Nacional

Y por fin, Anaya encontró la fórmula para satisfacer a los chicos Ibero

Con pancartas en contra al inicio, logró integrarse con el auditorio de jóvenes de bachillerato y universidad. En el diálogo con Jorge Ramos, capoteó preguntas sobre aborto y vaticinó que, de tener un hijo gay, iría a su boda

Ricardo Anaya sorteó con éxito la aduana, difícil, en que se han convertido los chicos Ibero para los políticos. Acumuló aplausos cuando garantizó que bajo ninguna circunstancia declinará a sus aspiraciones presidenciales, y aclaró que tampoco le interesa que lo haga en su favor José Antonio Meade, “porque él representa la continuidad y yo, el cambio”, afirmó.

Refrendó su decisión de castigar y meter a la cárcel a los responsables de corrupción en este sexenio, incluido el presidente Enrique Peña Nieto, si algún delito se le comprobara. Una vez más, el aplauso apareció.

En encuentro con estudiantes de la Universidad Iberoamericana, el abanderado presidencial de la alianza Por México al Frente aseguró, en ese sentido, que no ha hecho ni hará pacto alguno con el presidente Peña Nieto, por lo que se investigarán a fondo y no habrá perdón por casos como la corrupción de la empresa brasileña Odebrecht y la llamada Casa Blanca.

Primero, una exposición general (otra vez su Power Point) y luego una sesión de preguntas y respuestas con los estudiantes, que le resultó propicia. Los chicos, de prepa y universidad, subían a su lado a cuestionarlo y el, hábil en ese tipo de escenarios, salía avante.

Por último, en una ruda entrevista con el periodista moderador del evento Jorge Ramos, el abanderado presidencial del PAN-PRD-Movimiento Ciudadano, aseguró que no descalifica las encuestas (cuya tendencia total favorece a Andrés Manuel López Obrador), y aseguró que ganará la elección de manera contundente.

Sobre la actitud que asumió precisamente López Obrador en el segundo encuentro directo entre los cuatro candidatos —-quien lo llamó “Ricky, riquín, canallín” y escondió su cartera cuando el panista se le acercó, Anaya dijo que le da “pena ajena” que alguien que quiere ser Presidente de México se comporte de ese modo.

“Un debate presidencial no es un concurso para bufón del pueblo ni una competencia para ver quién pone los mejores apodos. Es para discutir ideas. Hablábamos, y él se enojó muchísimo, de la caída de las inversiones cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, y él sale con esas cosas, entonces, no me merece mayor atención”, añadió.

El momento difícil en la sesión de preguntas y respuestas lo vivió Anaya cuando una estudiante de preparatoria de la Ibero le preguntó si, ante una eventual declinación en su favor por parte de José Antonio Meade, qué actitud tendría respecto de los casos de corrupción que se han presentado en este sexenio, concretamente Odebrecht y la Casa Blanca.

Incluso hizo pasar al estrado a la estudiante que se lo preguntó, y ahí mismo, ambos de pie, le respondió que no habrá perdón para los corruptos, ni al Presidente de la República, en caso de que se descubriera que incurrió en un acto grave de esa naturaleza.

Pero, los peores momentos los enfrentó durante la entrevista con Jorge Ramos, quien fiel a su estilo lo interrumpió, lo acorraló a responder con un sí o un no a preguntas complicadas como el aborto o el papel del Ejército en la lucha contra el narcotráfico, e incluso para que ofreciera una disculpa a Margarita Zavala.

Con el CMN. El candidato presidencial de la alianza Por México al Frente, Ricardo Anaya, aseguró que sostuvo un “reunión cordial” con los 100 hombres y mujeres de mayor peso económico del país, aglutinados en el Consejo Mexicano de Negocios (CMN), con quienes se encontró este martes en privado.

A su salida del encuentro, efectuado en Las Lomas de Chapultepec, el abanderado del PAN-PRD-Movimiento Ciudadano a la Presidencia de la República, admitió que los poderosos empresarios e inversionistas no le expresaron su respaldo rumbo a Los Pinos, “porque no se trataba de eso esta reunión”.

En entrevista, Anaya Cortés dijo que, en cambio, durante la reunión se abordó “la agenda programática del país”, y sostuvo que tuvo “buena recepción de sus propuestas”.
El panista aseguró que no se trató el tema de un eventual gobierno populista ni de los riesgos que podría haber en dado caso, y evitó dar una opinión sobre el dicho de su contrincante Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que en el encuentro que sostuvo con dicho grupo “se habían limado asperezas con los empresarios”. “Yo no estuve ahí y tampoco se comentó nada sobre ese tema”, afirmó.

Ricardo Anaya dijo que el repaso de la agenda nacional con los empresarios incluyó temas como corrupción, pobreza y crecimiento económico, entre otros.

Imprimir