México, deterioro democrático y futuro - Sergio González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 23 de Mayo, 2018
México, deterioro democrático y futuro | La Crónica de Hoy

México, deterioro democrático y futuro

Sergio González

Retomo el texto ya comentado de Dambisa Moyo (maestra en Administración Pública por Harvard y doctora en Economía por Oxford) sobre los siete peligros que acechan al régimen democrático y las diez medidas que propone para enfrentar el peligro, en el que México es el país más avanzado en el cumplimiento de una matriz de requerimientos que puede verse como apéndice al final del libro.

Según dichos registros, se revisaron 14 países: Australia, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia y Singapur.

De cada nación se estudiaron los siguientes elementos: 1. Habilidad para comprometer políticas públicas de largo plazo, con la idea de darle estabilidad a la administración pública y reducir el “cortoplacismo”; 2. Restricciones al dinero en las campañas electorales, para atemperar el poder de la influencia de los grandes corporativos y los más ricos empresarios; 3. Restricciones al derecho de los ex servidores públicos a contratarse en empleos de remuneraciones altas; 4. Períodos de gestión extendidos (de más de cinco años) para generar mayor compromiso del servidor público con los programas institucionales, más que con sus clientelas electorales o con la siguiente elección.

5. Límites a la reelección legislativa, para atenuar la dependencia del legislador de su partido y tender a su profesionalización; 6. Límites a la reelección del Ejecutivo; 7. Umbrales agravados de acceso a puestos públicos, para garantizar mejores perfiles, más ricas experiencias de vida y mayor serenidad; 8. Diseño geográfico de distritos electorales que permitan maximizar la competencia, con la idea de fomentar la alternancia; 9. Voto obligatorio, para generar mayor participación electoral en las urnas; y 10. Voto estratificado o requerimientos mínimos para poder votar (por edad, por grado de estudios, por experiencia y/o situación laboral, etc.) para tender hacia un padrón electoral compuesto por ciudadanos con mejor y mayor información para tomar decisiones de selección de gobernantes.

En el apéndice referido, nuestro país sale, en efecto, con las calificaciones más altas del grupo en estudio, al contar con respuesta afirmativa en la mitad de los reactivos, de esta manera: 2. Restricciones al dinero en las campañas electorales (muy reguladas las aportaciones privadas y las de empresas, prohibidas); 3. Restricciones al derecho de los ex servidores públicos a contratarse en empleos de alta remuneración; 5. Límites a la reelección legislativa (recientemente aprobada y tasada a una reelección los senadores y a tres los diputados); 6. Límites a la reelección del Ejecutivo (prohibida expresamente); 9. Voto obligatorio (si bien sin sanción por incumplimiento).

Dos cosas más hay que resaltar del texto de Moyo. En primer lugar, pondera expresamente, en grado superlativo, nuestras normas sobre reelección legislativa y le dedica un buen número de páginas a lo largo del libro. En segundo lugar, un tema que no dice abiertamente pero que es evidente: México está mejor posicionado y con mejores herramientas que el resto de los países del estudio para encarar el deterioro y la retrotracción que se ciernen, amenazan, y/o lesionan a todos los regímenes políticos modernos que se llaman democráticos, republicanos y constitucionales, y eso hay que celebrarlo ¿O no?

gsergioj@gmail.com

@ElConsultor2

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