Hasta los dientes: “Un documental que reivindica la vida en un contexto de muerte” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 12 de Mayo, 2018

Hasta los dientes: “Un documental que reivindica la vida en un contexto de muerte”

Entrevista. El director Alberto Arnaut busca limpiar los nombres de dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey que fueron asesinados y a quienes incriminaron como sicarios

Hasta los dientes: “Un documental que reivindica la vida en un contexto de muerte” | La Crónica de Hoy

Jorge Antonio Mercado y Javier Francisco Arredondo eran dos estudiantes de maestría del Tecnológico de Monterrey. La noche del 19 de marzo del 2010 fueron balaceados dentro de las instalaciones de la universidad por un grupo de militares, en medio de un enfrentamiento con supuestos narcotraficantes. De hecho, la versión oficial dice que el saldo del conflicto fue la muerte de dos sicarios “armados hasta los dientes”.

Hace ocho años, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) dijo que los jóvenes bajaron de una camioneta armados y por eso fueron objeto del uso de la fuerza letal por los uniformados. Ellos salían de cenar. La versión no ha sido desmentida, pero a ocho años del suceso el joven director Alberto Arnaut ha trabajado en un documental en el que ­reúne una serie de pruebas que limpian el nombre de los estudiantes y lleva por título Hasta los dientes, como dicen las autoridades que los encontraron armados.

“El proyecto nace porque yo conocí a uno de ellos, Javier Francisco Arredondo Verdugo; él era del pueblo de mi papá en Baja California Sur (…) Cuando me entero que el gobierno dijo que habían sido asesinados por ser narcotraficantes me indigné mucho porque yo conocía bien a Javier Francisco y sabía que no sólo no estaba involucrado en el crimen organizado, sino que además era una persona con un futuro muy prometedor”, expresó Alberto, en entrevista con Crónica.

La película nos cuenta una mirada testimonial de los familiares de los estudiantes asesinados, pero también narra los hechos de esa noche en que fueron balaceados dentro de las instalaciones de la universidad, en donde sus cuerpos fueron manipulados: los soldados los movieron de lugar, los golpearon hasta dejarlos casi irreconocibles y les plantaron armas.

“Primero había decidido hacer un video homenaje, pero después me di cuenta que teníamos que hablar de algo mucho más grave, global y complejo, que es lo que sucedió esa noche: la forma en que fueron asesinados, cómo les sembraron armas y todo lo que rodea a cómo las autoridades tratan de manipular los hechos para tratar de hacer pasar por delincuentes a personas inocentes y revictimizar a las víctimas”, comentó el director.

“No pude tomar distancia, es un documental que parte desde la perspectiva de los familiares que busca reivindicar a Jorge y Javier como seres humanos; es un documental que reivindica la vida en un contexto de muerte. Ahí no se puede guardar distancia, me volví parte del movimiento por la verdad, la memoria y la justicia de Jorge y Javier y desde ahí hice la película. Lo que ayudó mucho es que yo conocía a los padres de Javier, desde que nací; yo tengo la misma edad que él si estuviera vivo, eso ayudó a romper barreras”, enfatizó.

El documental de Alberto Arnaut exhibe distintas implicaciones de este evento “emocionales, sociales y políticas” y deja la mesa puesta para la reflexión. Para la realización del documental tardó casi ocho años, debido a que el proyecto se complejizó con los testimonios que ayudaron a dimensionar los hechos de esa trágica noche y también por las dificultades de financiamiento del filme. La producción se basa en la recomendación 45/2010, emitida por la Comisión nacional de los Derechos Humanos el 12 de agosto del 2010.

“Esa información se la hicieron llegar a los familiares y a través de ellos pude llegar a muchos materiales, testimonios y a videos de las cámaras de seguridad del Tec de Monterrey, que son parte fundamental de la película (…) Después lo complementé con testimonios de testigos que estuvieron ahí, de periodistas, de autoridades, como el exprocurador de ese momento Alejandro Garza y Garza, para completar el panorama de la investigación”, dijo.

“No hubo obstáculos pero sí negativas para dar su versión. Nosotros buscamos a la Sedena, al Ejército y no hubo respuesta positiva, lo que hacían eran darnos largas y largas hasta que supimos que no nos darían nada (…) Lo que sí es que tuvimos acceso a documentos oficiales donde ellos plantean su postura. Lo que ellos piensan y afirman que sucedió esa noche. Nosotros demostramos en el documental, a través de testigos, testimoniales y peritajes, que son inocentes”, añadió.

Con este filme, el realizador y también periodista egresado de Comunicación Social de la Universidad Autónoma Metropolitana, donde se especializó en Cine Documental, también busca que la gente se cuestione las versiones oficiales:

“La reflexión fundamental es que se replanteen las cosas que se dan como verdades, que cada vez que escuchen una declaración pública de un funcionario sobre lo que ocurrió con algún crimen, con alguna ejecución extrajudicial o desaparición se replantee lo que escucha y pueda ser más crítico respecto a las versiones que se dan en los medios y las autoridades”, comentó.

Hasta los dientes desmantela una serie de engaños que nos hacen las autoridades desde que comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico. Así como la verdad histórica de Ayotzinapa, así como lo que dijeron a la familia de Tamaulipas en un primer momento, así como han pasado muchas otras cosas, en el caso de Jorge y Javier también se les intentó incriminar; lo que hacemos es que al público no le quede la menor duda de que fue una ejecución extrajudicial a manos del Ejército”, concluyó.

El filme forma parte de la edición 2018 de Ambulante Gira de Documentales.

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