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“El sentido del humor acerca a Dios”: Papa Francisco

Precisó que para afrontar las dificultades se necesita tenacidad, serenidad, una mirada positiva y de fantasía, además de “un poco de sentido del humor”, que “es la actitud humana que más se acerca a la gracia de Dios”.

El Papa Francisco aseguró hoy que "el sentido del humor acerca a Dios”, al encontrar a una multitud en la ciudadela de Loppiano, el centro internacional del movimiento católico de Los Focolares ubicado en la céntrica región italiana de La Toscana.

Tras su visita a la comunidad católica de autogestión solidaria Nomadelfia, el Papa abordó un helicóptero y se dirigió a la cercana Loppiano, donde decidió abandonar el discurso preparado de 14 páginas que tenía en la mano y habló improvisando.

A su llegada, recorrió el santuario Theotokos donde rezó frente a una imagen de la Virgen y después se reunió con una familia de “focolarinos”. Ante una muchedumbre, escuchó el mensaje introductorio de la presidente del movimiento, Maria Voce.

El líder católico destacó la “aventura” emprendida por los habitantes de esta ciudadela, que hace 50 años dejaron sus casas para dar vida a la aldea, además de su “valentía” y su “sinceridad”, no obstante las situaciones difíciles de la vida.

Precisó que para afrontar las dificultades se necesita tenacidad, serenidad, una mirada positiva y de fantasía, además de “un poco de sentido del humor”, que “es la actitud humana que más se acerca a la gracia de Dios”.

“Yo conocí a un santo padre comprometido hasta acá de trabajo, iba por acá y por allá, pero nunca dejaba de sonreír, cuando tenía este sentido del humor los que lo conocían decían: ‘Es capaz de reírse de los demás, de sí mismo y hasta de la propia sombra’. Así es el humorismo. No lo dejen”, contó.

Más adelante destacó el ambiente “laico y festivo, incluyente y abierto” de Loppiano, donde se trabaja la tierra, se hace empresa e industria, existen escuelas de formación, casas para ancianos, talleres artísticos y complejos musicales.

Advirtió que “lo contrario del yo” no es el “tú”, porque lo opuesto de todo individualismo es “el nosotros”; por eso invitó a los focolares a “no quedarse tranquilos” e ir “fuera, al mundo, para salir, para encontrar, para cuidar”, sobre todo donde más se necesita.

“Esta espiritualidad del nosotros que ustedes deben sacar adelante es la que nos salva de cualquier interés egoísta, no es solamente un hecho espiritual, sino una realidad concreta con consecuencias formidables”, subrayó.

El Papa alabó las diversas iniciativas surgidas en esa ciudadela, entre ellas el Instituto Universitario Sophia, erigido por la Santa Sede, y del cual una sede será activada dentro de poco en América Latina. “Me alegro vivamente de eso”, añadió.

“Debemos usar todo esto: humildad y capacidad de riesgo, apertura y sinergia, las urgencias a menudo dramáticas que nos interpelan por todas partes no pueden dejarnos tranquilos. En el cambio de época que estamos viviendo (no es una época de cambios, es un cambio de época) hay que comprometerse”, dijo.

Este compromiso, abundó, no sólo debe darse en el encuentro con las demás personas, entre las culturas y los pueblos, en la creación de una alianza entre las civilizaciones sino -sobre todo-, para vencer todos juntos el desafío histórico de construir una cultura compartida del encuentro.

Tras saludar a muchos de los presentes, bromear, recibir regalos y tomarse autofotos a solicitud de diversos jóvenes, Jorge Mario Bergoglio abordó un helicóptero que lo condujo de regreso al Vaticano.

ijsm

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