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Acabar con la deforestación, el reto ambiental del país, dice José Sarukhán

Es posible alcanzarlo, porque generamos una ley que reduciría a cero el problema, dijo el coordinador nacional de la Conabio. Lo mucho que logramos es con poco financiamiento, casi cacahuates, añade

José Sarukhán ofreció la conferencia “Casos de éxito en favor de la naturaleza” en la Residencia oficial de Los Pinos.

Si José Sarukhán tuviera que escoger un solo reto medioambiental que el país debería de resolver cuanto antes, sería el de acabar con la deforestación. Lo anterior no se queda en un deseo, sino que es posible alcanzarlo, señaló ayer en la Residencia oficial de Los Pinos, durante la conferencia “Casos de éxito en favor de la naturaleza”.

El coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) e investigador emérito del Instituto de Ecología de la UNAM, dijo que en el mundo la deforestación significa del 12 al 23 por ciento de la generación de gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático.

“Resolver el problema de deforestación no le cuesta a ninguna industria, excepto a los intereses no legítimos de taladores. Es por ello que los países podrían detenerla perfectamente, puesto que es una cuestión que los gobiernos, por lo menos el de México, tienen la obligación de resolver. Esto no se puede arreglar mediante los intereses de capitales privados, sino por la rectoría del Estado, como se debería hacer con la educación, salud y seguridad”, entre otros.

Sarukhán Kermez enfatizó que México puede lograr una deforestación cero mediante la nueva Ley general de desarrollo forestal sustentable, algo que sería beneficioso para el país, pero también una contribución para el mundo en la colaboración por disminuir los gases de efecto invernadero.

El también miembro de El Colegio Nacional y exrector de la UNAM refirió que logros obtenidos como el de la nueva ley forestal se pueden alcanzar cuando existe la información científica de la mejor calidad y confiabilidad, trabajo que ha generado la Conabio a lo largo de 25 años.

El ecólogo refirió que otros de los logros en el último lustro —que formaron parte de iniciativas presentadas en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP) 13, en 2016 en Cancún, o como resultado de ésta— fue el desarrollo de un mecanismo para proporcionar subsidios a agricultores que demostraran un uso sustentable y ecológico en el desarrollo de sus cultivos.

Otro más fue la premiación de la ONU a su página web, no por su diseño, sino por su contenido y la forma en que la pusieron a disposición de los usuarios; además de la consolidación de una red ciudadana de investigación, mediante el portal Naturalista, la cual contiene información reunida por ciudadanos y que ni con todos los científicos del país juntos se habría logrado reunir.

Enfatizó que la Conabio produce la mejor ciencia para que los responsables y tomadores de decisiones la utilicen. “Eso hace fuerte a un Estado: qué tanto sus instancias de gobierno basan el desarrollo de sus políticas públicas en información real y confiable derivada de la investigación científica”.

CACAHUATES. José Sarukhán destacó el interés de los gobiernos del país por mantener a flote a la Conabio, no obstante los vaivenes presupuestales a los que ha sido sujeta. No obstante, dijo que cada sexenio es inevitable buscar el entendimiento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública para que nos proporcione los recursos que necesitamos. Hasta ahora, mucho de lo que han logrado, acotó, ha sido con escaso financiamiento, con “cacahuates”. “Los recursos son importantes y Conabio ha logrado lo que ha logrado con cacahuates. Me choca decir esto, porque dirán para qué quieren más dinero si lo hacen muy bien con muy poco, pero podríamos hacer mucho más”.

La preservación del medio ambiente y la conservación de su biodiversidad y otros recursos naturales, puntualizó, son producto de unir los intereses y compromiso del gobierno, la participación de la academia y de la sociedad civil en todos los niveles. “Esto es central y deben asumirse por la población; los gobiernos se van y quien queda es una sociedad que debe estar instruida y educada, con información que utilice para el bien del país. Ese es uno de los propósitos más importantes en los 25 años de la Conabio, un organismo gubernamental que no tiene comparación”.

 

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