Muere Philip Roth, el gran narrador de la fantasía y desesperanza americana | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 24 de Mayo, 2018

Muere Philip Roth, el gran narrador de la fantasía y desesperanza americana

Luto. El escritor falleció el martes a causa de una insuficiencia cardíaca. Su corpus literario es un crisol donde abrevan muchos autores por su impacto estético y profundidad de ideas. De su literatura, Philip dijo: “Es la tensión entre el hambre de libertad personal y las fuerzas de la inhibición”

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Pihilip Roth, uno de los grandes narradores del siglo XX y quien retrató lo irónico, el desgaste y contradicciones sociales y culturales de la sociedad estadunidense, falleció la noche del martes a los 85 años a causa de una insuficiencia cardíaca. Su deceso deja al mundo de las letras sin uno de los grandes escritores del siglo XX y candidato “eterno” al Nobel, que nunca recibió pero sí casi todos los de prestigio internacional.

De origen judío, Roth, cuyos textos reflejaban su curiosidad por la identidad personal, cultural y étnica, y la creación artística, estaba considerado como uno de los escritores contemporáneos más importantes de Estados Unidos. El escritor se sirvió de un personaje, Nathan Zuckerman, considerado su alter ego, para analizar con fino humor las desesperanzas y fantasías de sus compatriotas. Su obra se conforma por 31 títulos.

Su deceso marca la partida del último de la camada de gigantes de las letras americanas del siglo pasado: Saul Below (1915-2005) y John Updike (1932-2009), Bernard Malamud (1914-1986) y Norman Mailer (1923-2007), brillando por su capacidad para profundizar en las obsesiones de la cultura de su propia comunidad.

La revista The New Yorker, donde colaboraba Roth, fue la que anunció el falleciemito del autor de Pastoral americana, novela por la cual recibió en 1997 el premio Pulitzer, y es parte de la trilogía acerca de la reciente historia de EU, junto con Me casé con un comunista y La mancha humana. En el año 2012, Philip obtuvo el Príncipe de Asturias, por su obra que transita diversos géneros literarios como ensayos, cuentos, además de ejercer el periodismo.

Pero el despegue de Roth tiene una marca: en el año de 1969, aparece El lamento de Portnoy,  su mayor  éxito de ventas, en el cual relata la vida de un hombre llamado Alexander Portnoy, quien relata a su psiquiatra sus aventura sexuales, pero vive atormentado por los remordimientos y por su obsesión por el sexo.

TRAVESÍA DE ROTH. Nacido en Newark (Nueva Jersey) el 19 de marzo de 1933, pertenecía a la segunda generación de una familia judía emigrada de la región europea de Galitzia (Polonia/Ucrania). Se licenció por la Universidad de Bucknell (Pensilvania) y obtuvo el posgrado en literatura inglesa por la Universidad de Chicago, en la que ejerció de profesor de escritura creativa. También enseñó en las universidades de Iowa, Pensilvania y Princenton (Nueva Jersey).

Su primera obra, Adiós, Colón, publicada en 1959, después de un año de trabajo como administrativo en el Ejército, es un libro compuesto por cinco relatos cortos sobre la vida de los judíos en EU y con el cual obtuvo el National Book Award, y lo situó en  el mercado editorial. Fue además la primera de sus obras llevadas al cine, en 1969.

Para 1962, vendría Deudas y dolores, su primera novela, en la cual narra la agonía de un joven catedrático que se debate entre razón y sentimientos, conflicto que constituye una de las claves de su producción literaria, a la que siguió Cuando ella era buena de  1967 y dos años después, con su tercera novela, El lamento de Portnoy alcanzaría el éxito literario.

Desde esta novela, cada uno de sus libros fue un éxito editorial y objeto, la mayoría, de escándalo e impacto en la sociedad estadunidense. Su relevancia fue tal que finalmente tuvo que abandonar la docencia en 1992 para dedicarse por entero a la literatura.

Pastoral americana, Me casé con un comunista y La mancha humana son las obras de largo aliento de Roth, al ser una trilogía sobre la reciente historia de EU. La tercera novela fue llevada al cine por el director Robert Benton e interpretada por Anthony Hopkins y Nicole Kidman.

Para 2004, Philip Roth tuvo un gran impacto en la sociedad estadunidense con La conjura contra América, un relato donde describe una versión alternativa de la historia de Estados Unidos. En ésta, el presidente Franklin Roosevelt es derrotado por el aviador Charles Lindbergh, un antisemita declarado que firma un tratado de paz con Adolf Hitler. Roth obtuvo por esta novela los premios Sidewise, de la Sociedad Estadounidense de Historiadores y el británico WH Smith Literary Award.

Su narrativa se complementa con Elegía, novela donde reflexiona sobre la vejez y la muerte tras una complicada operación que sufrió, lo mismo que en Sale el espectro, el final de la saga con un Zuckerman envejecido que lucha contra la decrepitud después de una operación de próstata. Después vendrían Indignación, La humillación y Némesis, su última novela, esta última criticada por judíos y feministas

VIDA. Philip Roth estuvo casado dos veces. La primera con Margaret Martinson (1959-1963), que murió en 1968 en un accidente de coche. La segunda con la actriz inglesa Claire Bloom, de la que se divorció en 1994 tras un tormentoso matrimonio. Bloom se sintió traicionada al leer el manuscrito de Engaño, en la que aparecía una aburrida mujer de mediana edad llamada Claire casada con un escritor adúltero de nombre Philip.

En su vida literaria, Roth no se sentía cómodo con esa catregoría que le habían impuesto: escritor judío-americano. “Ese epíteto no tiene sentido para mí”, dijo. “Si no soy un americano, nada soy”, o como resumió en otra ocasión rechazando la acotación comunitaria y resaltando su propósito de universalidad: “Yo no escribo judío, escribo estadunidense”.

 En su autobiografía Los hechos (2008), decía con humor a propósito de su padre: “Su repertorio nunca ha sido enorme: familia, familia, familia, Newark, Newark, Newark, judío, judío, judío. Más o menos como el mío”.

En una entrevista en 1985, Roth definía así la cuestión esencial sobre la que rotaba como su literatura: “Es la tensión entre el hambre de libertad personal y las fuerzas de la inhibición”, decía aludiendo a la lucha del individuo contemporáneo con los corsés tradicionales y personales.

Tras estar alejado de los medios, Roth concedió una entrevista a The New York Times en la que afirmaba que la lectura –sobre todo obras de Historia– había reemplazado su pasión por la escritura y explicaba que había dado por finalizada su carrera al tomar conciencia de que había dado de sí todo lo que llevaba dentro: “Había sacado lo mejor de mi trabajo, y lo siguiente sería inferior”. “Ya no poseía la vitalidad mental, ni la energía verbal o la forma física necesarias para construir y mantener un largo ataque creativo de cualquier duración sobre una estructura tan compleja y exigente como una novela”. Cuando optó por dejar el oficio, Philip Roth pegó un post-it en su ordenador que leía: “La lucha con la escritura ha terminado”. Para evaluar su obra, citaba esta frase que dijo hacia el final de su vida el boxeador Joe Louis: “Lo hice lo mejor que pude con lo que tenía”.

Logros

-Premios

Medalla de Oro 2001 de Narrativa, el más alto galardón que concede la Academia Norteamericana de las Artes y de las Letras

Medalla Nacional de las Artes

Premio Man Booker International en 2011.

Premio PEN/Faulkner Award

Premio PEN/Nabokov.

National Book Award

Premio Pulitzer

National Book Critics Circle Award

Premio Príncipe de Asturias

-Libros sugeridos

Pastoral americana

El lamento de Portnoy

La conjura contra América

Sale el Espectro

Elegía

El animal moribundo

Némesis

La humillación

Me casé con un comunista

La Mancha Humana

Frases

“Lo que quiero decir es que mi descubrimiento de la literatura, y de la ficción en particular, y el  affaire amoroso —sin esperanza hasta cierto punto, aunque honesto— en que ha devenido, deriva en parte de ese embrujo por el beisbol en mi infancia”.

“Escribir te convierte en alguien que siempre se equivoca. La ilusión de que algún día puedes acertar es la perversidad que te hace seguir adelante”, Pastoral americana.

“La sociedad norteamericana (…) no solo sanciona las más burdas e injustas relaciones entre los hombres, sino que las fomenta. ¿Puede alguien negar eso? No. Rivalidad, competencia, envidia, celos, todo lo malo del carácter humano lo alimenta el sistema. Las posesiones, el dinero, la propiedad… Por tan corruptos criterios se miden la felicidad y el éxito”, El lamento de Portnoy (1969).

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