La inseguridad en el proceso electoral

Israel Moreno

Este fin de semana el Partido de la Revolución Democrática (PRD) cumplió 29 años de su fundación y en un acto masivo en el Monumento a la Revolución, su presidente, Manuel Granados, recordó el homicidio de más de 830 militantes a lo largo de estas casi tres décadas.

También, a manera de homenaje, habló de los 14 militantes muertos durante la actual contienda electoral, a quienes nombró uno a uno: Stalin Sánchez González, Saúl Galindo Plazola, Arturo Gómez Pérez, Gabriel Fernández Arias, Marino Catalán Ocampo, Juan José Castro Crespo, Sabino Mejía Rodríguez, Víctor Molina Dorantes, Juan Andrés Pardo, Francisca Flores García, Antonia Jaimes Moctezuma, Homero Bravo Espino, Ricardo Bravo Castro y Mayela Sánchez Nevarez, y no es para menos pues entregaron su vida a este instituto político.

Y es justo ahí en donde me detendré, toda vez que este proceso electoral no solamente ha cobrado al PRD con la vida de sus militantes, sino también a otros partidos como el Partido Encuentro Social (PES), al que recientemente le asesinaron a Eduardo Aragón Caraveo, uno de los fundadores del PES y dirigente del partido en el municipio de Aldama, Chihuahua.

Al mismo tiempo, y en lo que se realizaba el acto en el Monumento a la Revolución, el PRD sufría otra muerte, la de Liliana García, candidata del partido a regidora en Ignacio Zaragoza, Chihuahua.

Luego de estos asesinatos en aquel estado del norte del país, llaman la atención las palabras de Luis Pavel Aguilar Raynal, presidente estatal del PRD en Chihuahua, quien aseguró que “se ha encendido un gran foco rojo en el proceso electoral local”.

Y yo añadiría que no sólo en ese estado, sino a nivel nacional, pues todo México se ha enterado de los levantones de candidatos en Guerrero, Tabasco y Oaxaca, así como en el centro del país y, lamentablemente, esto es lo que está caracterizando a un ejercicio democrático como lo son las elecciones.

Por ello, desde este espacio, creo conveniente hacer un llamado a todos los partidos políticos y autoridades electorales para que privilegien la paz y democracia electoral y sobre todo al Instituto Nacional Electoral (INE) para que levante la voz y exija seguridad al Estado Mexicano, para garantizar a todos los aspirantes a un puesto de elección popular su derecho a ser votado sin que nadie lo pueda impedir y menos por medio de la violencia.

El clima de inseguridad que se presenta ahora en el ámbito electoral del país comienza a ser preocupante, pues es lamentable que la violencia y la inseguridad se haya filtrado al proceso de tal manera que ya se está haciendo normal esta forma de hacer política mediante prácticas que se creían superadas, sin embargo la realidad nos demuestra lo contrario.

Especialistas en la materia han comprobado que las bandas criminales, o los diversos cárteles de la droga, pretenden determinar quién participa y quién no en el proceso electoral con el fin de salvaguardar sus intereses delictivos y esto ha sido denunciado infinidad de veces; lo malo es que hasta el momento no se ha hecho mucho al respecto, por el contrario, se han incrementado los acontecimientos delincuenciales para crear un clima de miedo que en nada está ayudando a la elección más grande que se ha vivido en México, con 3 mil 400 cargos en disputa.

Finalmente llama la atención que ante todo este caos no haya salido autoridad alguna a denunciar dicho clima violento, por lo que usted estimado lector debiera preguntarse ¿quién se está beneficiando de todo esto?

Por lo anterior, coincido con el presidente nacional del PRD, Manuel Granados, quien citó a Heberto Castillo estoy convencido de que hoy más que nunca nos hace falta retomar el pensamiento Hebertista, quien siempre luchó por la persuasión del consumo interno, el control racional de precios y sobre todo, por la educación como pilar del desarrollo y el entendimiento social, ya sea, en la política o en los lugares de trabajo así como el respeto mutuo incluso hasta con los que no coincidían con él.

Twitter: @israelmorenori

 

Imprimir

Comentarios