Viaje por la historia de Rubén Blades en el Metropólitan: “Maestra vida” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 17 de Mayo, 2018

Viaje por la historia de Rubén Blades en el Metropólitan: “Maestra vida”

El cantante panameño cumplirá 70 años, de los cuales casi medio siglo han sido dedicados a la música.

Viaje por la historia de Rubén Blades en el Metropólitan: “Maestra vida” | La Crónica de Hoy

El próximo 16 de julio, el cantante panameño Rubén Blades cumplirá 70 años, de los cuales casi medio siglo han sido dedicados a la música, desde que comenzó a narrar el mundo desde la ventana de su casa como lo dice su biógrafo, el venezolano Edgar Borges en el libro Vínculos. Apuntes con Rubén Blades, hasta que se convirtió en el Poeta de la salsa.

Décadas de historia fue lo que mostró el cantante en su presentación en el Teatro Metropólitan este miércoles como parte de la gira de su disco Salsa Big Band, que lo llevó a ganar este año dos premios Grammy Latino en las categorías de Mejor Álbum del Año y Mejor Álbum de Salsa y el Grammy Anglo, como Best Tropical Álbum.

Para propios y extraños el recinto no se llenó. Sobre todo un sector de los lugares más cercanos hacían evidentes los espacios vacíos, sin embargo, la fiesta fue tan grande que los honores no cabrían en ese escenario. Apenas rebasadas las 20:30 horas los músicos de su orquesta ocuparon sus lugares y dieron la primera probada de sabor con la música instrumental de “Mambo gil”, que adelantaba la magnificencia de la big band.

La presencia de Blades se dio cuando los timbales marcaron el ritmo de su aclamado tema “Plástico”. Al tomar el micrófono lo primero que hizo fue saludar a su público con un “Buenas noches”, para enseguida lanzar los primeros versos “Ella era una chica plástica de esas que veo por ahí…”, que apenas son el inicio de una historia que reflexiona sobre el artificio en las clases sociales y que se llevó una ovación en las siguientes palabras: “Pero señoras y señores, en medio del plástico / También se ven las caras de esperanza / Se ven las caras orgullosas que trabajan por una / Latinoamerica unida y por un mañana de esperanza y de libertad”.

Luego de ese aclamado tema que pertenece a su disco Siembra (1978), que lanzó en compañía de su estimado Willie Colón, compartió un mensaje a propósito de la noticia sobre que uno de los miembros de su equipo fue robado en su estancia en Veracruz: “Nosotros no vamos a juzgar a nadie ni al país entero, por algo que alguien hizo. Estamos orgullosos por estar aquí. Estuve viviendo mucho tiempo en Rosarito, Baja California, cuando formé parte de Fear de Walking Dead, ahí el equipo mexicano es maravilloso, como sé que son todos. Tengan la seguridad que nuestra opinión en nada se ha visto afectada”, dijo el cantante.

Luego en su voz se escuchó “La ex señorita no ha decidido qué hacer”, frase que inició el tema “Decisiones” que acompañó al ritmo de salsa mientras algunos osados saltaban de sus asientos a los pasillos para bailar con ese tema que data de 1984; acto seguido cantó “Ligia Elena”, un tema de su disco Canciones del solar de los aburridos (1981), con la cual aprovechó para decir que se inspiró en una ilusión de cambio: “Ojalá lleguemos a un día en el que se dé le juzgue por el valor de su carácter y no por el color de su piel y de su raza”, dijo.

Se tomó un trago de agua porque dijo que el cambio de clima al estar en México le reseca la garganta pero lo hace con respeto porque “una de las ventajas que nosotros tenemos es que tocamos en vivo. Aquí no llegamos con las cosas arregladas”, comentó para después cantar “Arayue”, de su Salsa Big Band, que impresiona por su potencia en el escenario.

Para la séptima canción Rubén Blades echó la memoria atrás no solo para recordar su historia sino la que ha vivido con otros grandes músicos como Cheo Feliciano, a quien recordó a través de su tema “Vino añejo”, con la que embelesó a los presentes en medio de frases como “jamás merece perdón el que nunca ha perdonado”, o “no me importa hacerme viejo si me hago viejo contigo”.

Para el siguiente tema regresó a su nuevo disco. Cantó “A dónde”, que también fue propósito de baile. Era fascinante ver a las personas mayores deleitarse con la melodía, bailar desde su lugar y aplaudir al compás de las maracas. “La primera vez que vine a México fue por 1977, entonces había menos filas”, recordó el músico, dijo que en esos años fue cuando conoció la historia del arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, quien fue asesinado en marzo de 1980. Su historia inspiró “El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés”, una de sus obras más admiradas que también interpretó la noche de ayer.

También hubo tiempo de recordar a sus amigos que se han quedado en el camino, “cada vez son más los que se van, pero este tema es para reflexionar sobre ellos”, así presentó el tema “Todos vuelven”, mientras en las pantallas desfilaban fotografías de Blades con personalidades que iban de Gabriel García Márquez a Celia Cruz, y de Carlos Fuentes a Héctor Lavoe.

“Dedicada a los que pasan por momentos difíciles” fue como llegó uno de los momentos cumbre de la velada con “Amor y control”, que de inmediato hizo que algunos espectadores levantaran las cámaras de sus celulares con el vano intento de tratar de guardar ese recuerdo. La interpretación tuvo una carga nostálgica y bella al mismo tiempo por los rostros inclinados de las señoras a las que se les enjugaron los ojos.

Cambio radical llegó cuando tocó el turno del Big Band y su homenaje a Frank Sinatra con su versión de “The way you look tonight”, para la cual contó que un disco de él fue el que escuchó por años cuando su familia por fin pudo tener en su casa un tocadiscos. También causó alarido la interpretación de “Te están buscando”, ese tema emblemático que hizo junto a Willie Colón en 1981 que desde el comienzo un señor pedía desde el fondo de los asientos.

Para presentar su tema “Caina”, en voz de su alter ego Medoro Medera (en la que hace la voz más gruesa) recurrió a recitar uno de los versos de su tema “Vida”, para corroborar la idea de que “todos los blancos son sospechosos”, pues afirma que “Los blancos huesos de un muerto pueden ser de cualquier raza. Si la muerte no discrimina, entonces, que la vida tampoco lo haga”, dijo.

También dio voz a canciones a las que antes él había regalado su letra. “Fue bueno porque él la cantaba mucho mejor que yo”, dijo para después dar vida y sabor a su célebre “El cantante”, que hizo legendaria el mítico Héctor Lavoe. Poco después cantó “Juan Pachanga” uno de los primeros temas que hizo cuando se integró a la Fania All Stars, cuando salió de su natal Panamá, porque “yo salí de ahí porque no iba a hacer abogado en medio de una dictadura”, comentó. De ese sendero con la Fania también cantó “Sin tu cariño”, que llamó precursor de lo que después sería la llamada salsa romántica.

Así llegó la recta final. “De esta canción me quedé la estructura, pero le cambié la letra”, dijo para cantar primero “Mack the Knife”, original de de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill, que cantó en inglés antes de emocionar con el tema que esta canción inspiró, que es “Pedro Navaja”, ese legendario tema que narra los últimos momentos de este personaje y una prostituta en una calle del “viejo barrio”, durante la cual pasaba la historia en dibujos de comic en las pantallas.

Los músicos se despidieron pero el tradicional encoré los regresó para cantar la sabrosura de “Buscando guayaba”, en primera instancia. Luego con la bandera mexicana en las pantallas revivió otro tema icónico que se llama “Patria”, un poema recitado con ritmos tropicales de fondo que en su momento cantó cuando Estados Unidos entregó el Canal de Panamá, en el que considera el “momento más importante de mi carrera”.

La despedida final la hizo con otro himno de su carrera. Sonaron los sentimientos de “Vida”, con la cual cambió la historia de la salsa: “Nadie escoge a su familia, o a su raza, cuando nace / Ni el ser bueno, malo, lindo, feo, inocente o culpable / Del nacimiento hasta la muerte toda vida es una apuesta /De nuestra voluntad depende la respuesta”, dice la letra, para despedirse definitivamente con la algarabía de “Muévete”, con los brazos de los asistentes en alto y con los pasillos llenos de parejas de baile.

havh

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