La educación con calidad: motor que impulsa un futuro de oportunidades

Jorge Romero Herrera

El día de ayer 15 de mayo fue un día especial, pues como cada año se celebra a hombres y mujeres que tienen en sus manos una de las tareas más importantes para el desarrollo y crecimiento de un país: la educación.

En México, la conmemoración del Día del Maestro cumple este año su primer centenario; el decreto de su creación tuvo su origen con el presidente Venustiano Carranza en 1917; mientras que la UNESCO declaró el día 5 de octubre como el Día Mundial del Maestro.

Nadie puede poner en duda la enorme importancia que tienen los maestros en nuestro país. Ellos tienen, con enorme vocación, la gran responsabilidad de ayudar a forjar a la niñez y a la juventud mexicana; guiándolas por un largo camino hacia el descubrimiento, el conocimiento y el desarrollo de capacidades y habilidades, que serán las armas que les permitan, con su esfuerzo y trabajo, labrarse un mejor futuro y a ayudar así  a la construcción  de un mejor país.

Los maestros son la vía para cumplir con la obligación del Estado, de ofrecer una educación de calidad para todos los niños; educación que permita disminuir la brecha de oportunidades de desarrollo y crecimiento, pues una educación de calidad permite romper el círculo vicioso de pobreza y la desigualdad. Es por ello, que esta conmemoración es también una oportunidad para que, en el entorno electoral en el que nos encontramos, podamos reflexionar acerca de lo que los candidatos ofrecen en esta materia.

Este 1 de julio, los mexicanos tenemos la opción de elegir entre dos proyectos educativos de nación. Uno que en los hechos abandona a la educación y pretende perpetuar las carencias y deficiencias actuales y otro, el proyecto educativo del candidato de la Coalición por México al Frente  a la Presidencia, Ricardo Anaya cuya visión quedó de manifiesto al participar en el Foro Diez Preguntas por la Educación —organizado por distintas agrupaciones civiles que apoyan la reforma educativa—, evento durante el cual Anaya aseguró que está dispuesto a dialogar con el magisterio disidente, en pro de elevar la calidad de la educación; así como que se debe integrar la voz de los maestros, pero sin caer en el error histórico de dar marcha atrás a la reforma educativa; cancelarla sería perpetuar un bajo nivel educativo para cientos de miles de niños y jóvenes y condenar así a la pobreza y falta de oportunidades a las siguientes generaciones.

Ricardo Anaya enfatizó que “necesitamos que haya evaluación, para que a partir de ella podamos planear la mejora, pero sobre todo que esa mejora la podamos implementar y la única manera es que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y las áreas técnicas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) verdaderamente se hablen, para que, aquello que se está diseñando, realmente se convierta en política pública de mejora.” Poniendo énfasis en la capacitación de los profesores.

Aquí, lo fundamental es entender, como un principio, el derecho superior de las niñas y de los niños a una educación de calidad y que el Estado está obligado a asegurar  que ese derecho se garantice y se cumpla.

Integrantes de las organizaciones civiles que convocaron al Foro 10 por la Educación, lamentaron en su momento que “ya sabes quien” rechazara participar en este ejercicio. Y recientemente se han mostrado más consternados pues, mientras en privado y al responder el cuestionario señala que va a respaldar la reforma educativa, en los foros y actos de campaña señala que la cancelará para volver al pasado, a un esquema en que la educación fue un rehén de grupos sindicales, en perjuicio de millones de niños y jóvenes; es decir, un esquema en el que los sindicatos mandaban por encima del interés de los niños.

Por el contrario, el gobierno de coalición, con Ricardo Anaya al frente, se compromete a realizar una auténtica revolución educativa de la mano de padres de familia, profesores y sindicatos, para fortalecer la capacitación y la formación de los maestros y construir así una educación de calidad.

En el marco del Día del Maestro, Ricardo Anaya anunció un programa de seis propuestas para transformar la educación en México:

1.—Programas de dignificación magisterial que aseguren su formación, profesionalización y actualización continua.

2.—Se transformarán integralmente las escuelas normales actualizando su plan de estudios y vinculándolas con las universidades; se mejorará su infraestructura y garantizará su conexión a internet en los planteles.

3.—Promover a las escuelas normales como semilleros para la implementación del modelo educativo.

4.—Desarrollar en las escuelas formadoras de docentes licenciaturas bilingües.

5.—Impulsar sistemas de información que transparenten las plazas vacantes para que sean asignadas en estricto orden de prelación.

6.—Implementar estímulos económicos para que los mejores docentes vayan a las zonas más marginadas.

Los gobiernos panistas cumplen y mantienen un nivel de calidad en los servicios que ofrecen y, en materia educativa, no es la excepción, ya que estamos convencidos que la educación es el principal instrumento para el progreso del país y el mecanismo más eficiente para lograr la igualdad de oportunidades de cada mexicano, en un mundo competido y globalizado.

En el GPPAN de la Ciudad de México hacemos un reconocimiento a la importante labor de los maestros en la formación de mejores ciudadanos sabedores de que, sólo con ustedes lograremos construir un mejor país.

 

* Coordinador del GPPAN en la ALDF

* Secretario de la Comisión de Gobierno

@JorgeRoHe

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