Presentan propuestas ambientales “mínimas” para el próximo presidente | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 03 de Junio, 2018

Presentan propuestas ambientales “mínimas” para el próximo presidente

Especial. Preocupados por las diferentes aristas que componen el tema del medio ambiente, investigadores de todo el país y de diferentes instituciones concentraron sus estudios para elaborar un documento llamado Agenda Ambiental 2018. Contiene no sólo todos los puntos prioritarios que deben de considerar los candidatos a la Presidencia, sino además la base de la política pública en el sector que deberá emprender el próximo gobierno del país

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

Uno de los temas sociales más importantes para el país y que debería de preocupar a la población y a sus gobernantes, quizá después del de seguridad y combate a la corrupción, es el de medio ambiente. Pero no con base en la idea romántica de éste: plantar árboles, evitar ecocidios y preservar los ecosistemas, que por sí mismos son tópicos más complejos de lo que evocan de manera superficial.

El tema medioambiental va más allá y es determinante para la viabilidad del país, no sólo los próximos seis años, sino de décadas por venir. Éste es transversal, es decir, atraviesa más de un tópico y verlo de manera aislada no sólo es ignorante e irresponsable, sino una muestra de que no se entiende al país ni al mundo entero.

Por ejemplo, el manejo del agua va más allá de la gestión del líquido continental, puesto que se vincula con su uso en cuencas para la seguridad hídrica de las regiones; con el aprovechamiento eficiente en zonas áridas, como no es el caso del problema en Mexicali, donde las autoridades locales otorgaron una concesión absurda a una empresa cervecera. Pero también se relaciona con la sobreexplotación de mantos acuíferos, el hundimiento de las ciudades, generación de socavones; su contaminación por la actividad minera, la salud de las poblaciones, el consumo exorbitante —que además tiene un impacto por contaminación de plástico— de agua embotellada y el impacto en el bolsillo de las personas. Todo esto propicia a su vez problemas sociales.

De igual forma sucede con la pérdida de biodiversidad, no sólo de especies endémicas y populares como la vaquita marina o el ajolote, sino también la pérdida de variedades nativas de maíz que impacta a su vez en la seguridad alimentaria y en el desarrollo de pequeños productores campesinos. Lo anterior se vincula también con la erosión y cambio del uso de suelo para uso agrícola y ello con la generación de más emisiones de gases de efecto invernadero y cambio climático; en la ciudad esto también aplica con el ordenamiento territorial y la generación de asentamientos donde escasean recursos o fuentes de empleo, así como la construcción de mega desarrollos inmobiliarios que depredan los recursos locales y generan más conflicto social. El tema del medio ambiente no es un solo tema, es todos.

Bajo esta preocupación, investigadores de todo el país y de diferentes instituciones, en diversas áreas del conocimiento, concentraron sus estudios para elaborar un documento llamado Agenda Ambiental 2018, un trabajo coordinado por el Seminario Universitario de Sociedad Medio Ambiente e Instituciones (SUSMAI) de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ésta contiene no sólo todos los puntos prioritarios que deben de considerar los candidatos a la Presidencia en su agenda y plataformas, sino además la base de la política pública en el sector que deberá emprender el próximo gobierno del país.

“El medio ambiente no se puede tratar de manera aislada, sino de forma transversal e intersecretarial”, señala Leticia Merino Pérez, especialista en prácticas de manejo de recursos naturales en comunidades rurales, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. “Pensemos en los cambios que enfrenta el país, entre éstos una nueva visión del tema medioambiental como tema social, político, económico y de democracia, el cual nos incumbe a todos”, refirió la coordinador del SUSMAI en marzo pasado, durante la presentación del documento.

Semanas después, Leticia Merino, José Sarukhán y Julia Carabias participaron en el foro “México 2018: los desafíos de la nación. Las plataformas electorales discutidas por los universitarios”, en el tema de “Medio ambiente, cambio climático y sustentabilidad”. En el encuentro, los universitarios evidenciaron la pobreza de propuestas en la materia de los diversos candidatos a la presidencia. El tema formará parte del próximo debate entre los candidatos que se llevará a cabo en Mérida el 12 de junio y la academia espera que haya habido un cambio en la agenda y propuestas de Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antoio Meade y de Jaime Rodríguez, El Bronco.

Después de la presentación pública de la Agenda Ambiental 2018, el grupo de académicos del SUSMAI se reunió con los equipos de campaña de los candidatos para explicar el análisis, diagnóstico y propuestas que contenía. “Se les presentó a detalle y hubo mucho interés en la opinión de los académicos”, señala Adrián Fernández Bremauntz, exdirector del Instituto Nacional de Ecología y coordinador del capítulo “Hacia un nuevo paradigma en la generación y uso de energía” de la Agenda.

El director de la Iniciativa Climática de México y otros académicos presentaron una nueva versión del documento, más compacto, ante los comentarios de los equipos de campaña de los candidatos, llamado Agenda Ambiental Mínima, conformada por 53 propuestas concretas para los políticos contendientes.

Si bien, los académicos esperan ver algunas de sus propuestas en el tercer debate presidencial, en el tema de Sustentabilidad y Cambio climático, Fernández dijo que una primera prueba será el 5 de junio, cuando se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente. “La comunidad de la UNAM y del medio ambiente en el país esperamos que los candidatos locales y a la presidencia demuestren y dediquen tiempo al tema, que adelanten y compartan a la población algunas de sus propuestas”.

Propuestas como las plasmadas en la Agenda Ambiental Mínima, algunas de las cuales presentamos en sus 10 temas. Si bien, el documento es a su vez un resumen de la Agenda Ambiental 2018, ésta es también el extracto de un estudio más amplio llevado a cabo por los diferentes investigadores nacionales, todos ellos los principales expertos en sus respectivas áreas.

POLÍTICA AMBIENTAL. — Dar a los problemas socio-ambientales del país un carácter central en la agenda pública.

— Promover la participación ciudadana, informada y vinculante en la gestión de las políticas públicas relacionadas con bienes y servicios ambientales.

— Promover la generación de información pertinente, confiable, transparente y accesible sobre las condiciones de los ecosistemas y recursos naturales, los impactos socio-ambientales de los procesos productivos, mega-proyectos y políticas públicas.

— Promover la transversalidad efectiva en la gestión de temas y problemas ambientales en las distintas áreas y escalas de la política pública.

Impulsar la justicia ambiental, es decir, la distribución equitativa de impactos y beneficios ambientales como eje de la política pública.

AGUA. - Rediseñar la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fortaleciendo sus instancias de participación y sus capacidades de planeación, inspección y sanción, y readecuar el sistema de concesión de aguas nacionales, en el marco de una nueva Ley general de aguas que garantice el cumplimiento de los artículos 1, 2 y 4 de la Constitución.

— Priorizar en la asignación de recursos y en la agenda gubernamental, principalmente a nivel municipal, el rezago de la cobertura de suministro de agua y tratamiento de aguas residuales en zonas rurales y urbanas, incorporando la participación ciudadana.

— Avanzar hacia la gestión sustentable e integral de las aguas subterráneas, en particular de acuíferos sobreexplotados.

— Suspender los lineamientos de autorización del uso de aguas nacionales para la fractura hidráulica (fracking).

BIODIVERSIDAD. — Prohibir la minería y los grandes desarrollos turísticos en Áreas Naturales Protegidas (ANP) y en áreas de alto valor biológico o ambiental, sin importar si tienen o no un decreto de protección.

— Implementar políticas específicas de protección de la agro-biodiversidad, incluyendo la diversidad genética, con base en el Protocolo de Nagoya y en el principio precautorio.

— Fortalecer las políticas de sustentabilidad y conservación en áreas rurales fuera de las ANP, a través de: áreas dedicadas voluntariamente a la conservación y los paisajes bio-culturales, basados en usos de bajo impacto de los recursos naturales.

BOSQUES. — Establecer en el Plan Nacional de Desarrollo y en toda la política pública derivada del mismo el manejo forestal comunitario como eje y prioridad para el desarrollo y la conservación de las regiones forestales.

— Gestión territorial descentralizada, basada en el desarrollo de capacidades regionales, el ordenamiento concertado del uso sustentable del territorio y la concurrencia de la acción institucional y de los dueños de las tierras forestales.

— Reestructurar la conducción del sector, con apertura y participación, presupuesto suficiente orientado a fomentar la producción sustentable, regulación eficaz y expedita, con acompañamiento de calidad.

— Combate a las extracciones forestales ilegales mediante: la remoción de obstáculos regulatorios a extracciones regulares.

CIUDADES. — Impulsar y apoyar un sistema de monitoreo público (gubernamental, social y académico) descentralizado sobre los mapas de riesgos que surgen de los asentamientos humanos y las dinámicas ecológicas en las cuencas.

— Impulsar planes de mitigación y adaptación al cambio climático en las principales zonas urbanas.

Impulsar el desarrollo urbano sostenible, bajo dimensiones estratégicas ambientales, sociales, demográficas, económicas; con base en Ordenamientos Territoriales Participativos de las áreas urbanas que orienten procesos de densificación y crecimiento.

— El manejo integral del agua en las ciudades debe de buscar el balance hídrico de la cuenca.

COSTAS Y MARES. —Contar con estudios poblacionales de todas las especies objetivo, generar planes de ordenamiento pesquero y crear zonas de regeneración de peces.

— Evitar que los agroquímicos lleguen al mar para evitar el crecimiento de zonas muertas (eutrofización), regular su uso de manera estricta, e imponer una carga fiscal, mayor según el grado de toxicidad.

— Evitar el incremento de la contaminación del mar, eliminando los derrames de hidrocarburos y reciclando, prohibiendo o limitando el uso de plásticos.

ENERGÍA. — Democratizar la energía a través de la generación solar distribuida y la eliminación de subsidios regresivos a las tarifas eléctricas.

— Incrementar las metas de penetración de energías renovables a la matriz energética (…)

— Adoptar programas de eficiencia energética a gran escala: iluminación, sistemas de enfriamiento y calefacción en de casas (…) y adopción inmediata de estándares estrictos de eficiencia para autos nuevos de venta en México.

— Corregir e incrementar gradualmente el impuesto al carbono para combustibles fósiles, incluyendo al gas natural. Los recursos recaudados deben usarse para financiar la transición energética (…)

Evitar la construcción de nuevas refinerías y plantas de ciclo combinado de gas natural, que pueden resultar obsoletas en menos de 20 años.

MINERÍA. — Decretar la moratoria a nuevas concesiones mineras y revisión de concesiones vigentes.

— Promover la reforma y adiciones al artículo 27 y al artículo 6 de la Ley Minera para restablecer el carácter preferente de la soberanía nacional, el bien público y los derechos humanos sobre la minería y la extracción de hidrocarburos. Armonizar el marco normativo minero con los marcos normativos ambiental, de derechos humanos, agrario y de agua.

— Garantizar que sean municipios y comunidades afectadas por la gran minería quienes decidan el uso del impuesto minero, priorizando acciones para enfrentar los impactos ambientales y en la salud pública.

Atender las causas de los conflictos vigentes entre corporaciones mineras y comunidades afectadas que han perdido medios y calidad de vida y han sido víctimas de represión constante.

— Prohibir prácticas mineras asociadas a graves y permanentes afectaciones sociales y ambientales, como son la minería submarina y los pocitos de carbón, entre otros.

AGRICULTURA Y SUELOS. - Formular un programa de apoyo integral-territorial a la pequeña y mediana agricultura.

— Reorientar los subsidios productivos del campo para detener prácticas de monopolio de grandes empresas y realizar una redistribución equitativa de subsidios entre pequeños y medianos agricultores.

— Promover una agricultura diversificada y sustentable, con principios agroecológicos, que permita la recuperación y conservación de suelos degradados.

— Implementar una política nacional que frene el dominio de las grandes agroindustrias, para recuperar soberanía en la producción de alimentos. Atender la malnutrición, la obesidad y la pobreza alimentaria.

— Fortalecer instituciones públicas de investigación relacionadas con actividades agropecuarias.

— Regular los agrotóxicos basándose en el principio precautorio.

— Elaborar un plan nacional de reducción y prohibición progresiva a corto plazo de plaguicidas altamente peligrosos.

DERECHO AL MEDIO AMBIENTE. — Armonizar la legislación ambiental en México, comenzando por la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente al contenido esencial del derecho humano al medio ambiente desarrollado por los estándares internacionales incluyendo la opinión consultiva 23/17 emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

— Emprender las acciones de política necesarias para que todas las autoridades, en sus respectivos ámbitos de competencia, cumplan con sus obligaciones constitucionales de promoción, respeto, protección y garantía del derecho humano al medio ambiente reconocido en la Constitución y desarrollado por los estándares internacionales en la materia.

Suspender todos aquellos megaproyectos que en la actualidad estén violando el contenido y las obligaciones del derecho humano al medio ambiente (…).

Comprometerse a respetar, proteger y garantizar todos los derechos humanos de los defensores y defensoras del medio ambiente, evitando la criminalización, amenazas, detenciones arbitrarias y ejecuciones de las que son objeto.

Imprimir