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Maduro promete prosperidad si lo reeligen presidente de Venezuela

Maduro niega sin embargo que el país atraviese una crisis humanitaria, pero admite que en la economía quedan muchas tareas pendientes.

Foto: Archivo

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ofrece llevar al país a la prosperidad económica si gana la reelección en los comicios de este domingo.

Maduro niega sin embargo que el país atraviese una crisis humanitaria, pero admite que en la economía quedan muchas tareas pendientes.

Maduro, de 55 años, se ha ocupado en sostenerse en el poder en medio de amenazas, conspiraciones y protestas y ahora apunta a un posible nuevo mandato para asegurar su permanencia en el poder hasta 2025, en medio de una hiperinflación y una severa contracción económica.

En menos de dos décadas, Maduro saltó de chofer de autobús y dirigente sindical a diputado, canciller, vicepresidente y presidente, en una meteórica carrera auspiciada por su mentor, el fallecido Hugo Chávez.

Su eventual reelección, traerá más conflictos a una nación agotada por la confrontación política, tras desoír los llamados de Estados Unidos y la Unión Europea para suspender los comicios del domingo y fijar otra fecha, con garantías electorales y participación de la oposición.

En su campaña reiteró que ya no es un novato como fue cuando asumió en abril de 2013, sino que ahora es un presidente “maduro” y capacitado para conducir el país a la prosperidad.

“Son muchas cosas que estamos haciendo contra la guerra económica, pero falta mucho más, necesitamos un gran cambio económico, necesitamos una nueva economía, una revolución económica”, dijo en la región del sureño estado de Bolívar horas antes de terminar su campaña.

Maduro dijo que esa “gran revolución económica” debe buscar cambios en el sector productivo y también en la distribución, pero sobre todo en el sistema de precios, que “es donde nos roban”.

Venezuela enfrenta desde octubre pasado una severa hiperinflación, además de la recesión presente desde 2014.

“Después del 20 de mayo encabezaré un gran cambio, una gran revolución económica para estabilizar al país, pero necesitamos una gran victoria. Si me hacen presidente hará una gran revolución económica que busque soluciones a los problemas”, agregó.

Heredero político de Chávez, quien murió en marzo de 2013, Maduro trata ahora de ganarse un nombre propio en el campo del socialismo, pero la polémica que ha gravitado a su alrededor se profundizará ante las amenazas de ser desconocidas por factores mundiales de poder.

Tras anular a sus posibles rivales por la nominación del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PUSV), el dirigente Diosdado Cabello, la destituida fiscal general Luisa Ortega Díaz y el exministro de Petróleo Rafael Ramírez, impulsó el movimiento Somos Venezuela, un paracaídas ante un posible fracaso.

“Aquí me puso Dios para cumplir una misión: proteger al pueblo”, afirmó durante una parada de su campaña electoral en la región de Carabobo. “Tienen a un presidente que ha aprendido las lecciones, que está maduro, que está preparado para lo que venga”, agregó.

Maduro ha tenido un gobierno turbulento en lo político con protestas en 2014 y 2017 que dejaron más de 160 muertos entre ambas y la derrota del oficialismo en las legislativas de 2015, que enfrentó maniobrando con sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que anularon a la Asamblea Nacional.

Hombre alto, fornido y de limitada formación académica, Maduro llegó al poder tras la muerte en 2013 de Chávez, quien en su último mensaje al país pidió a sus partidarios que lo eligieran presidente.

El exmiembro de la Asamblea Constituyente que en 1999 redactó la Carta Magna vigente y ex diputado de la Asamblea Nacional fue canciller entre 2006 y 2013.

Pasó de la Cancillería a la vicepresidencia y luego se anotó una ajustada victoria electoral en abril de 2013 sobre el opositor Henrique Capriles.

Desde que la oposición lo acusó de ser colombiano, replicó que nació en Caracas, pero se ha negado a publicar su certificado de nacimiento. La oposición sostiene que su madre era colombiana y eso lo hace colombiano.

Maduro recogió la herencia de Chávez, de quien se autodefinió como su "hijo" que materializa el sueño socialista de un obrero convertido en presidente. Afirma que Chávez lo preparó para el reto de gobernar el país.

Maduro saltó a la política en 1992 cuando como líder sindical pidió la liberación de Chávez, encarcelado por haber encabezado el intento golpista del 4 de febrero contra el presidente Carlos Andrés Pérez.

A mediados de los ochenta, militó en la Liga Socialista, que lo entrenó como dirigentes y gestionó su viaje a Cuba para prepararlo con un curso de cuadros sindicales.

Tiene dos hijos y dos nietas y su compañera es Cilia Flores, a quien llama primera combatiente.

ijsm

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