Deserciones de 10 mil soldados obligan a Maduro a convocar a sus grupos de choque | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 12 de Mayo, 2018

Deserciones de 10 mil soldados obligan a Maduro a convocar a sus grupos de choque

Extremistas. La prensa venezolana identifica a Diosdado Cabello, número dos de la farsa de Asamblea Nacional Constituyente, acusado de narcotráfico en Estados Unidos, como el que coordina a estos grupos violentos. Otro líder que es enlace del régimen con estos colectivos es Freddy Bernal, al que se acusa de ser encargado de tráfico de armas desde Colombia

Deserciones de 10 mil soldados obligan a Maduro a convocar a sus grupos de choque | La Crónica de Hoy

Seis grupos de choque totalmente armados, conocidos como colectivos chavistas al servicio del régimen venezolano de Nicolás Maduro, comenzaron a asumir tareas de “protección” del dictador, de su familia, de funcionarios de su administración así como de los recintos gubernamentales, al registrarse deserciones de efectivos del ejército que se han sumado al éxodo de ciudadanos que han escapado a Colombia, Brasil y a otros países vecinos, como consecuencia de la crisis política, social y económica que vive el país, reportan medios venezolanos como el periódico El Nacional, La Patilla, el portal colombiano Portafilio.co, la cadena CNN y la agencia argentina Infobae.

De acuerdo con las fuentes, al menos 10 mil efectivos del ejército han abandonado Venezuela en los últimos tres años, al no comulgar con las políticas represivas de Maduro y por rechazar los saqueos a empresas bajo el consentimiento e indiferencia de las autoridades.

Reportes del periódico venezolano El Nacional y el portal La Patilla.com, refieren que las deserciones en los cuarteles de Caracas y en los distintos estados del país se ha incrementado desde finales del 2014, como consecuencia de la crisis que enfrenta Venezuela, lo que según registros de las Fuerzas Armadas, se traduce en que al menos 10 mil militares abandonaron las filas.

CAOS. La prensa colombiana y la cadena CNN señalan por su parte que muchos ahora exsoldados se han sumado al éxodo de ciudadanos que cansados de la situación en Venezuela— Con un desabasto de alimentos, productos básicos y medicinas en situación crítica, con una inseguridad sin control y con una economía en agonía, con una inflación que se prevé este año supere el 3 mil por ciento­—, se decidieron por emigrar con sus familias a naciones que les garanticen seguridad y alimentación.

Ambos medios indican que la situación en el país petrolero no muestra mejoría y con el paso de los días —cuando se acercan unas fraudulentas elecciones presidenciales, en las que Maduro tiene amarrada la reelección al no haber garantías de comicios transparentes, democráticos y justos—, la situación es caótica, con gente peleando por un pan en las tiendas y con niños desnutridos que mueren en hospitales donde no hay ni medicamentos esenciales para controlar una fiebre.

Aunque Maduro aún cuenta con el apoyo de la cúpula militar en el país, las masivas deserciones de militares en los distintos estados de Venezuela han complicando los planes de seguridad, no tanto para los ciudadanos, sino para el desarrollo de la farsa de elección del próximo 20 de mayo, y que por ley requieren de la protección militar del material y equipo electoral, así como de los centros de votación.

A decir de Rocio San Miguel, directora de la Organización No Gubernamental Control Ciudadano en Venezuela, las deserciones militares van en aumento, ya que los soldados están huyendo con sus familias por la misma razón que millones de venezolanos, porque “los salarios son bajos, la calidad de la comida y la ropa no es buena”.

JUBILADOS. De acuerdo con el portal colombiano Portafolio.co, en días recientes militares en el retiro con rango hasta de generales fueron llamados por el régimen de Nicolás Maduro para retomar sus funciones ante la falta de personal en varias regiones del país, donde la inconformidad social crece y donde se busca controlar las protestas contra el gobierno.

Ante la falta de personal militar y frente al nulo reclutamientos de futuros militares, el régimen venezolano ha optado por convocar a líderes de sus principales grupos de choque como el Movimiento Revolucionario de Liberación Carapaica, Colectivo La Piedrita, Los Tupamaros, La Coordinadora Simón Bolívar, Colectivo Alexis Vive y el Gran Polo Patriótico, para contener las movilizaciones sociales que exigen su salida y para frenar todo intento de sabotaje para que sea reelecto como jefe de estado.

Información de la agencia argentina Infobae y la cadena CNN, señalan que estos colectivos, todos armados y con distintivos que los identifican, no sólo cumplen funciones de grupos de choque contra movilizaciones opositoras, sino que reciben dinero a través de los programas sociales del gobierno, así como permiso del régimen para desarrollar negocios ilícitos como tráfico de drogas, saqueos, robos y asesinatos por encargo de personas no gratas para el gobierno.

DUEÑOS. A decir de la agencia Infobae, estos grupos violentos operan como los dueños de las zonas que ocupan. Su prioridad es “defender a la revolución bolivariana”, ahora con Maduro como dictador, y para ello cuentan con armas de grueso calibre. Incluso medios colombianos refieren que estos colectivos recibieron entrenamiento militar por parte de la exguerrilla de las FARC.

La prensa venezolana identifica a Diosdado Cabello, número dos de la farsa de Asamblea Nacional Constituyente y acusado de narcotráfico en Estados Unidos, como coordinador de estos grupos violentos. Otro líder que es enlace del régimen con estos colectivos es Freddy Bernal, al que se acusa de ser encargado de tráfico de armas desde Colombia.

Reportes de medios colombianos como la revista Semana, aseguran que aunque hay decenas de grupos de choque chavistas, seis son los más peligrosos y los que están siempre a la orden de Maduro para dispersar movilizaciones opositoras y desaparecer a detractores del gobierno.

COLECTIVOS. Uno de los principales colectivos violentos al servicio del régimen venezolano es el Movimiento Revolucionario de Liberación Carapaica; se identifica porque sus miembros visten ropa tipo militar y ocultan su rostro con pañuelos o pasamontañas. Operan en el barrio 23 de Enero en Caracas. Su líder es el “Comandante Murachi”. Su armamento incluye carabinas M4 y fusiles FAL. Tienen vínculos con bandas paramilitares colombianas y del narcotráfico como Los Rastrojos, quienes les proveen las armas.

Otro es el grupo La Piedrita, tiene su sede en el barrio 23 de Enero de Caracas y se le adjudica numerosos homicidios. Disputan territorio con los Caraipa, por el control en el trasiego y venta de drogas.

Los Tupamaros son otro grupo de choque y es señalado como el principal represor de las protestas opositoras contra el régimen.

Otro colectivo violento es la Coordinadora Simón Bolívar, opera en Caracas y se disputa con el grupo La Piedrita el territorio central donde operan asaltantes, sicarios y narcomenudistas.

El Colectivo Alexis Vive es otro de los grupos de choque que apoyan a Nicolás Maduro. A este grupo se le señala ser el que se encarga de dirigir saqueos de supermercados, comercios, panaderías, así como ataques a las instalaciones del mayor gremio empresarial, Fedecámaras.

El Gran Polo Patriótico es otro grupo de choque, creado en 2011 e integrado por 28 Consejos Patrióticos Sectoriales, cuenta con al menos 10 mil mini colectivos y movimientos sociales compuestos por más de 35 mil personas. Este grupo tiene denuncias porque sus miembros desempeñan actividades parapoliciales y por participar en represiones violentas contra opositores.

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