David Robert Mitchell se pierde en su laberinto pop | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 16 de Mayo, 2018

David Robert Mitchell se pierde en su laberinto pop

David Robert Mitchell se pierde en su laberinto pop | La Crónica de Hoy

El estadunidense David Robert Mitchell llegó ayer a Cannes con la etiqueta de director de culto y ahondó en ese concepto con el que es su tercer largometraje, Under the Silver Lake, un filme que él describió como “un misterio” y que es imposible de clasificar.
Protagonizada por Andrew Gardfield, que está en casi todos los planos de la historia, el cineasta muestra en esta especie de comedia negra una visión muy particular de Los Ángeles y lo hace con una narración con una frágil frontera entre el sueño y la realidad.
Parco en explicaciones —“cada uno puede dar su propia interpretación”, señaló— el cineasta ofreció una rueda de prensa en Cannes en la que no estuvo ninguno presente ninguno de los actores que aparecen en la película junto a Gardfield, como Ryley Keough o Topher Grace.
Y se dedicó a plantear preguntas y a dar muy pocas respuestas sobre el significado de un filme que navega entre el drama, el thriller o la comedia, sin olvidar los toques gore, y en el que hay asesinatos, sectas, obsesiones y sexo.

“Es cada vez más difícil ser original” en el cine, afirmó el realizador: “Para mí se trata simplemente de plantear preguntas, ¿crees en el amor, en el arte?, ¿crees en el dinero, el poder, el confort material? Se trata de una elección individual”, agregó.
En este caso ha optado por su personal arte con una película que está claramente inspirada en el cine de David Lynch y que ha encantado a unos pocos en Cannes, aunque a la mayoría de quienes la han visto les ha dejado fríos.
“Es un filme sobre un misterio, la narración es un misterio, el personaje principal es un misterio, el misterio está en el tejido más profundo del filme”, explicó Mitchell, que insistía una y otra vez en no dar explicaciones sobre su trabajo.
Sí contó que el origen de la historia está en una conversación con su mujer cuando estaban buscando una casa en las colinas de Los Ángeles y se preguntaron qué pasaría en esas viviendas en lo alto de la ciudad.
“Bebía mucho café en aquella época, tuve una especie de sueño, de fiebre, cuando escribí el guion. No sé exactamente qué provocó esta idea. Puede que fuera mi visión de un Los Ángeles ‘noir’”, concluyó.

 

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