Investigador de Cinvestav diseña nueva generación de medicamentos antivirales | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 17 de Mayo, 2018

Investigador de Cinvestav diseña nueva generación de medicamentos antivirales

Los fármacos evitan la propagación de los microorganismos y su ingreso a células sanas, explica Edgar Morales Ríos. El científico obtuvo el Premio en Biomedicina Rubén Lisker con este trabajo

Investigador de Cinvestav diseña nueva  generación de medicamentos antivirales | La Crónica de Hoy

Edgar Morales Ríos, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), identificó una nueva estrategia para frenar el ingreso de virus hacia el núcleo de células sanas, lo que sirve como base para crear un nuevo grupo de medicamentos antivirales.  Gracias a esta línea de investigación Edgar Morales ganó, en 2017, el Premio en Biomedicina Rubén Lisker que otorga hasta 2 millones de pesos para fortalecer una línea de investigación científica en curso. 

Para entender el trabajo de Edgar Morales vale la pena explicar que dentro del gigantesco conjunto de moléculas que son conocidas como proteínas, existen algunas de éstas que tienen muchos protones (que son las partículas subatómicas con carga eléctrica positiva) y esa energía les otorga movimiento, así que se pueden desplazar en el interior de una célula e incuso cruzar la membrana del núcleo celular, a través de unas estructuras llamadas “microtúbulos”.

“Las proteínas que nosotros estudiamos son las proteínas motoras, que utilizan un gran índice de protones pa<ra generar movimiento. Estas utilizan energía para generar movimiento mecánico”, detalló el investigador.

Después de explicar que existen estas proteínas motoras hay que añadir que algunos virus aprovechan el movimiento de las proteínas y se les pegan para entrar al núcleo de las células a través de los túbulos. Los estudios del mexicano se enfocan en la manera como los virus del herpes y del adenovirus de pegan a una proteína motora llamada dineína, para entrar al núcleo celular y usar el material genético de la célula sana como materia prima para multiplicar el número de virus.

Además de los virus ya comentados, los principios que estudia Morales Ríos podrían ser usados para frenar el traslado de los virus de influenza, VIH y Zika.

“Nuestro trabajo busca cortar o inhibir el transporte de virus que entran a las células sanas cuando se pegan a la proteína motora llamada dineína. Digamos que los virus se pegan a la proteína motora en un punto específico en el que alguna parte de su estructura puede acoplarse a una parte específica de la estructura de la proteína motora. Esto es parecido a la manera como una llave se acopla a una cerradura específica. Nosotros buscamos evitar que los virus se puedan pegar a la dineína y así evitamos su ingreso y reproducción dentro del  núcleo celular”, explicó el líder del proyecto, en entrevista con Crónica.  

BIOLOGÍA ESTRUCTURAL. El doctor Morales Ríos es biólogo con maestría y doctorado en Ciencias Bioquímicas y postdoctorado en Biofísica por la Universidad de Cambridge, Inglaterra, fundada en 1209.  

“A mí me interesó mucho el estudio de la biología estructural porque quiero saber cómo funcionan las proteínas y las macromoléculas cuando interactúan a nivel celular”, dijo el investigador que regresó a trabajar en México en 2016.

“El conocimiento de las biología estructural ha mejorado en los últimos años gracias a dos técnicas especiales con las que trabajamos mucho; la Cristalografía de Rayos X y la Criomicroscopía electrónica. Por cierto, esta última técnica fue galardonada en el año 2017 con el Premio Nobel de Química”, indicó el investigador de Cinvestav.

El científico explicó que gracias a que ganó el Premio Rubén Lisker se pudo disponer de un fondo de 2 millones 100 mil pesos (los 100 mil son aportados de manera complementaria por Conacyt) y que con ese dinero comprarán un equipo llamado HPLC (High Perfomance Liquid Chromatography), que les ayudará a avanzar más rápido en la identificación de las zonas donde se adhieren o conectan los virus con las proteínas motoras.

“En nuestro caso, el premio nos sirve para acelerar el trabajo que estamos haciendo para diseñar estos nuevos medicamentos que inhiban el transporte de virus. Yo creo que todos los investigadores que están realizando estudios sobre biomedicina deberían postular sus proyectos al premio. Nosotros no creíamos que ganaríamos por ser una línea de investigación básica, alejada de la práctica clínica, pero vimos que todos los proyectos fueron evaluados con mucha seriedad”, concluyó el científico mexicano, que recordó que la actual convocatoria para el Premio Rubén Lisker 2018, estará abierta hasta el 30 de junio.

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