Clima electoral y división social

Israel Moreno

Hace unos días circuló en redes sociales un video en el que se observaba el linchamiento de un individuo que presuntamente había cometido un delito y que al grito de “¡Qué se muera el mal gobierno!” y “¡Viva Morena!” fue quemado vivo por pobladores de Villa Tamulté de la Sábanas, en la ranchería La Ceiba, en municipio de Centro, Tabasco.

Lo anterior es una muestra de la división social que genera el clima electoral en estos tiempos, pues el sujeto, a decir de los pobladores, intentó robar una motoneta y debió pagar su delito conforme a la ley y no con justicia por propia mano.

Por si fuera poco, el acto de linchamiento (en el que la violencia y el descontrol son los elementos que más sobresalen en el video) es usado para enviar mensajes a los partidos políticos con un grado elevado de odio hacia los que no piensan como ellos, toda vez que algunos de los gritos que se escuchaban eran: “Así le irá a Ricardo Anaya, Margarita Zavala y Pepe Meade”, “no a la corrupción del PRI, del PAN y del PRD”, “¡Viva Morena!”, “¡que se muera el mal gobierno!” y “¡Arriba Morena y Obrador…”.

Es decir, el intento de robo sólo fue un pretexto que sirvió para que los pobladores de esa comunidad tabasqueña sacaran su ira, acumulada por diversas causas, entre las que destaco: el hartazgo general hacia un sistema, la impunidad y desde luego por la manipulación de algunos líderes que se han metido hasta lo más profundo de la sociedad para hacer política de la forma que sea y a cualquier costo.

Es un ejemplo claro del divisionismo que se ha generado en la población, antes de las próximas elecciones; por ello el ganador deberá ser capaz de hacer una gran campaña de reconciliación nacional a través de un adecuado servicio público, pues las pésimas políticas públicas y los miles de actos de corrupción que han salido a la luz durante este gobierno, han irritado de tal forma a la gente que sólo basta un detonante para descargar la cólera que han acumulado durante el sexenio.

Además, el actual gobierno debería estar atento a los focos rojos que seguramente ya detectó pues, de lo contrario, el linchamiento en Tabasco sería el precedente de lo que pudiera pasar en otros estados, ya que en la actualidad la violencia se ha hecho tan normal en el país que ese factor sería una de las herramientas que usaría la gente (persuadida por unos cuantos) para descargar su furia anti sistémica.

Sin duda, estimado lector, estoy seguro que usted coincide conmigo en el sentido de que solucionar las cosas mediante la violencia sólo atraería mayor violencia y derivada de ella la inseguridad e ingobernabilidad, elementos que sólo le convienen a Morena, pues a mayor desorden, mayores las posibilidades de ese partido de capitalizarlo electoralmente mediante sufragios, pues históricamente, una inestabilidad provoca un voto de castigo y creo que es responsable decirlo que esos votos no serían producto del raciocinio o reflexión política sino de lo visceral y molestia generalizada lo que nos puede llevar a una catástrofe aún peor toda vez que la gente podría tomar una mala decisión al votar “por el menos peor” y el gran ejemplo es Venezuela, país petrolero pero que se encuentra en una crisis ya que entre otras cosas, los inversionistas huyeron con sus respectivos capitales.

Por ello, creo que, como una acción preventiva, cada uno de los candidatos tanto nacionales como locales deberían cambiar su retórica y pasar del odio a las propuestas y de lo anti sistémico a la inclusión pues estoy convencido que el proyecto que ganará es el que más sectores sume y no aquel que siga la premisa maquiavélica de que “el fin justifica los medios…”.

Twitter: @israelmorenori

 

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