Mundo

Salvini se estrena recordando a migrantes que no son bienvenidos

Matteo Salvini lanzó ayer una soflama antimigratoria en Pozzallo, Catania.

El nuevo secretario del Interior de Italia, y uno de los dos vicepresidentes que tiene ahora el país, Matteo Salvini, acudió ayer al puerto de Pozzallo, en Catania, en su primer viaje oficial tras asumir el cargo, para clamar contra la inmigración ilegal.

La elección del líder de la xenófoba Liga Norte no fue casual, puesto que Pozzallo es una ciudad que acostumbra recibir gran número de personas que atraviesan el Mediterráneo para llegar a Europa en busca de un futuro mejor.

Salvini aseguró que su prioridad como secretario de Interior será frenar las llegadas de migrantes y, además, acelerar las deportaciones de quienes permanecen en Italia en situación irregular.

“Daremos respuestas concretas. Limitar los desembarcos y aumentar las expulsiones significa salvar vidas. Hay que acabar con el negocio del tráfico de migrantes”, señaló.

Salvini consideró que es hora de que la isla de Sicilia deje de ser “el campo de refugiados de Europa” y abogó por implementar de inmediato “centros de expulsión” porque, según llegó a argumentar, “la única manera de salvar vidas” en el Mediterráneo es impidiendo que estas personas partan hacia Europa.

“Como ministro haré de todo; trabajaré con los gobiernos para evitar que personas desesperadas vengan pensando que en Italia está el oro”, expuso.

CAMPAÑA. La visita de Salvini a Catania se enmarca en la campaña electoral para las elecciones municipales que se celebrarán en Italia este próximo domingo 10 de junio, en las que su Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Luigi di Maio se juegan su primera reválida tras el acuerdo de gobierno alcanzado el pasado jueves.

Por el momento, Salvini y Di Maio, que ocupa la otra vicepresidencia y la cartera de Desarrollo Económica, deberán recibir el aval del congreso, donde tienen mayoría.

 

Imprimir