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Trump invitará a Kim a la Casa Blanca si la cumbre es un éxito

Predice que el encuentro de Singapur el martes sea el primero de muchos. Afirma que se podría firmar en breve el fin de la guerra entre las dos Coreas

Donald Trump saluda a su aliado, el primer ministro japonés Shinzo Abe.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que en caso de que la cumbre de Singapur del martes 12 de junio “vaya bien” invitará al líder norcoreano Kim Jong-un a la Casa Blanca, lo que significaría un importantísimo paso para la normalización de relaciones entre las dos naciones enemigas. Sin embargo, advirtió que mantendrá las sanciones contra Pyongyang y amenazó con aplicar “trescientas nuevas represalias”, en caso de que fracase el proceso de desnuclearización de Corea del Norte.

Durante una rueda de prensa celebrada junto al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, Trump respondió afirmativamente al ser preguntado sobre la posibilidad de invitar a Kim Jong-un a Washington.

Apenas un par de horas antes, el gobernante había declarado que la cumbre del próximo día 12 es “sólo” un primer paso en un “proceso” que puede requerir de varios encuentros.

“Mucho más que una foto”. “Va a ser mucho más que una foto. Es un proceso, como ya he dicho muchas veces. Creo que no va a ser un acuerdo de un sólo encuentro”, sostuvo Trump minutos antes de reunirse con Abe para escuchar las preocupaciones del gobernante de Japón, país hacia cuyo mar lanzó el régimen norcoreano varios misiles de ensayo el año pasado.

El mandatario informó a los periodistas de que en los próximos días se podría, incluso, firmar el fin de la guerra que ambas Coreas técnicamente mantienen desde 1953.

“Parece extraño, pero esa seguramente sea la parte fácil. Lo difícil es lo que vendrá después”, se aventuró a decir un Trump especialmente conciliador.

“Preparado para levantarme”. “Yo estoy totalmente preparado para levantarme. Hay que estar preparado para levantarse. Pero no creo que sea necesario porque creo que Kim quiere hacer algo grande por su pueblo y también por su familia y por él mismo”, sostuvo.

“La campaña de máxima presión permanece en vigor, aunque ya no empleamos la expresión porque vamos a una negociación amistosa. Puede que después de la negociación la vuelva a emplear. Si me oyen decir que vamos a aplicar una campaña de máxima presión, sabrán que la negociación no ha ido bien”, explicó.

 

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