Nacional

El papa Francisco nombrará 14 nuevos cardenales; entre ellos a Sergio Obeso Rivera

El Arzobispo Primado de México, monseñor Carlos Aguiar Retes, externó su beneplácito por el nombramiento de los nuevos cardenales que hizo el papa Francisco, entre ellos, al arzobispo emérito de Xalapa, Sergio Obeso Rivera, a quien definió como “un hombre de iglesia, un hombre que vive para la iglesia”.
Al encabezar su tradicional homilía, pero en este domingo de Pentecostés,  ofició en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México monseñor Aguiar Retes;  reconoció que el arzobispo Sergio Obeso es ya mayor de 80 años, sin embargo, “se encuentra en buen estado de salud y lucidez”.
Cabe mencionar que los 14 nuevos cardenales recibirán la púrpura cardenalicia el próximo 29 de junio, cuando tendrá lugar el V Consistorio de ordenación de cardenales, en el pontificado del papa Francisco.
El purpurado también informó que a partir de este año, el lunes siguiente al domingo de Pentecostés, se realizará la fiesta María Madre de la Iglesia, título antiguo que fue recuperado en el Concilio Vaticano Segundo, y recuperado y propuesto por el Sumo Pontífice dentro del calendario litúrgico en toda la iglesia universal.
Durante su sermón, monseñor Aguiar Retes resaltó que el ser humano está tentado a caer constantemente en el desorden egoísta interno “que existe en todos nosotros (y) nos puede llevar a todos los aspectos negativos de la convivencia social: la lujuria,  la impureza, el libertinaje, la idolatría, la brujería, las enemistades, los pleitos, las rivalidades, la ira, las rencillas, las divisiones, las discordias, las envidias, las borracheras, las orgías y otras cosas semejantes.
“Todas estas acciones son producto del desorden egoísta, es decir del individualismo, que solamente la persona piensa en sí misma, pero no en los demás”.
En contraparte, abundó, tenemos que el Espíritu Santo y los frutos del espíritu son el amor, la alegría, la paz, la generosidad, la benignidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio de sí mismo, acciones que necesitan de una relación positiva entre los seres humanos, ya que nadie puede ser bondadoso, si no hay otro en donde se realice esa bondad. Cada una de estas acciones, fruto del espíritu, son resultado de relaciones positivas entre nosotros cuando superamos el egoísmo el individualismo.
En la homilía el cardenal Carlos Aguiar también oró por las autoridades del Ejecutivo, Legislativo y Judicial, federales y locales “para que por medio del don de consejo puedan oír la voz de Dios en las situaciones difíciles de la vida encuentren en la sabia decisión y pronuncien la palabra justa para obrar rectamente en sus actos de gobierno. También oró por los empresarios, los que tienen el poder económico y los que se dedican a las finanzas en general “para que por medio del don de piedad puedan perfeccionarse en el ejercicio de la caridad y traten a sus subordinados con amor y solicitud”.

Imprimir