La estadística, una herramienta poderosa con la que nos engañan: Gerardo Herrera | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 06 de Junio, 2018

La estadística, una herramienta poderosa con la que nos engañan: Gerardo Herrera

La ciudadanía necesita mejorar sus conocimientos en esta área para evitar el timo y la manipulación, señala el físico y Premio Crónica. Presenta su reciente libro El azaroso arte del engaño…

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Llegamos en nuestros días a la previsión de H. G. Wells cuando dijo: “El pensamiento estadístico será un día tan necesario para una ciudadanía eficiente como la habilidad de leer o escribir”. Gerardo Herrera Corral cita lo anterior en su libro El azaroso arte del engaño. Historias del mundo de la casualidad y la estadística (Taurus). Un párrafo después, el físico escribe que las sutilezas de la estadística se emplean más que nunca para generar sensación, deformar la realidad, simplificar si es conveniente o confundir a los incautos.

“La estadística no es un instrumento exclusivo del Estado, es también un recurso persuasivo de empresarios, movimientos ambientalistas, de académicos, de periodistas con conflicto de interés y en general de todos aquellos beneficiados por el moderno arte del engaño”.

Pero, ¿por qué un físico experto en las altas energías quien ha escrito antes sobre el Gran Colisionador de Hadrones, el bosón de Higgs y el origen del Universo, escribe ahora sobre la estadística y el engaño? Porque tiene vínculo con la ciencia que lleva a cabo, pero también porque es necesario en la sociedad y entorno en el que vivimos.

“En los experimentos en los que trabajo se generan muchos datos, cada vez que colisionan protones e iones pesados hay que analizar toda la información que generan el Higgs, el plasma de quarks y gluones o una partícula nueva”, señala en entrevista el investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) y Premio Crónica.

Para buscar estos fenómenos entre toda esa cantidad de datos es necesaria la estadística y la probabilidad, donde los científicos emplean técnicas para evitar sesgos, errores o engaños. Sin embargo, esto no es exclusivo de la actividad científica y del laboratorio europeo, sino de la vida cotidiana de todos, de la democracia e incluso de la armonía social.

Por otra parte, refirió, el texto es resultado de la inquietud provocada por la turgencia social, política y económica a las que estamos expuestos: a las encuestas de intención de voto, a lo que se dice del calentamiento global, lo que dicen los periódicos todos los días… “La estadística es una herramienta poderosa para aprender de la realidad, naturaleza o de la sociedad, pero también es una muy delicada, puesto que se puede manipular y presentar con sesgos o para engañar”.

La formación científica de Herrera Corral lo obliga a conocer las técnicas y la forma en que se debe expresar, entonces, al ver estadísticas manipuladas en los diarios y la mala calidad de la información a la que estamos expuestos todo el tiempo, tuvo la necesidad de escribir y advertir a las personas que están siendo engañadas.

HISTORIAS Y APRENDIZAJE. El azaroso arte del engaño… recoge historias como el descubrimiento del Polo Norte, el plagio de Ptolomeo, las argucias de Trump y las trampas de los medios, entre otros, para dar evidencia de cómo se puede engañar a las sociedades mediante la estadística, pero con ello otorgar al lector recursos que puede identificar en éstas para evitar el timo, manipulación y embuste de políticos, medios, empresas…

“Se trata de una colección de historias donde la estadística y la probabilidad entran, y espero que, de manera sencilla, ofrezca elementos básicos a las personas para una formación mínima de cómo leer el periódico, las redes sociales, la televisión…, ante tanta información estadística”.

No se puede descalificar a la estadística por sí misma, sino comprender su poder si se utiliza de manera incorrecta. Por ello, señala, debemos de tener una formación mínima para evitar el engaño y entender la información que se nos presenta todos los días. “Los ciudadanos debemos ser capaces de saber cuáles son los alcances de la información, esa es la gran carencia de nuestro tiempo, porque si bien hemos casi superado el analfabetismo, tenemos carencias en la comprensión lectora, incluyendo habilidades estadísticas. Podemos leer el periódico y no entender mucho”.

— ¿Cuál es el origen de esa susceptibilidad por la que somos engañados por los medios?

—Hay varios elementos. Somos poco críticos ante la información que nos da, pero tampoco tenemos la formación para serlo, para leer un periódico; tenemos una educación que nos induce un miedo hacia los números. Entonces, los medios de comunicación abusan de eso, a menudo hacen uso de la pereza del lector, quien ve un gráfico y huye de inmediato. Dicen que los números son fríos, pero a mí me parecen muy calientitos; cambiemos esa concepción de frialdad porque son parte de un texto que tiene información que darnos.

Esta pereza puede llevarnos a niveles de cinismo que a Gerardo Herrera le parecen inaceptables. Por ejemplo, en una primera plana de un diario de circulación nacional con el titular “Critica Iglesia impunidad” se observa una gráfica de barras con el título “Escalada”, que enumera los casos de sacerdotes asesinados en los últimos sexenios. Se trata sólo de dos barras: Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, con los números 17 y 24 respectivamente. La gráfica no tiene cero, no hay referencia, y la segunda barra es desproporcionada, duplicando la primera no alcanzaría el tamaño de ésta.

Una más de otro diario, de su sección Termómetro, con el título “¿Cuánto crecieron las redes de los candidatos en un día?”, donde se infla la cantidad de seguidores del candidato José Antonio Meade en una escala “truqueada” para demostrar que está al nivel de los punteros, “pero el lector, con su pereza, difícilmente va a reparar en estos detalles. Éste es un periodismo de mala calidad, a eso estamos expuestos, por lo que tenemos que exigir uno mejor, ya que es un mal generalizado —a Crónica todavía no los cacho—”.

Este tipo de trucos estadísticos son parte de un capítulo de El azaroso arte del engaño…, donde Herrera expone este tipo de mentiras gráficas y otros “trucos mágicos” que utilizan medios de todo el mundo para manipular la opinión pública. “Tenemos que saber si nos ofrecen buena información o una tendenciosa”.

VIVIR ASÍ… La publicación también repara en el significado del engaño y la mentira en la naturaleza, en la evolución y en las personas, y si bien no busca hacer un juicio moral, su objetivo es enfatizar que siempre hemos vivido con engaños, algunos normalizados y aceptados. “Pero las sociedades han cambiado porque ahora tenemos estadísticas para hacerlo; los gobiernos, como las empresas y las personas engañan diferente mediante herramientas sofisticadas como la estadística, algo que no ocurría el siglo pasado”.

Un mexicano hoy en día, ejemplifica, está expuesto a más estadísticas en un solo día que aquellas a las que Porfirio Díaz lo estuvo. Es la nueva forma de engañar, por eso necesitamos mejorar nuestra educación y formación estadística y con ello nuestra comprensión lectora para entender mejor la realidad, enfatiza.

“El engaño seguirá, las empresas nos ofrecerán productos milagro diciendo que el 80 por ciento de las personas se curan usando una pulsera de determinado material; seguirá porque es parte de nuestra naturaleza, pero al menos podemos mejorar nuestra formación para vivir en una sociedad así”.

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