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Preocupan microplásticos porque son altamente contaminantes y dañan el sistema digestivo de los animales

Una opción para enfrentar el elevado desecho de plásticos al ambiente, y sobre todo al mar, podría ser el uso de tecnología, como la oxobiodegradación, expresó el químico Luis Manuel Guerra.

En el foro denominado Contaminación de los Océanos por Microplásticos, realizado en la Fundación Miguel Alemán, Guerra dijo que China, India, Indonesia, Brasil y México son los países que desechan una gran cantidad de plástico al ambiente.

Hay una gran presencia, un tanto alarmante, de micropartículas plásticas que son ingeridas por los peces y que llegan al ser humano cuando consume los productos del mar, señaló Guerra.

Esto, abundó, es un tema ya global que ha generado una especie de histeria contra los plásticos.

Pero no se trata de prohibir el uso del plástico, que está presente hasta en las comunicaciones, pero sí de darle un adecuado uso y disposición final.

“No son los plásticos el diablo a vencer, sino cómo vamos los seres humanos, de una forma inteligente y responsable, a manejarlos  adecuadamente”, expresó Guerra.

La oxobiodegradación, explicó, permite a las películas plásticas degradarse a través del oxígeno, hasta un tamaño suficientemente pequeño para que pueda ser alimento de bacterias.

Al degradarse en el proceso, aseguró Guerra, no llegarían al mar.

Esta tecnología es poco conocida y controvertida por varios intereses económicos.

“Si tenemos la capacidad de incorporar a todos los plásticos que no son apropiados, que van a dar al medio ambiente, una tecnología que permita  incluso programar la degradación, estaremos contribuyendo de manera importante al medio ambiente”, dijo.

Se calcula que hay unas 400 mil toneladas de plástico en los océanos e incluso hay islas de plástico en el Pacífico.

Al respecto, Alethia Vázquez, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), destacó que la isla plástica que flota en el Pacífico es sobre todo de microplásticos (fragmentos que tienen un tamaño menor a cinco milímetros). 

“Esta idea de la isla de plástico del Pacífico, hay que tener muy claro que no es, cuando se la imaginen, no es que uno se asome y vea ahí botellas flotando; no. 

“Lo que hay en la isla de plástico son microplásticos, que no se ven en la superficie, pero si sacamos agua con una cubeta ahí van a estar presentes; por fuera el agua se ve igual, lo que pasa es que el plástico se va a empezar a fragmentar y se van a empezar a unir”, refirió.

Los microplásticos son preocupantes, dijo, porque son altamente contaminantes y dañan el sistema digestivo de los animales. 

Los microplásticos, refirió, se han encontrado en el fondo del mar hasta a 13 mil metros; en el hielo de los polos y en islotes deshabitados.

Señaló que en México el 12.8 por ciento de todos los residuos que se generan son plásticos, y de eso aproximadamente la mitad, el 6.4 por ciento, son bolsas de plástico.

Cada mexicano genera en promedio un kilo de residuos al día, de los que unos 120 gramos son plástico.

Lamentó que en México aún no se hayan generado los mecanismos que permitan recuperar una proporción mayor de plástico para reciclarlos.

Se calcula que entre el 10 y 15 por ciento de los residuos plásticos son reciclados, el resto va a dar a los tiraderos o rellenos sanitarios y ahí se acumulan por su larga duración.

Además se calcula que un diez por ciento de los residuos que se generan son arrojada a las calles y son movidos por el viento, las lluvias y el propio movimiento de la gente, yendo a parara a prácticamente todas partes.

El químico Mario Gutiérrez dijo que es necesario más cultura sobre el tratamiento de los plásticos, ya que no todos se pueden reciclar y menos al mismo tiempo.

De ahí que las botellas y bolsas, por ejemplo, deben señalar claramente el tipo de plástico del que están hecho, para un adecuad acopio y disposición final.

 

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