“Necesitamos muchos jóvenes que enriquezcan a las ciencias del mar”: Salas de León | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 26 de Mayo, 2018

“Necesitamos muchos jóvenes que enriquezcan a las ciencias del mar”: Salas de León

Nuestros científicos. Originario de Tamaulipas y jugador de basquetbol durante muchos años, el doctor David Alberto Salas ha recorrido los cuatro mares de México intentado responder preguntas sobre la circulación de corrientes, estructura de temperaturas, saturación de oxígeno y el efecto de frentes fríos y ciclones

“Necesitamos muchos jóvenes que enriquezcan a las ciencias del mar”: Salas de León | La Crónica de Hoy
“Es interesante cuando uno se da cuenta de que toda la distribución de los organismos vivos en el mar responde a condiciones físicas del ambiente, dice David Alberto Salas.

Los mares territoriales de México miden 1.5 veces más que el suelo del territorio nacional y por esto hacen falta más científicos dedicados a estudiar las ciencias del mar, ya sea en física, ecología, química o geología, explicó el físico y doctor en Oceanología David Alberto Salas de León, investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Originario de Tamaulipas y jugador  de basquetbol durante muchos años; licenciado en Física por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y doctor por la Universidad de Liege, Bélgica, David Alberto Salas ha recorrido los cuatro mares de México intentado responder preguntas sobre la circulación de corrientes, estructura de temperaturas, saturación de oxígeno y el efecto de frentes fríos y ciclones en el Golfo de México, Mar Caribe, Golfo de California y en la zona del Océano Pacífico que colinda con tierras nacionales.

Conocido también por ser profesor en la Facultad de Ciencias de la UNAM, habla con carácter jovial cuando se refiere a las ciencias del mar en este país. Dice que hay gran calidad entre los actuales investigadores mexicanos de ciencias del mar, pero aclara que, al igual que ocurre en otros campos de la investigación científica mexicana, faltan muchos más jóvenes para fortalecer esas disciplinas. 

CONOCIMIENTOS PROFUNDOS. En el mar ocurren miles de procesos que también se desarrollan en la tierra y por eso las personas agrupadas en el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología buscan responder preguntas de biología, física, química y geología. Dentro de este amplio campo de trabajo, el doctor Salas se ha especializado en llevar las herramientas de la física a la comprensión de los movimientos del gran cuerpo de agua que baña las costas y que, con sus movimientos, transporta oxígeno y nutrientes, pero también contaminantes y fuerzas que contienen energía.

“Normalmente las ciencias del mar se estudian desde un punto de vista multidisciplinario. Para estudiar ciencias del mar participan personas que son egresadas de licenciaturas diferentes como Biología, Física, Química, ingenierías e incluso médicos, pues cada vez hay más hallazgos derivados del conocimiento del mar”, indica el investigador miembro del Laboratorio de Oceanografía Física y que ha estudiado durante muchos años la interacción entre la biología y la física y lo que actualmente se conoce como sistemas complejos.

¿Por qué es tan importante usar las herramientas y conocimientos de la física para comprender el mar? Porque en ese vasto territorio hay muchos procesos que no son lineales y por lo tanto no se pueden predecir con pocos datos o cálculos simples. Expertos como Salas de León estudian fenómenos no lineales, dinámicos y complejos.

“Es interesante cuando uno se da cuenta de que toda la distribución de los organismos vivos en el mar responde a condiciones físicas del ambiente. El simple hecho de ver a un organismo, nos dice qué características físicas hay en ese momento en el mar. Los biólogos y los físicos tenemos lenguajes académicos diferentes, pero para tener una comprensión más acertada hemos tenido que buscar ese punto de conexión entre unos y otros”, dice el autor de decenas de artículos científicos publicados desde hace 32 años.  Uno de sus artículos más recientes, publicado como segundo autor, es el estudio: Análisis No Linea de la Ocurrencia de Huracanes en el Golfo de México y el Mar Caribe.

Los estudios de David Alberto Salas son altamente citados, como los que se titulan Oceanografía física de la Bahía de La Paz, BCS;  Simulación de la circulación en la Bahía de Campeche  y La hidrodinámica en el Golfo de México. Éstos y otros estudios sirven para responder preguntas que afectan a las pesquerías, el turismo y la protección civil. De los resultados de sus modelos físicos se pueden obtener datos sobre la presencia del fitoplancton o sobre la salud de los arrecifes de coral.

Muchos de estos estudios se han realizado en las estaciones costeras que tiene la UNAM y sus buques oceanográficos, como El Puma, en el Océano Pacífico, y el Justo Sierra, en el Golfo de México.

OCEANÓGRAFO FÍSICO. Cuando se le pregunta al doctor Salas de León qué es la Oceanografía Física, que es el campo al que ha dedicado su tiempo, esfuerzo y vida, sonríe y dice que es una pregunta interesante porque los físicos normalmente suelen dedicarse a algunos campos que él considera “campos clásicos”, como  la astrofísica, la física atómica o la física nuclear.

“Pero en los mares hay una gran cantidad de física, por ejemplo, todas las ondas que se propagan en el océano; el oleaje, las mareas y fenómenos como los tsunamis, son procesos físicos originados por factores que empujan el agua y que pueden llegar a provocar efectos terribles. Además, últimamente se han estudiado mejor otros fenómenos interesantes como el Mar de Fondo, que existía desde hace muchos años pero que ahora se sienten más y son más visibles porque los seres humanos hemos construidos más hoteles, restaurantes y casas cerca de la playa y por lo mismo resentimos estas manifestaciones del mar. Todo esto lo estudia la oceanografía física: oleajes, transportes de energía y corrientes que suceden en el mar”, agregó.

Al evaluar el grupo de personas que estudia el mar en México, el doctor Salas de León afirma que es un grupo de profesionistas muy sólidos y con reconocimiento internacional, pero subraya “somos muy pocos”.

“México es un país que tiene un territorio marino muy grande y muchos de los principales ingresos económicos de México provienen del mar, tanto de la extracción de petróleo como de las pesquerías especializadas  y el turismo.  El problema es que todavía tenemos poca gente estudiando el mar, a pesar de los grandes recursos que de ahí provienen. La realidad es que necesitamos hacer un esfuerzo mayor para entender nuestros mares. Durante muchos años México dejó de mirar al mar y ahora está resurgiendo la necesidad e inquietud para mirar al mar. Tenemos que tener políticas de desarrollo, infraestructura y recursos humanos. Lo que deseamos es que cada vez más jóvenes se dediquen a las ciencias del mar. Ellos son nuestra principal riqueza”, dice el científico universitario.

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