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Con reelección cuestionada, Maduro enfrenta ola de desconocimientos

Maduro fue proclamado ganador con el 68 por ciento de los votos emitidos en las polémicas elecciones del domingo, contra 21 por ciento de su oponente Henri Falcón, quien desconoció el proceso y pidió nuevas elecciones.

Dirigentes opositores venezolanos cuestionaron hoy el controversial triunfo electoral del presidente Nicolás Maduro el domingo, que luego de conocerse su reelección con el 68 por ciento de los votos enfrenta una cadena de desconocimientos internos y externos.

Maduro fue proclamado ganador con el 68 por ciento de los votos emitidos en las polémicas elecciones del domingo, contra 21 por ciento de su oponente Henri Falcón, quien desconoció el proceso y pidió nuevas elecciones.

No habían acabado las celebraciones en la casa de Gobierno de Miraflores cuando gobiernos como los de Chile, Argentina, España y Costa Rica advirtieron que desconocen las elecciones.

Más tarde, el Grupo de Lima emitió una declaración en la que 14 países convocan a consultas a sus embajadores.

El triunfo de Maduro estuvo repleto de irregularidades, desde que fue convocada a comienzos de año por la Asamblea Constituyente, bajo control del chavismo, hasta que el Consejo Nacional Electoral (CNE) emitió su primer boletín la noche del domingo, cuando no hubo un cierre formal de los centro de votación.

La oposición llamó a boicotear los comicios por considerarlos fraudulentos y eso se concretó en una inmensa abstención convertida en una movimiento de protesta nacional.

Según el CNE, la abstención alcanzó 52 por ciento del padrón electoral, la más alta de una elección presidencial en medio siglo.

Falcón cuestionó las votaciones principalmente por lo que llamó la compra de votos, puesta en práctica con un mecanismo tecnológico, después que Maduro prometiera un “premio” para quienes fueran a votar y tuvieran el llamado carnet de la patria, un documento emitido por el gobierno.

En cuestión quedaron los llamados puntos rojos, que con mesas puestas por el oficialismo a unos metros de los centros electorales para controlar a los votantes. El domingo en esos lugares se escaneaba el carnet y se le decía a los electores que recibiría el “premio”, que consistía en 10 millones de bolívares (10 dólares al cambio paralelo).

Falcón dijo que con ese mecanismo distorsionador no es posible recoger limpiamente la voluntad popular. Dijo que en el país el oficialismo desplegó 12 mil 700 puntos rojos que cubrieron casi todos los 14 mil centros de votación.

Con su decisión, Falcón recuperó algo de la confianza que había perdido frente a la oposición, ya que al decidir participar en las elecciones rompió la línea opositora del boicot.

La exdiputada y dirigente del partido Soy Venezuela, María Corina Machado, dijo en un comunicado que nadie debe sorprenderse del resultado difundido el domingo.

“Nunca antes estuvimos tan claros, dentro y fuera de nuestro territorio, de la naturaleza de este régimen y de hasta dónde serían capaces de llegar para mantenerse en el poder y evitar el juicio masivo de los ciudadanos que hoy empujan su dimisión”, señaló.

“Venezuela desobedeció y nada nos alejará de la dimisión de Nicolás Maduro y su régimen. El fin de esta tragedia depende de nosotros”, agregó.

El dirigente chavista Javier Vivas alertó en una columna que Maduro no podrá gobernar con el 25 por ciento del electorado, que fue el cálculo que hizo de los 5.8 millones de votos otorgados a Maduro y el padrón electoral de 20.5 millones.

“El país atraviesa por la hiperinflación, el decrecimiento económico, escasez de alimentos y medicinas, colapso de los servicios públicos, disminución sostenida de la producción petrolera, contrabando, delincuencia, corrupción, y sobre todo una quiebra moral y ética en la conducción del Estado. Venezuela está destruida en toda su concepción democrática y constitucional por un gobierno que ha destruido por completo el tejido político y social”, mencionó.

El asesor de la alianza opsitora Mesa de Unidad Deocrática (MUD), Ángel Oropeza, dijo que el domingo quedaron claras cuatro cosas:

“Las cuatro cosas que Venezuela dijo claro y fuerte ayer: Esto no era una elección, la inmensa mayoría no quiere que Maduro siga en la presidencia, los venezolanos no aceptan amenazas ni chantajes, y el país reclama una elección de verdad”, manfestó.

A su vez, el expresidente de la Asamblea Nacional (Congreso), Julio Borges, anotó que lo “más que pudo regalarle este complaciente CNE a Maduro fueron 5.8 millones de votos, lo que no representa ni un tercio de los 20.5 millones de ciudadanos que podemos sufragar”.

“Ojo, y estamos seguros de que esa cifra esta inflada. Son clara minoría”, apuntó en su Twitter. “Ya empezó el rechazo y el desconocimiento de la comunidad internacional al fraude de ayer. Ya se pronunció el Grupo de Lima y ahora vienen los países del G-20 (Unión Europea y EEUU). Seguiremos trabajando con las democracias del mundo para lograr el cambio. Venezuela no está sola”, agregó.

Borges está fuera del país desde enero y ha sido acusado por Maduro de traición a la patria.

ijsm

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