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Trump evita criticar el tuit racista de su amiga Roseanne

El presidente lamenta que la cadena ABC, que canceló la serie, se disculpara con exasesora de Obama ofendida, pero no con él por comentarios “horribles” en la emisora

El presidente estadunidense, Donald Trump, reaccionó ayer a la cancelación, por parte de la cadena ABC, de la serie Roseanne, cuya estrella era la actriz Roseanne Barr, conocida seguidora suya. Sin embargo, no lo hizo para criticar los tuits racistas que valieron su despido, sino para lamentar que la emisora se disculpara con la ofendida, una exasesora negra del expresidente Barack Obama,… y no con él.

“Bob Iger de la ABC llamó a Valierie Jarret para explicarle que ‘La ABC no tolera comentarios como esos’ que hizo Roseanne Barr. Caray, nunca llamó al presidente Donald J. Trump para pedir disculpas por los HORRIBLES comentarios que se hicieron y dijeron sobre mí en ABC. ¿Puede que simplemente no viera la llamada?”, tuiteó Trump al respecto del suceso.

En marzo, cuando la emisora recuperó la exitosa serie, Trump alabó en un mítin los resultados en las audiencias de la nueva Roseanne, lo que reforzó la imagen pública de la excelente relación entre ambos.

Quizás es por eso que el presidente evitó criticar el contenido de los tuits de la actriz, en los que aseguró que Jarret es “como si los Hermanos Musulmanes y la película ‘El planeta de los simios’ hubieran tenido un hijo”.

ABC canceló inmediatamente la serie, una de las que, en efecto como destacó Trump, le reportaban mejor audiencia, y arguyó que las declaraciones de Roseanne eran “abominables, repugnantes e inconsistentes” con los valores de la emisora.

“NO LA DEFENDIÓ”. El hecho de que Trump no criticara el comentario racista de Roseanne motivó a periodistas a preguntar a la portavoz presidencial, Sarah Sanders, si el presidente se ponía del lado de la actriz. “Nadie la está defendiendo”, contestó la vocera, que agregó que los tuits del mandatario “sólo denunciaban la doble moral de los medios”.

CULPA DE LOS SOMNÍFEROS. Por otra parte, Roseanne se limitó ayer a asegurar que su tuit racista lo escribió bajo los efectos de somníferos. “Eran las dos de la mañana y era Ambien (una marca de somníferos) quien tuiteaba. Era el Día de los Caídos, además. Fui demasiado lejos y no quiero que me defiendan”, tuiteó la actriz. El exmarido de Roseanne, el también actor Tom Arnold, bromeó en Twitter y dijo que él también había estado bajo los efectos de los somníferos entre 1990 y 1994, la época en la que estuvieron casados.

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