Buenas noches, mejores mañanas - Fernando de las Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 28 de Mayo, 2018
Buenas noches, mejores mañanas | La Crónica de Hoy

Buenas noches, mejores mañanas

Fernando de las Fuentes

Dormir es probablemente lo que

salvaguarda más su salud mental

Roger Zelazny

 

Dormir es una más de las cosas vitales que erróneamente creemos saber hacer, como respirar, comer y amar. Pero en la era de las satisfacciones inmediatas, la intolerancia a la frustración, la adicción a la tecnología, el estrés de la competitividad y la ansiedad resultante de todo ello, dormir mal es ya una constante en nuestras vidas.

Vemos esta situación como algo que nos pasa y no como algo que nos hacemos, así que intentamos múltiples remedios externos: somníferos, sintéticos o naturales, un baño caliente, cena ligera, horario fijo, lectura con luz cálida, té, leche tibia.

Debido a que la solución común al problema no lo remedia, terminamos desatendiendo este fundamental aspecto de nuestras vidas, sin tener en cuenta que la falta de descanso envejece, debilita el sistema inmunológico y está asociada a diversas enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, e incluso se considera que incrementa la posibilidad de cáncer, particularmente de mama.

Dormir mal no sólo enferma físicamente. También nos vuelve irascibles, menos empáticos, impacientes, intolerantes y merma nuestras capacidades de aprendizaje, razonamiento, concentración y toma de decisiones. El problema es que tanto nos acostumbramos a dormir mal, que ya no nos damos cuenta de que estamos en un estado mental y emocional malsano.

Ciertamente, el sedentarismo, la mala alimentación y el exceso de horas pasadas frente a una computadora, una tableta o un teléfono móvil, entre otros hábitos poco sanos, nos dificultan dormir y, cuando lo hemos logrado, nos impiden descansar, pero el principal impedimento es una mente caótica. Hay que bajar la velocidad de nuestras ondas cerebrales, de lo contrario dormiremos hasta que nos venza el agotamiento, lo cual implica mal descanso.

Todos queremos de adultos volver a dormir como un bebé: suficiente, continuo y profundo, sin preocupaciones, culpas o autorreproches; es decir, sin esos pensamientos y emociones que nos mantienen en un estado vibratorio de vigilia. Sin embargo, nadie nos dice cómo se supone que debemos dejar de pensar y sentir para dormir, y hacerlo bien.

Podemos, por supuesto, meditar, concentrarnos en nuestra respiración y relajarnos, lo cual quizá ya intentamos sin éxito, así que aquí va un truco: a pensamientos caóticos, oponga sólo uno, que acalle el “mitote” y neutralice o transforme las emociones. Repítalo una y otra vez estando en la cama, hasta quedar dormido. Por ejemplo: “tendré un descanso profundo y reparador”. Orar es otra alternativa: eleve su corazón a su poder superior pidiéndole ese estado interior en que se duerme como bebé.

¿Le ha pasado que ya para dormirse fija usted mentalmente una hora para despertarse, tenga o no despertador, y al día siguiente abre los ojos exactamente a esa hora o incluso un poco antes?

Si le parece intrascendente, piense: está usted programando alguna parte de su cerebro que no es su consciente, pues ése es el que se va a desconectar. Si puede hacerlo para algo tan trivial, podría hacerlo para algo un poco más ambicioso, y cuando lo logre, para algo más aún, y así, paso por paso, cambiar su forma de pensar y sentir casi sin esfuerzo, pero sí con mucha disciplina: todas las noches háblese antes de dormir, aprenda qué es lo que su cerebro sí escucha y ejecuta y qué rechaza. Estará descubriendo cómo autoprogramarse.

Le voy a decir por qué y cómo funciona: llega un momento mientras repite su pensamiento elegido en que comienza a entrar en un estado de sueño Theta, dentro del cual el caos mental y emocional se calma y desaparecen los juicios y dudas con que se autolimita. Es entonces cuando el subconsciente toma lo que está decretando como verdad, y todo el universo a partir de aquí se confabula para materializarlo, porque usted lo cree firmemente. El decreto debe ser simple y conciso, para ser inmediatamente incorporado.

Imagínese lo que puede hacer con su vida.

(Militante del PRI)

delasfuentesopina@gmail.com

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