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Mariano Rajoy, en la cuerda floja, acorralado por la corrupción en el PP

El presidente español podría caer entre hoy y mañana, si no logra los cinco votos que necesita de los nacionalistas vascos para superar la moción de censura que solicitó el socialista Pedro Sánchez

Rajoy, con cara de preocupación, ayer en el Congreso.

Mariano Rajoy podría tener las horas contadas como presidente del gobierno de España.

En lo que se espera sea una votación de infarto, los diputados de todos los partidos representados en el Congreso deberán votar, entre hoy mañana, la moción de censura que solicitó la semana pasada el líder socialista, Pedro Sánchez, nada más conocerse el fallo del caso Gürtel, el mayor escándalo de corrupción de la democracia española.

Tras dos días de frenéticas reuniones de Rajoy y Sánchez, para convencer a los otros partidos de que voten a su favor, el panorama es muy preocupante para el gobernante español en víspera de la apertura de la moción de censura. Ayer, todas las miradas estaban puestas en los cinco diputados de la formación minoritaria Partido Nacionalista Vasco (PNV, derecha), cuyos votos podrían decantar la balanza a favor de salvar al gobierno de Rajoy, con el que alcanzó la semana pasada un acuerdo presupuestario, o podría activar la bomba que supondría dejar caer al gobierno de España, muy alineado con los posicionamientos financieros que imponen Bruselas, Berlín y el FMI.

“Chantaje”. En un acto considerado ya de desesperación, Rajoy acusó al líder del PSOE, Pedro Sánchez de “chantajear” al resto de los partidos para que voten en su contra.

El PSOE, el principal partido de la oposición, tiene solo 84 diputados de los 350 del Congreso, por lo que necesita el apoyo de otros grupos para aprobar la moción de censura, que tiene que contar como mínimo con 176 votos a favor.

Según Rajoy, los socialistas tienen dos opciones: que apoye la moción Ciudadanos o lo que llamó el “gobierno Frankenstein”, que estaría integrado por un conjunto dispar de partidos de izquierda radical (Podemos) e independentistas catalanes y vascos.

“No dimitiré” ¿o sí? Rajoy, que gobierna en minoría con el apoyo de Ciudadanos (liberales), aseguró ayer en el Congreso que tiene intención de cumplir los cuatro años de su mandato, que acabaría en 2020, en aras de la estabilidad.

Sin embargo, los analistas barajan que dimita in extremis para que forzar el fracaso de la moción de censura y pedir a cambio una moción de confianza, con la esperanza de que siga en el cargo, por la imposibilidad de ningún candidato de formar gobierno con los votos necesarios.

 

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