Falleció en México el padre Flaviano Amatulli

Carlos Villa Roiz

El sacerdote italiano Flaviano Amatulli Valente, notable predicador y conferencista y fundador de los Misioneros Apóstoles de la Palabra, falleció en la Ciudad de México luego de una prolongada agonía y un largo padecimiento de cáncer.

El padre Amatulli nació en Bari, Italia, en 1938; llegó a México hace varias décadas para dirigir la revista Esquila Misional, y estuvo en misiones durante cinco años entre los indígenas chinantecos de Oaxaca, de modo que contaba con amplia experiencia en el trato con grupos marginados, especialmente con aquellas comunidades que son más vulnerables a la prédica y avance de las sectas. Ésta era su especialidad y dejó una importante y numerosa escuela entre sus seguidores.

Siendo una autoridad en apologética y en ecumenismo, es decir, en el diálogo fraternal con aquellas iglesias cristianas, principalmente las históricas, fue autor de unos 90 libros y folletos especializados, por lo que también se le consideraba un experto en comunicación social, principalmente en el área de la Teología Dogmática.

El padre Flaviano Amatulli sostenía que “la apologética, es decir, aquella parte de la teología que pretende defender racional e históricamente los dogmas de la fe cristiana, es una exigencia de cada feligrés para conocer su fe y no dejarse confundir por aquellos que no comparten las mismas creencias y tratan de enredarlo”, por eso afirmaba que “es un deber de los pastores ayudar a los feligreses a sentirse seguros en su fe”.

El 2 de julio de 1978, el sacerdote fundó en México el movimiento laical “Apóstoles de la Palabra”, y en 1986, la Conferencia del Episcopado Mexicano, CEM, lo nombró coordinador del Departamento de la Fe frente al proselitismo sectario que se da en México, organismo que dependía de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de México.

El movimiento eclesial “Misioneros Apóstoles de la Palabra” que ha formado a cientos de laicos, precisamente, está encaminado a frenar el avance de las sectas, principalmente en América Latina, donde éstas han proliferado, tanto en el ámbito urbano como en el rural.

El sacerdote, cuyo prestigio y obra abarcó varios países, sostenía que “el ecumenismo busca el mejor entendimiento entre religiones cristianas y no cristianas, y por supuesto, también pretende el diálogo en la caridad y el interreligioso, pero más allá de los buenos entendimientos del ecumenismo, está el deber de la Iglesia de señalar los errores de las sectas, ante el proselitismo que éstas realizan.”

El padre Amatulli explicaba que “nunca como hoy, el católico necesita conocer su fe de manera tal que no se deje confundir por los que la atacan. Es claro que se tienen que denunciar los errores en las prácticas religiosas y los malentendidos que hacen las sectas del catecismo o la Biblia.

Así, el feligrés puede conocer la doctrina auténtica y no dejarse llevar por opiniones personales de los líderes de las sectas.”

El padre Amatulli será sepultado en San Andrés ­Tuxtla, Veracruz, y su muerte ha sido hondamente sentida y comentada en las redes sociales.

 

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