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“La bioética tiene que reflejarse en normas oficiales, no sólo en leyes”: María de Jesús Medina

Nuestros Científicos. Mi trabajo se enfoca en estudiar cuál es el estatus no solamente moral sino jurídico de la protección al inicio de la vida y el enfrentamiento que tiene con otros derechos importantes como es el derecho al acceso a la salud, derivado del descubrimiento de nuevas terapias y tratamientos, dice María de Jesús Medina

Algunos casos controvertidos de bioética, como aquellos donde médicos de Baja California y Morelos se negaron a practicar abortos a mujeres que fueron violadas, reflejan que no es suficiente con que la Suprema Corte tome decisiones y establezca criterios, es necesario que esas posturas queden redactadas en normas oficiales, que son las que realmente son tomadas en cuenta para las decisiones del día a día, explicó en entrevista María de Jesús Medina Arellano, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM y una de las líderes en la traducción de principios bioéticos a leyes, en México.

“Mientras no se reflejen en normas oficiales las definiciones jurídicas que ha establecido la Suprema Corte, como son los criterios para realizar un aborto, vamos a seguir encontrando casos como los de Baja California y Morelos donde los médicos argumentan una objeción de conciencia para negarse a realizar un aborto, incluso si se trata de una mujer que ha sido víctima de violación. Ahí se puede estar presentando un abuso del derecho de objeción de conciencia. Incluso en muchos casos, los médicos que se niegan a practicar un aborto por objeción de conciencia no son congruentes con esta decisión en otros procedimientos médicos”, explicó la abogada que realiza numerosas actividades de educación y capacitación en bioética a médicos, abogados, biólogos, enfermeros y otros profesionistas.

Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Nayarit, Medina Arellano fue discípula de una de las pioneras en el estudio y debate público de problemas de bioética en México, la maestra Marcia Muñoz de Alba Medrano, con la que trabajó en dos estancias en el Verano de Investigación Científica, en los años 2002 y 2003. En ambas estancias, el trabajo de María de Jesús Arellano se enfocó al Núcleo de Estudios en Salud y Derecho.

Desafortunadamente Marcia Muñoz murió en 2005, pero fue determinante en la orientación profesional de muchos abogados, como la propia María de Jesús Medina.

“Quienes estudiamos bioética y derechos humanos, investigamos las diferentes corrientes teóricas para analizar dilemas relacionados con el inicio y el final de la vida. Existen diferentes teorías sobre lo que se considera vida y dentro de éstas existen también diferentes principios para analizar la vida como la autonomía, dignidad, justicia, maleficencia y no mala eficiencia”, explica la Doctora que es profesora en la UNAM y en la Universidad Iberoamericana.

Actualmente los investigadores en bioética estudian diferentes teorías morales como serían el utilitarismo, consecuencialismo y otras perspectivas para analizar la vida.

“Esto es importante cuando tocamos temas del reconocimiento jurídico del embrión humano como persona y así poder utilizarlo para fines de investigación, por ejemplo para la extracción de células troncales para el hallazgo o descubrimiento de nuevas terapias contra padecimientos que en este momento son incurables, como son actualmente las enfermedades neuro degenerativas como el Alzheimer, el Parkinson y otro más”, indicó la abogada mexicana.

ESTUDIANTE DE EXCEPCIÓN. Como estudiante de  posgrado de la UNAM, en el año 2008, María de Jesús Medina obtuvo la medalla de plata Alfonso Caso al mérito académico universitario en el área de Ciencias Sociales y Humanidades de la UNAM. Posteriormente viajó a Inglaterra donde estudió y obtuvo el grado de doctora en Bioética y Jurisprudencia Médica por el Instituto de Ciencia, Ética e Innovación y el Centro de Ética Social y Políticas Públicas de la Escuela de Derecho en la Universidad de Manchester, en el Reino Unido.

Sus líneas de investigación son: regulación en salud, regulación de biotecnologías, células troncales, biología sintética y reproducción asistida, bioética feminista.

“Mi trabajo se enfoca en estudiar cuál es el estatus no solamente moral sino jurídico de la protección al inicio de la vida y el enfrentamiento que tiene con otros derechos importantes como es el derecho al acceso a la salud, derivado del descubrimiento de nuevas terapias y tratamientos. Es importante ponderar estos dos derechos y hacer un análisis desde diferentes teorías morales que existen; no solamente desde las teorías personalistas que existen y que tratan siempre de protegerla vida humana desde la concepción, sino de otros puntos medios de cuando se enfrentan a otros derechos, como es el derecho a la salud”, agrega.

Investigadora de tiempo completo del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Investigadora del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, CONACyT. Coordinadora Académica del Diplomado en Bioética y Derecho del IIJ. Desde el año 2013, es miembro del Colegio de Bioética A.C. en donde es actualmente Secretaria Académica. Es miembro de la Asociación Internacional de Bioética (IAB).

María de Jesús Medina es miembro de la Sociedad Mexicana para la Investigación en Células Troncales y de la Sociedad Internacional para la Investigación en Células Troncales (ISSCR siglas en Inglés). A partir del mes de Abril de 2016 consejera del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Bioética en México.

Los estudios bioéticos de Medina Arellano tienen implicaciones en muchos campos que quizá sorprenderían a una persona no especializada. Sus estudios tienen que ver con clínicas de reproducción asistida, bancos de cordón umbilical, centros de investigación en biotecnología y con el manejo de pacientes en las labores cotidianas de hospitales.  

“Es importante saber también que el valor que le damos a un célula humana es digno, en tanto que puede ayudar a la reproducción y puede ayudar, en un momento dado a descubrir nuevos tratamientos y curas a enfermedades que hasta ahora eran incurables”, subrayó.  

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