Cultura

Un sueño es la conjetura de un trozo de la vida, dice Hugo Hiriart

Entrevista. El autor, que presenta hoy la reedición de este ensayo publicado por Era, cuestiona los planteamientos teóricos de Freud y Jung sobre la interpretación de los sueños y ataca la creencia de que las historias que soñamos son imágenes creadas por las personas, como si fueran una película

"La mayor parte de los psicólogos y psicoanalistas no han pensado en ningún momento qué es un sueño. Nadie. La gente muy rara vez piensa, la inmensa mayoría de la gente nunca ha pensado nada ni pensará nada en toda su vida. Se enamoran, los dejan, se desenamoran y ya no piensan, la gente vive para hoy al mediodía y para la tarde, ahí se acaba el horizonte”, señala el ensayista y dramaturgo Hugo Hiriart (Ciudad de México, 1942) a propósito de su libro Sobre la naturaleza de los sueños.

El autor, que presentará hoy la reedición de este ensayo publicado por Era, cuestiona los planteamientos teóricos de Freud y Jung sobre la interpretación de los sueños y ataca la creencia de que las historias que soñamos son imágenes creadas por las personas, como si fueran una película.

Freud dijo que un sueño es la realización de un deseo reprimido.

”No estoy de acuerdo. El sueño no lo haces tú. ¿Cómo lo vas a hacer si estás dormido? Lo que pasa es que el sueño te sobreviene con elementos de tu memoria, de tu yo íntimo y entonces se forma solo. Es la imaginación sola.

Hiriart explica que cuando escribió este libro, en 1995, quiso montar una obra de teatro sobre un sueño, pero no tuvo éxito.

“La escribí y la monté, pero no quedó bien, la gente siempre quiere una narración lógica y no algo que pasa enfrente y otra cosa distinta que sucede atrás, algo sin explicación y que no sucede nunca. La gente sabe ver algo como teatro y quiere que así sea la obra. La obra no funcionó, pero en el camino de no funcionar, yo pensé muchas cosas”, señala.

¿Los sueños son historias sin respuestas?

—No hay respuesta a ¿por qué soñamos eso?, porque parte del contenido de los sueños es azaroso. De pronto se van por un lado, luego caminan porque así fue y si despiertas cerca de ese momento, es un sueño. Entonces lo recuerdas y al recordarlo lo pones en el tiempo, lo haces una narración sucesiva porque de otro modo no podría entrar a tu cabeza.

Una cosa peculiar del sueño, añade, es que las personas que aparecen no tienen una historia previa porque sólo importa el presente.

“Tenía una novia que se murió hace tiempo, una vez la soñé y en el sueño no estaba muerta, estaba viva ¿por qué? Si piensas en una persona, aparece ante ti toda su vida lo que incluye el hecho de que esté muerta. Pero si la estás soñando, no te acuerdas de toda su vida, solamente aparece y su biografía no está en tu cabeza”.

¿Qué pasa con la mitología y los sueños como oráculos?

—Había intérpretes de sueños y existía una simbología, pero eso son charlatanerías, de ninguna manera tiene sustento real. 

¿Qué le diría a los psicoanalistas?, se le pregunta al miembro de la Academia Mexicana de la Lengua (AML). “Ya me ha pasado porque los filósofos lacanianos quisieron que fuera a hablar con ellos. No les diría nada porque no me gusta quitarle a nadie nada. Si ellos creen eso, ¡qué puedo hacer!, pero eso es una arbitrariedad mental”.

CONJETURAS IMAGINATIVAS. Hugo Hiriart afirma que un sueño no son imágenes visuales, sino una conjetura de un trozo de la vida.

“Como el sentido de la vista es el que más apreciamos, el que más nos informa y el que más conocemos, entonces es fácil decir que vemos el sueño. Inclusive, los neurólogos hablan de un periodo REM en el que estas soñando y ¿cómo saben que el durmiente está soñando si está dormido? porque mueven los ojos, responden”, explica.

El autor de El águila y el gusano, Disertación sobre las telarañas y La ginecomaquia, comenta que en los sueños nadie ve nada.

“No son imágenes. En el libro demuestro de una manera indiscutible que eso no puede ser porque fui a la escuela de ciegos en Coyoacán, pedí hablar con una persona que fuera ciega de nacimiento, que nunca hubiera visto la luz ni los colores. La entrevisté y me dijo ¿qué quieres saber?, le respondí: saber cómo sueña usted. Ella me sonrió y dijo: como toda la gente. Entonces un sueño es un pedazo de vida”, afirma.

¿Los sueños son nuestro mayor punto de imaginación?

—No. La imaginación está siempre trabajando, día y noche. En este momento, primero estoy atareado en contestar las preguntas, luego percibo la puerta y el paso de los coches, todo eso debilita mi conciencia y la imaginación, pero en el sueño cuando estás dormido y no haces nada, cuando no atiendes nada, la imaginación pasa a un primer plano y toma los controles de la nave y ella es la que te lleva.

En Sobre la naturaleza de los sueños Hiriart escribe que los sueños nacen de los recuerdos, o en otras palabras, del situarte.

“Situarte tiene muchos elementos, uno sabe perfectamente qué tan lejos estamos de donde trabajamos y qué hay en medio, qué tan lejos estamos de casa, todo el tiempo nos estamos situando y es una cosa complicada porque además también tiene recuerdos”, señala.

Por ejemplo, añade, “estar en la editorial Era es un territorio de mucha familiaridad. Estudié en la secundaria número 3 que está sobre Avenida Chapultepec y junto había un taller de arte religioso, se hacían imágenes de madera tallada y siempre iba, veía con gran atención hasta que un día me animé y entré. Le dije al señor que si podía tomar clases con él, pero me dijo: no puedo negar la enseñanza a nadie, pero si quieres aprender tendrías que entrar aquí de mozo, estar un tiempo largo y poco a poco te iría enseñando. No podía hacer eso, no pude, Busqué otro taller y llegué al de mi maestro Salvador Vidargas”, narra.

 

► Sobre la naturaleza de los sueños se presentará hoy a las 19:00 hrs en la Casa de Ediciones Era, Mérida 4, Colonia Roma, CDMX. Estarán presente el autor y José Luis Díaz Gómez.

 

Imprimir