que también arrancó algunas risas y aplausos, pues el tabasqueño dijo a los empresarios del ramo turístico lo que querían escuchar, ya que el aspirante puntero se comprometió a dialogar sobre la viabilidad del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, clave para detonar el turismo en nuestro país.

Fiel a su guión, José Antonio Meade, expuso de manera pedagógica sus planteamientos en materia turística, lo que le valió esporádicos aplausos, pero hasta ahí.

”Habla muy lento...”, criticaba un empresario mientras se retiraba del Alcázar del Castillo de Chapultepec donde se llevó a cabo el Foro Nacional de Turismo de la Ciudad de México. Su acompañante, otro empresario, asentía con la cabeza. “Es muy teórico…”, replicaba.

Una pasarela que despertó expectativas. Ahí estaban los exsecretario de Turismo, Óscar Espinoza Villarreal, y Silvia Hernández, miembros del Consejo Consultivo de este organismo turístico.

De hecho, Silvia Hernández fue la moderadora de la intervención de López Obrador ante este gremio y fue clave para que el tabasqueño asegurara que la decisión de cancelar la obra del nuevo aeropuerto aún no está tomada.

“Ya sabía que iba a salir lo del aeropuerto…venía preparado”, aseguró.

Aún así, López Obrador no se salvó de uno que otro “machucón”, pues en una especie de reclamo, la exsecretaria de Turismo le recriminó a López Obrador la ausencia de referencias o propuestas en materia de turismo en sus libros Proyectos de Gobierno.

“Tuve que leer varios libros para saber qué piensa del turismo”, recriminó. Una mueca que asemejó una sonrisa fue la respuesta.

“NO SEAN sACATONES…” En su oportunidad, el Bronco rompió los esquemas y protocolos. Irreverente y franco en sus palabras no dudó en llamar “sacatones” a los empresarios turísticos que no apoyan su propuesta de “mocharle la mano a los corruptos”.

“Levanten la mano los que apoyan que les cortemos la mano a los corruptos”, pidió al auditorio.

Solo unas ocho manos se levantaron, entre ellas algunas mujeres. Los empresarios se observaban y reían ante el reto.

“No sean sacatones…saben que es la única opción que tenemos….”, les reclamó y estallaron las carcajadas.

Una, dos, tres cuatro veces o más, El Bronco provocó las risas de los empresarios con sus anécdotas o ataques contra López Obrador a quien llamó Santa Claus por pretender regalar dinero.

“Es vaciado este cuate…”, comentaban algunos empresarios.

El abanderado del Frente, Ricardo Anaya, causó buena impresión. “Es el segundo lugar, hay que escucharlo”, decían en un grupo de empresarios.

Anaya los apapachó, aseguró la construcción del aeropuerto pero les advirtió que si llegan al país ciertas ideas retrógradas de manejo económico, si se descompone la economía del país, lo primero que va a pasar es que este sector turístico se descompondría. El panista causó buena impresión y respondió a las expectativas.

Margarita Zavala desató aplausos cuando se comprometió a revisar la seguridad en diferentes tramos carreteros del país, o cuando aseguró que las secretarías de Economía, Hacienda y Cultura, entre otras, deben trabajar de forma conjunta para detonar el turismo a nivel nacional.

Lo que no gustó tanto a los empresarios del ramo turístico fue cuando habló de quitar el gasto corriente a la Secretaría de Turismo y canalizarlo principalmente a infraestructura del sector.

Fue una pasarela de altibajos donde si bien los presidenciables arrancaron algunos aplausos, no lograron subir al máximo el termómetro que se mantuvo a medio nivel.

Imprimir