La justicia debe sustituir a la Venganza, dice L.M. Oliveira | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 18 de Mayo, 2018

La justicia debe sustituir a la Venganza, dice L.M. Oliveira

El escritor presenta su reciente novela, en la cual cuestiona si el desquite es una forma de hacer pagar a quienes cometieron delitos o realizaron ofensas

La justicia debe sustituir a la Venganza, dice L.M. Oliveira | La Crónica de Hoy

La venganza es la respuesta a las afrentas cuando alguien atenta contra el honor y los humanos del siglo XXI tienen menos voluntad que, por ejemplo, los evangelizadores de años anteriores. Ésas son dos opiniones del escritor L.M. Oliveira (Ciudad de México, 1976), quien en su reciente novela, El oficio de la venganza, narra la cobardía de las personas y cuestiona si la venganza es una forma de hacer justicia.

“Cuando alguien o algunos atentan contra el honor de las personas, esa persona contra la que atentaron puede recurrir a la venganza. Pero la venganza no es la única forma en que uno hace frente a las afrentas, unos buscan la paz interior. Habría que ver cómo enfrentan eso las víctimas en este país”.

Aunque no sabe si su libro es una defensa de la venganza, Oliveira considera que la venganza quedó en el pasado, en la época en que las personas se retaban a duelo. “Tenían honor y cuando se veía violado, salían a defenderlo, de lo contario perdían todo. Afortunadamente vivimos en una sociedad en donde el honor pasó a otro plano”.

Lo que tendría que sustituir al honor y a la venganza, añade, es la justicia, “la sociedad tendría que darle justicia a las víctimas. Entonces queda la pregunta y de la que no sé la respuesta: ¿qué deben hacer las víctimas cuando el Estado no les da justicia?, ¿cabe la venganza?”.

En la novela, el protagonista Aristóteles Lozano, un crítico literario, es estafado por Cristóbal San Juan, antiguo inquilino de su departamento que habita con Julieta, su novia escritora y Jamón, su bulldog francés. Un día, su exvecino huye con Julieta y el perro; eso hará que el crítico literario empiece a formular su venganza.

— ¿Venganza y rencor es lo mismo?

— Se puede buscar venganza sin sentir rencor, cuando el rencor te nubla, tu venganza será pobre, no llegará a la altura de lo que esperas. En cambio, cuando se enfrían las cosas, cuando miras hacia futuro y planeas la venganza, puede darte más satisfacción.

“Venganza y rencor van de la mano, pero hay veces que la venganza logra separarse del rencor. Moby Dick es una novela en donde Ahab, el capitán que perdió la pierna con la ballena, quiere vengarse y está lleno de rencor, se nota siempre en su actitud. En cambio, el Conde de Montecristo sintió rencor pero de pronto logró entender que no hay nada mejor que cobrar satisfacción, entonces hace un plan a largo plazo para vengarse de todos sus enemigos. Esa es una diferencia”.

Aristóteles Lozano comenta en la novela que los cobardes nunca se dan cuenta de que lo son, idea que comparte L.M. Oliveira.

“Aristóteles está narrando una historia que sucedió hace tiempo y de la que puede hacer juicios, él se pudo dar cuenta que era muy cobarde. La cobardía es algo que uno distingue con distancia y lo que le permite salir de la cobardía, es la venganza, es el ánimo de irse a cobrar la afrenta que sufrió, eso le da motivación, fuerza y vida a su personaje. Le permite viajar para buscar con ahínco a Cristóbal”.

SIN VOLUNTAD. Uno de los personajes que aparece en El oficio de la venganza es Luis de Cáncer, misionero dominico del siglo XVI, quien Oliveira usa para retratar la idea de voluntad.

“Lo incluí desde un punto de vista romántico, todos tenemos partes luminosas y oscuras. De Luis de Cáncer no conozco sus lados oscuros, pero lo que brilla y pasa a la historia es su intento pacífico por llevar la palabra del dios católico a los habitantes de América. Lo tomo como ejemplo de qué tiene que tener el corazón de alguien que es capaz de enfrentarse, no sólo a los desafíos del viaje Atlántico de esa época, sino de enfrentarse a habitantes que están levantados contra la colonización”, explica el autor.

Es posible, afirma, que los seres humanos del siglo XXI seamos demasiados débiles en nuestra fuerza para llevar a cabo las cosas. “No puedo generalizar pero creo que las personas tenemos menos voluntad que estos grandes evangelizadores de años anteriores”.

En opinión del ensayista, se ha perdido el impulso para llevar a cabo empresas y prevalece el conformismo de empresas pequeñas y mediocres. “La venganza es un espíritu que se ha perdido para bien, pero quizá esa pérdida nos ha llevado a tener a personas con mucho menos enjundia para luchar por lo que creen. Somos más mediocres”.

— ¿Por qué una parte de la novela se desarrolla en Michoacán?

— Me inspiro en un hecho real, en una comunidad (Nueva Jerusalén) que se volvió seguidora de un predicador y que han cambiado su forma de vida a partir de las enseñanzas de ese predicador. En ese sentido, Cristóbal funda un pueblo en medio de la nada: Utopía.

Imprimir