Aislacionismo o autoritarismo (2) - Guillermo Puente Ordorica | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 17 de Mayo, 2018
Aislacionismo o autoritarismo (2) | La Crónica de Hoy

Aislacionismo o autoritarismo (2)

Guillermo Puente Ordorica

La decisión del gobierno estadunidense de retirarse del acuerdo nuclear con Irán, el cual fue suscrito por ese país con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CS), más Alemania en 2015 (Plan de Acción Conjunto y Completo), no deja de sorprender pues supone una mezcolanza de cálculos de política interior con aparentes alcances electorales del presidente de ese país, y algunos tintes de una estrategia internacional poco clara, por no decir inexistente. 

El actual dirigente norteamericano continúa deshaciendo todo lo que tenga la impronta de su antecesor dentro y fuera del país. Esta decisión también le permite mostrarse ante su electorado como un político que cumple lo que promete —tampoco ha cejado en sus presiones a México y mucho menos en su proyecto de construir un muro fronterizo— como él mismo lo ha externado.

De momento, fortalece su posición en otros frentes internacionales que le son importantes, como por ejemplo, en Oriente Medio, particularmente respecto de la cuestión palestina, la situación en la península coreana de cara a su encuentro del 12 de junio con el líder de la República Popular Democrática de Corea, el conflicto sirio y la contención de la influencia iraní en la región, entre otros.

Más allá de la sorpresa aparente de dichas decisiones, lo preocupante de esta renovada posición estadounidense es que parece albergar los elementos más rancios del autoritarismo y el aislacionismo y suscribe abiertamente las posiciones de dureza de países como Israel o Arabia Saudita, y que tampoco deja en claro si persigue un diseño internacional para la región y el mundo en su conjunto, mucho menos si tiene alternativas que ofrecer a la unidireccionalidad de sus fines. 

Apenas el fin de semana, el gobierno Trump ha puesto en práctica su decisión de trasladar la representación diplomática de su país a la ciudad de Jerusalén, en abierto desafío del consejo y la posición de sus propios aliados occidentales, de manera similar a lo sucedido unos días antes con el tema iraní. No sobra recordar que ello también implica un desacato a las resoluciones del CS y del derecho internacional.

Una nota publicada por el diario El País, en su edición del 14 de mayo, titulada “Trump cede a Israel su política exterior en Oriente Próximo”, resume elocuentemente la situación actual.  Los líderes europeos han reaccionado con lamento y decepción al ramillete de decisiones que les ha regalado su aliado principal y garante de la seguridad europea hasta el presente, al tiempo de dar seguridades al gobierno iraní de que permanecen dispuestos a cumplir con sus obligaciones derivadas del acuerdo nuclear con Irán. La canciller alemana ha externado que Europa no puede confiar más en Estados Unidos.

Las primeras reacciones adversas ante este golpe de tablero han sido delicadas. Por un lado, se ha escenificado en días pasados una escaramuza de misiles entre Israel y Siria, en la que el gobierno israelí culpó a la Fuerza Quds, a la que considera una rama de las Guardias Revolucionarias de Irán, de buscar destruir objetivos en los Altos del Golán. Por el otro lado, apenas ayer irrumpió la violencia en Gaza, dejando un saldo de decenas de muertos y heridos palestinos, en las protestas en contra de la apertura de la nueva embajada estadunidense en Jerusalén. 

Parece claro que el uso de la fuerza por parte de las autoridades israelíes ha sido excesivo. El secretario general de la ONU ha pedido a las fuerzas de seguridad de Israel ejercer máxima restricción de fuego y ha recordado a la organización Hamas y a los líderes de las manifestaciones la responsabilidad que tienen para prevenir actos de violencia y provocaciones.

A petición de Kuwait, en su capacidad de miembro no permanente, el Consejo de Seguridad de la ONU sostendrá una ­reunión pública (15 de mayo), con la participación del Coordinador Especial para el Proceso de Paz de Oriente Medio de la ONU para analizar esta situación de emergencia. 

En su anterior exposición, el Coordinador ya había advertido que un nuevo enfrentamiento entre Hamas e Israel tendría consecuencias devastadoras para la población palestina en Gaza y podría socavar la relativa estabilidad de la Franja Occidental con repercusiones para Israel y la ­región. De ahí la delicadeza de la situación en curso.

Como se indicó en la colaboración anterior, el mundo es confuso en varios sentidos, y las herramientas del autoritarismo y el aislacionismo alientan las mejores respuestas a las interrogantes que subyacen en torno a este nuevo contexto.

 

gpuenteo@hotmail.com

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