“En la ópera no hay que buscar éxito, dinero y fama, sino hacer música”: Ramón Vargas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 03 de Junio, 2018

“En la ópera no hay que buscar éxito, dinero y fama, sino hacer música”: Ramón Vargas

El tenor Ramón Vargas ofrecerá una gala de ópera en Bellas Artes para conmemorar sus 35 años de trayectoria. El presupuesto anual de la ópera en México es limitado, dice en entrevista

“En la ópera no hay que buscar éxito, dinero y fama, sino hacer música”: Ramón Vargas | La Crónica de Hoy
Ramón Vargas debutó hace 35 años en el Palacio de Bellas Artes, en el rol protagónico de la ópera Falstaff, de Verdi.

El tenor Ramón Vargas (1960) regresa a México para festejar sus 35 de años trayectoria  artística, con una gala de ópera que ofrecerá en el Palacio de Bellas Artes, pues está convencido de que nunca debes olvidar tus orígenes para saber a dónde ir. 

“Se dice por ahí que lo difícil no es llegar sino mantenerse, hay algo de verdad en eso, 35 años de carrera significan disciplina, cuidados, decisión y empeño para querer hacer las cosas”, declara Ramón Vargas, en entrevista desde Ginebra, Suiza. 

Hace 35 años, debutó en el Palacio de Bellas Artes, en el rol protagónico de la ópera Falstaff, de Verdi; recinto al que regresa con emoción, pues, señala, es el lugar donde inició y se consolidó como artista, al grado de obtener roles principales en las casas más importantes del mundo, como el Metropolitan Opera House (Estados Unidos) y La Scala (Italia). 

“Bellas Artes es el recinto donde debuté, el que me ha visto crecer. El Palacio es importante porque es regresar a mis orígenes, lo cual siempre ayuda a no olvidar quiénes somos ni de dónde venimos. Regresar a nuestros orígenes te da personalidad, raíces, saber de dónde eres, qué quieres hacer y a dónde quieres ir; es importante saber quién eres y de dónde vienes, si no, se te olvida, algo que sucede mucho en nuestro medio, pues te vuelves ciudadano del mundo”.

Ramón Vargas se define como un mexicano que emigró, aunque su corazón vive en México, por eso no olvida a su país de origen, incluso a pesar de estar en Suiza, donde actualmente participa en la producción de Don Giovanni, de Mozart. 

Antes de cosechar el éxito a nivel internacional, el tenor reflexionó que la ópera lo había elegido desde que en su infancia perteneció al Coro de los Niños de la Basílica de Guadalupe, educado por Eduardo López.

“(En realidad) Me he dado cuenta que las cosas más difíciles y que llevan más retos, estaban en la ópera. Soy una persona de retos, por eso me cautivó la ópera, además de las historias que contaban. La ópera es una carrera que se hace por pasión”.

El tenor añade que nadie le puede garantizar a ningún artista que cantará de forma profesional, incluso ejemplifica con casos de algunas personas con las que estudió y que no forman parte de ninguna compañía ni producción, por lo que envía un mensaje a las nuevas generaciones:

“No deben de buscar el éxito, el dinero y la fama, en esta carrera de la ópera lo más importante es hacer música”.

Como parte de su trayectoria se enumeran 200 funciones en el Metropolitan Opera House; más 90 en La Scala, y otras 200 en Viena, a pesar de ello, sostiene que aún le faltan muchas cosas por hacer, pero el principal problema es el tiempo. 

“El tiempo te enseña que hay que aprovechar cada momento que tienes, porque ya no puede regresar y hacer, por ejemplo, Romeo, de la ópera Romeo y Julieta. Se necesita inteligencia también para esta carrera”. 

Consciente del paso del tiempo y los papeles que ha interpretado, Ramón Vargas deja en claro que no se arrepiente de nada, porque “todos nos equivocamos”, como forzar el instrumento vocal, lo que ocurrió durante una presentación que ofreció en La Scala, donde salió al escenario con fiebre. 

“De nada sirvió todo ese esfuerzo, el público no estaba contento de verme sufrir, mis colegas también estaban muy mal, al igual que yo. Siempre cometemos errores, pero en realidad si lo pongo en la balanza es más lo positivo”.

POPULARIZACIÓN. Con más de 35 años de trayectoria, Ramón Vargas también ha presenciado la evolución en la percepción de la ópera, que dejó de considerarse para un público especializado a partir de las galas de los tres tenores —Luciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo— a inicios de los años 90, además de los conciertos masivos, transmisiones en cines, pero al mismo tiempo ha visto sus ventajas y desventajas:

“Eso ha hecho que la gente entienda qué es un cantante de ópera, porque los medios han hecho que la ópera se vuelva más popular, eso también tiene sus desventajas, porque la gente busca nuevos cantantes, lo cual ayuda a las jóvenes, pero hay muchas óperas que sólo pueden hacer artistas maduros, lo cual provoca resultados dramáticos. El arte de cantar necesita tiempo y la actualidad no se puede, todo lo queremos rápido”.

Luego de reflexionar sobre diferentes aspectos relacionados con el mundo de la ópera, Ramón Vargas asegura que su carrera continúa con el objetivo de cantar, pues es lo que más le divierte, ya que al mismo tiempo conoce gente y otros países. 

Tener contacto con otras producciones en distintos países, le permite comparar la forma de producción de la ópera mexicana, por lo que sostiene:

“El presupuesto anual (de la ópera en México) te limita mucho, a los mexicanos no les gusta compartir medallas, somos un poco egocéntricos, no pensamos en la comunidad”. 

De momento, externa su felicidad por anunciar la gala en la que estará acompañado por miembros del Estudio de Ópera de Bellas Artes y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, que estará bajo la batuta de Srba Dinic. Lo recaudado será destinado para la Fundación Ramón Vargas, organismo que nació en el 2000, con la intención de brindar a ayuda a persona con discapacidades. 

Además, adelanta que en noviembre festejará sus 35 años de trayectoria en el Teatro Bicentenario, mientras analiza la posibilidad de ser maestro en la Universidad de Viena. 

➣  La Gala Ramón Vargas 35 aniversario, se llevará a cabo en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, el 23 de junio a las 19:00 horas.

 

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