La Esquina

La apertura de la embajada estadunidense en Jerusalén es una provocación innecesaria, que ha causado —de inicio— medio centenar de muertos. Es una prueba más de que Donald Trump rompe consensos básicos, que han permitido una difícil convivencia en el Oriente Medio. El presidente de EU es, en verdad, un chivo en cristalería.

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