Bienestar

Estudio descarta que autismo se relacione con consumo de pescado en el embarazo

Utilizando análisis de muestras de sangre, consumo de pescado e información sobre este trastorno, los investigadores no encontraron vínculos entre los niveles de mercurio en las madres y el autismo.

Foto: Archivo

Un estudio de la Universidad de Bristol descartó que el consumo de pescado (que contienen trazas de mercurio) durante el embrazo, esté relacionado con el autismo o los rasgos autistas en sus hijos.

Los científicos consideraron la suposición de que la exposición al mercurio en el embarazo, es una de las principales causas de autismo, utilizando evidencia de casi cuatro mil 500 mujeres que participaron en el estudio denominado Children of the 90s.

Utilizando análisis de muestras de sangre, consumo de pescado e información sobre este trastorno, los investigadores no encontraron vínculos entre los niveles de mercurio en las madres y el autismo.

El autor principal y fundador del estudio Children of the 90s, Jean Golding, comentó que sus hallazgos avalan la seguridad de comer pescado durante el embarazo.

“Es importante destacar que no hemos encontrado ninguna evidencia para apoyar las afirmaciones de que el mercurio está involucrado en el desarrollo del autismo o los rasgos autistas”, añadió.

El especialista mencionó que su trabajo respalda el consumo de pescado durante el embarazo, es un buen comienzo nutricional de la vida con al menos dos comidas con pescado por semana.

En octubre de 2017, la Universidad de Bristol presentó un documento de orientación sobre políticas a los departamentos gubernamentales en el que explica que el asesoramiento actual para mujeres embarazadas es complejo y confuso, y puede alentar a las mujeres a limitar o evitar comer pescado por completo.

No obstante, Caroline Taylor, quien contribuyó en el estudio, agregó que todas las especies de peces contienen trazas de mercurio, que pueden dañar el desarrollo cerebral, aunque también tienen beneficios a la salud, ya que tienen nutrientes como la vitamina D, los ácidos grasos omega-3, el selenio y el yodo, que superan los riesgos del mercurio.

"Ahora existe un cuerpo de evidencia que respalda un enfoque más simple y claro que maximiza los beneficios para la salud de los peces. Creo que el siguiente paso es un estudio exhaustivo sobre cómo las directrices actuales han afectado el consumo de pescado en las mujeres embarazadas en general”, apuntó.

En un comunicado de la institución, el director del Centro para el Autismo de la Sociedad Nacional de Autismo, Carol Povey, precisó que en su organización dan la bienvenida a todas las investigaciones que amplíen la comprensión del autismo.

“Este es un estudio sólido que confirma lo que la investigación anterior ha encontrado: es un mito que los altos niveles de mercurio en las madres embarazadas causan autismo", destacó.

Hay alrededor de 700 mil autistas en el Reino Unido y, aunque las causas exactas del autismo aún no se comprenden por completo, la investigación hasta la fecha ha demostrado que involucra muchos factores complejos e interactivos, como la genética, el medio ambiente y el desarrollo del cerebro.

Carol Povey enfatizó que si bien es importante entender las causas del autismo, se requiere investigación que se centre en lo que ayuda a las personas autistas y sus familias para que todas las personas con este trastorno puedan tener una buena calidad de vida y obtener el apoyo y la comprensión que necesitan.

ijsm

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