Inicia Rusia operación cicatriz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 31 de Mayo, 2018

Inicia Rusia operación cicatriz

Inicia Rusia operación cicatriz | La Crónica de Hoy

Cuando sólo restan 15 días para que sea inaugurada la Copa Mundial de Rusia 2018, el operativo para lavar el rostro de una nación que ha tenido una dudosa reputación desde antes de que naciéramos la mayoría de los adultos de esta generación, se ha puesto en marcha.

La rigidez de un sistema que parece no tener límites en el dispendio económico para la organización del evento deportivo más importante de su historia, sin embargo, ha quedado de manifiesto en las declaraciones, oficiales todas ellas, sobre lo que se permitirá y lo que no se permitirá a los turistas y aficionados que acudirán a cada una de las decenas de ciudades que recibirán a más de dos millones de personas involucradas con el Mundial.

Nuestro paso por algunos países que vivieron atrás del muro socialista como Polonia, con ese momento de trascendencia histórica de la reunión de Lech Walesa y Juan Pablo II en los astilleros del Sindicato Solidaridad en Gdansk, hasta el deprimente espectáculo de la corrupción extrema y el comportamiento clasista y misógino en Ucrania, nos sirvieron de alguna forma de referencia sobre lo que se podía esperar, pero, como pudimos constatar el año pasado, Rusia es otra cosa… Para entender a este país hay que verlo y vivirlo.

Rusia ha sido el malo de la película de los malos. Más malo que China o que Cuba. Más malo que Yugoslavia o Rumania. Y no lo digo por su gente, cuyo sufrimiento permanente permeó hasta el escándalo que hundió al bloque socialista y la mentira del trato igualitario, injusto, hipócrita.

Pero en este mundo global, ya se vio que los malos tienen que sonreír. Lo vivimos con los líderes norcoreanos en los Juegos Olímpicos de Invierno apenas este año. En un mundo globalizado, los líderes de cara dura como Vladimir Putin tienen que voltear y mostrar en cambio una sonrisa amable, algo desconocido para ellos, desconocido y difícil. Nos es más fácil sonreír a los que llegamos y volveremos a ver una cultura extrema. Donde los saludos sobran, por no decir que no son requeridos y donde la amabilidad latina sale sobrando.

Está claro que ha sido tormentoso haber nacido y vivido en un sistema donde se privilegiaba la dureza de carácter, donde los derechos humanos eran ignorados y donde ya no hay más alternativas que un cambio de rumbo. Un cambio de rumbo forzado por el fracaso de más de cuatro décadas de comunismo mal ejercido, donde las notas más fuertes siempre sonaban con los nombres de dictadores empedernidos e iconoclastas que primero murieron, antes que renunciar al poder.

Y la Federación de Rusia, sobrante principal del aglutinado grupo de hoy 15 naciones independientes, al menos en la geografía, ha tenido que ceder ante la presión del mundo. Cedió China, a su manera. ¿Por qué no habría de ceder Rusia hoy casi declarada capitalista de closet?... Los tiempos cambian…

Y no hace mucho tiempo alguien argumentaba que la mejor forma de promocionarse es a través del deporte. Por eso las principales marcas de lo que sea, bancos, armadoras automotrices, líneas aéreas, empresas de cualquier tipo de servicios en crecimiento o en expansión, recurren al deporte como medio de promoción.

Así lo hizo China… Sonrió a su manera, se exhibió como un gigante poderoso, soberbio, altivo, como una súper potencia con un brazo ejecutor que hizo de sus Juegos Olímpicos una joya resplandeciente. Rusia aspira a lo mismo. Por eso peleó con uñas y dientes por organizar un Mundial, aún cuando su selección es mediocre y poco respetada en el mundo del futbol.

Porque los tiempos de la Europa socialista todopoderosa en el futbol olímpico, quedaron sepultados con las piedras que cayeron aquel día de 1989 y que destruyeron el Muro de Berlín. Rusia es multicultural y cosmopolita, es pujante y orgullosa. Su diversidad racial, su diversidad de cultos choca y rebota de forma permanente, pero esta vez se niega a morir. Porque se niega a otra separación, aunque los eslavos no toleren a los musulmanes y éstos a los católicos o a los budistas.

El futbol es un pretexto para atraer la atención, aunque le cueste un brutal dispendio económico cuyo recompensa no será en efectivo, sino en una restauración de imagen, o más bien, en una operación que no deje cicatrices como las del pasado, sino un rostro de felicidad, porque en este país también hay mucha gente buena y noble. Aunque nos lo hayan ocultado casi la mitad de un siglo…

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