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“Posibilidades de las neuronas, mayores al número de partículas en el Universo”: Perminder Sachdev

Las conexiones y el resultado de éstas son casi infinitas, señala Perminder Sachdev, renombrado neuropsiquiatra de la Universidad Nueva Gales. Inauguró El Aleph. Festival de Arte y Ciencia

El cerebro está compuesto en su mayor parte por agua, tiene un alto contenido de grasa y es un órgano activo que utiliza el 20 por ciento del aporte sanguíneo… tiene mucha actividad eléctrica, derivado, de la interacción neuronal: si utilizaremos toda la energía eléctrica del cerebro podríamos iluminar un foco de 10 watts.

Si lo sacáramos del cráneo y lo pusiéramos en una mesa de disección veríamos regiones particulares; bajo un microscopio observaríamos las capas de la corteza, que se dividen a su vez en fibras que se conectan con otras regiones, para formar una red…

A un nivel celular, veríamos distintos tipos de neuronas, algunas de “apoyo”, como las ha llamado Perminder Sachdev, renombrado neuropsiquiatra de la Universidad Nueva Gales del Sur, Australia. El experto avanza más y nos remite hacia el nivel molecular, ahí donde se encuentran las sustancias químicas que hay entre las células y ayudan a su comunicación.

Pero ese kilo y medio de carne humana es, principalmente, una red, puesto que sus regiones no funcionan aisladamente, sino en conjunto con otras, explicó en su conferencia ¿Cómo funciona el cerebro? Lecciones desde la clínica neuropsiquiátrica, como parte del acto inaugural de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia, que se lleva a cabo en el Centro Cultural Universitario de la UNAM hasta el 3 de junio. 

En la Sala Miguel Covarrubias, Sachdev refirió que las neuronas están muy ramificadas e interconectadas unas con otras y que una sola de ellas puede tener hasta 10 mil conexiones con otras. “Con 100 mil millones de neuronas en el cerebro, existe una gran complejidad para entender esas redes. De ahí, uno trata de entender algo más complejo: cómo kilo y medio de carne humana puede generar la mente humana”. 

El científico manifestó que actualmente existen herramientas para estudiar estas interacciones, aunque son limitadas aún. La principal son las resonancias magnéticas, donde es posible ver conexiones entre regiones cerebrales y cómo forman redes, algo que tendrán que llevar a cabo a nivel microscópico en el futuro y así entender cómo funcionan.

MILLONES DE POSIBILIDADES. Si tenemos 100 mil millones de neuronas y cada una tiene mil conexiones en promedio, tenemos conexiones 10 a la 14, dijo el neuropsiquiatra. Pero no son conexiones como las de una computadora, sino que tienen diferentes niveles de difusión, entonces pueden existir hasta 100 billones de estados neuronales, aunque la mayoría no son funcionales, puesto que no generarán un comportamiento, conducta o pensamiento. “La mayoría son inconscientes, así, vemos una posibilidad de estados neuronales potenciales tan grande y mayor que el número de partículas que existen en el Universo, porque es un número casi infinito. Además, el sustrato del cerebro es tal que puede generar un número de ideas y comportamientos enorme”. 

Aunque el cerebro está atrapado en el cráneo, interactúa con el exterior y recibe su información, eso genera su plasticidad. No lo entendemos del todo ni siquiera cómo nos juega trucos en ocasiones; a través de la mente, tratamos de rellenar brechas vacías cuando tenemos falta de información. 

Si bien aún se investiga para tratar de analizar fenómenos conductuales y en las emociones ver los sustratos neuronales, el principal reto es el mismo que se plantearon los griegos en la antigüedad, dice. “De qué forma podemos cerrar la brecha mente-cerebro, entre el estado mental y cerebral. De eso se hablará más en El Aleph”.

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