Meade lanza SOS a los mexiquenses y pide hazaña como la de 2017 | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 13 de Mayo, 2018

Meade lanza SOS a los mexiquenses y pide hazaña como la de 2017

El candidato priista va a su mejor bastión

Meade lanza SOS a los mexiquenses y pide hazaña como la de 2017  | La Crónica de Hoy

Una semana después de su relanzamiento de campaña, José Antonio Meade llegó al Estado de México, quizá el último reducto tricolor y lanzó un SOS, un llamado de auxilio para que el priismo mexiquense le tirara un salvavidas en el intento por revivir las esperanzas de su candidatura presidencial rumbo a los comicios al 1 de julio.

“Hoy vengo a pedirles que me ayuden, ¿cuento con ustedes?”, preguntó a sus simpatizantes, una, dos, tres, y hasta cuatro veces ávido de escuchar una respuesta positiva de la que es considerada la estructura  electoral más importante del PRI a nivel nacional, aunque el año pasado sí que sufrió para retener la gubernatura.

“¿Cuento con ustedes…?”, recalcaba.

“Siiiiiii….”, respondían decenas de voces reunidas en la cancha de fútbol de la Unidad Deportiva Cuauhtémoc del IMSS, ubicada en el municipio de Naucalpan, Estado de México.

Aquí en el Estado de México, donde surgió la “marea roja” distintiva del priismo, Meade llegó ataviado con un chaleco de ese color, como parte de esa conexión que busca establecer desde hace una semana que relanzó su campaña con el priismo, ése al que busca despertar pero sobre todo sacudirle el desánimo que permea y contagiarlo de esperanza de triunfo.

“¡Que se oiga fuerte y con todo, ¡vamos a caminar hasta ganar! Por supuesto que sí se puede!”, arengaba desde arriba del templete.

Meade clavó la mirada en el graderío, donde los banderines tricolores ondeaban al ritmo de las matracas pero sobre todo de  los lideres seccionales que azuzaban a sus respectivos contingentes  oriundos de municipios como Tlalnepantla, Atizapán, Nicolás Romero, Cuautitlán Izcalli, para que gritaran al unísono lo que busca convertirse en el grito de batalla  de este relanzamiento, un grito de batalla que suena más a esperanza que a realidad.

“Si se puede, si se puede, vamos a ganar, vamos a ganar”, se repetía.

El abanderado tricolor sonrió. Impostó la voz, mantuvo la mirada en las gradas y arengó:

“¡Vamos a ganar esta elección! Ustedes y nosotros juntos, coordinados por un priismo vivo, orquestado por Ernesto Nemer, y siguiendo el ejemplo de Alfredo del Mazo!”, recalcaba para levantar el ánimo y las porras.

Abajo, ubicados en  primera fila, el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo colocaba su puño derecho en el corazón y se sumaba a las porras.

“Vamos a ganar, vamos a ganar”, se escuchaba en la enorme carpa, colocada para la ocasión en la explanada de ese deportivo.

Eufóricos, Del Mazo y el dirigente del PRI en el Estado de México, Ernesto Nemer, levantaban el puño en alto, lo que fue la señal para que las huestes tricolores replicarán esa señal.

“De aquí a julio, echarle ganas es hacer campaña con nosotros hasta ganar…”, solicitaba Meade.

Un Meade que visitó por cuarta ocasión en lo que va de esta campaña el Estado de México, en busca de una bocanada de oxígeno para su causa.

Un evento pintado de rojo, un evento al que acudió el  Jefe de la Oficina de la Presidencia, Francisco Guzmán, quien atestiguó la manera en que  Meade recordó  cómo se vivió  el dramatismo de la elección de hace un año por la gubernatura del Estado de México donde por escaso margen al final se impuso el PRI y su candidato Alfredo del Mazo.

“Hace un año, este ejército invencible votó por Alfredo del Mazo. A ninguno se nos va a olvidar esa noche. A millones de mexicanos nos regresó la tranquilidad cuando vimos que el Estado de México tendría el mejor camino hacia adelante”, aseveró Meade.

Abajo, un Del Mazo agradecía de pie las referencias, acaso recordando lo cerrada de esa elección donde no pocos analistas le daban el triunfo a Morena pero al final ganó el PRI por escaso margen.

Arriba, un Meade que busca emular la hazaña de quien este domingo fue su anfitrión en un intento por arropar al abanderado tricolor pero sobre todo para darle una bocanada de oxígeno a fin de reanimar esta campaña en su intento por mantenerse en la pelea por la Presidencia de la República.

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