Cultura

Björk Digital… regresa a México para abrir el diálogo sobre arte y nuevas tecnologías

La muestra, conformada por obras en 360 grados y realidad virtual, se exhibe en el Cenart. Se complementa con dos salas más y un programa académico

No fue suficiente una obra musical para plasmar el dolor más visceral y entrañable de una mujer emocionalmente destrozada; había que meterse hasta lo más roto de su corazón para hacerlo propio y hacerlo uno con todas las rupturas propias. Björk lleva así al espectador por una de sus obras multisensoriales más complejas, la más íntima de todas, para hacerte sentir.

El disco Vulnicura fue una de las vías mediante las cuales Björk interiorizó el dolor, sanó y resurgió, de la ruptura amorosa con el padre de su hija. Conmovedor y desmoralizador, se convirtió en la obra más personal de la islandesa, pero también en la de mayor alcance con el público. Vulnicura se cristalizó también en dos discos más, uno acompañado de cuerdas y otro más en vivo.

De manera complementaria, el año de su publicación (2015) se presentó una exposición retrospectiva de su carrera en el Museo de Arte Moderno de Nueva York —que no fue bien recibida por los críticos— y el lanzamiento del libro Björk: Archives. Adicionalmente, coordinó la producción de un espectáculo digital llamado Björk Digital. Música y Realidad Virtual, que se presentó el año pasado como el complemento de su visita al país, donde ofreció dos conciertos distantes en el concepto, uno de ellos volcado al Vulnicura.

Björk Digital… regresa a México, después de una gira por diversas ciudades del mundo, en esta ocasión el escenario para su desenvolvimiento es el Centro Nacional de las Artes (Cenart). La muestra se compone por seis piezas (seis canciones de Vulnicura) que, mediante el empleo de visores especiales, llevan al asistente al interior de sus emociones como las concibió junto con Andrew Thomas Huang, Kaoru Sugano y Jesse Kanda, algunos de los cuales asistirán a alguna de las actividades complementarias de la exhibición.

Cuatro de estas piezas ofrecen al visitante una inmersión en 360 grados, recorridos hacia las entrañas físicas y conceptuales de la artista, espacios intangibles de la realidad, y a las entrañas de la tierra misma; Stonemilker es un viaje a la costa, para dejarse “acariciar” por la tristeza de mano de la artista. Dos piezas más en Realidad Virtual llevan a una inmersión electrizante e interactiva con ese ser de luz, que se transforma para resurgir como el Fénix.

PROGRAMACIÓN. La muestra, que permanecerá hasta el 27 de julio, está complementada con una sala de experimentación de la aplicación móvil inspirada en el disco Biophilia (2011), así como una sala donde se pueden apreciar los videos remasterizados de la artista.  

A diferencia de su exhibición el año pasado, en esta ocasión la muestra busca explorar más y abrir la conversación acerca del vínculo de las nuevas tecnologías con el arte y la creación. Por ello, se llevará a cabo un programa académico complementario conformado por conferencias, mesas redondas, ciclos de cine y talleres, algunos de los cuales se impartirían en el Centro de Cultura Digital.

Esta experiencia inmersiva forma parte también del Programa Arte, Ciencia y Tecnologías (ACT), iniciativa generada entre la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Secretaría de Cultura, que busca estimular el diálogo, el intercambio y la colaboración entre los ámbitos de las ciencias, las artes y las humanidades en nuestro país.

Las especificaciones en el cuidado y asistencia de la experiencia son enfáticas y poco flexibles, se recomienda comprar con antelación los boletos (150 pesos, una cuarta parte de su costo en el foro del año pasado), llegar con antelación a su hora de registro, no tomar ningún tipo de fotografía, entre otros.

 

► Para más información visitar
www.bjorkdigital.cenart.gob.mx

 

 

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