Salud

La vulnerabilidad del corazón femenino

Prevención. La mujer que se ama a sí misma tiene más oportunidades de lograr un corazón saludable, que le permitirá encarar de mejor manera las amenazas biológicas y sociales que enfrenta cada día

En México siempre han existido mujeres fuertes, multitareas que son capaces de superar cualquier adversidad sin embargo, hoy día es creciente el número de Damas de Acero que responden satisfactoriamente a las cada vez más exigentes demandas que impone la sociedad moderna, hecho que de manera ineludible pone en riesgo la salud y vida del corazón femenino.

El músculo cardiaco es vulnerable cuando la mujer vive violencia y estrés de manera constante, ya que además del daño emocional que se crea en su mente, el estrés aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial, además de que se intensifica la actividad de la médula ósea, factores que a la postre podrían derivar en enfermedades cardiovasculares.

Ésta podría ser la realidad de cualquier profesionista, quien todos los días gasta algunos pares de horas en trasladarse a su lugar de trabajo, sitio que hace trabajar de más a su corazón, pues el cerebro requiere altas cantidades de oxígeno para sobrevivir a las tareas impuestas.Al mismo tiempo en el que el músculo cardiaco trabaja de más, a marchas forzadas, los vasos sanguíneos se convierten en tuberías por las que debe circular la sangre a todo el cuerpo a gran velocidad. En estos casos y aun cuando la dieta y estilos de vida de la dama en cuestión sean saludables, si la mujer experimenta y acumula este tipo de eventos durante varios días a lo largo de los años, entonces es probable que desarrolle hipertensión arterial, trastorno circulatorio que es el principal factor de riesgo para adquirir alguna enfermedad del corazón.

De diferente forma pero en igual medida, esta condición aplica en mujeres que de manera constante experimentan algún tipo de violencia, ya que la agresión psicológica o física acelera el envejecimiento de la infraestructura del sistema cardiovascular (corazón, venas y arterial) con lo que es proclive a fallar.

Acciones para la mujer. En el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, que se conmemora cada 28 de mayo, autoridades de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM), subrayaron que entre el corazón del hombre y la mujer existen diferencias suficientes que implican tratos distintos.

Al respecto apuntaron que la pauta la marcan los cambios hormonales, pues si la primera menstruación, o en su caso la menopausia, aparecen de manera anticipada, serán circunstancias que podrían desatar algún trastorno cardiovascular. Aunado a esto, algunas alteraciones que se pueden presentar durante el embarazo como diabetes gestacional, preeclampia y eclampsia, son circunstancias que también llegan a condicionar la salud del corazón de la mujer.

Para evitar estos riesgos, la ANCAM subrayó que es necesario implementar esquemas de prevención desde la infancia, lo que quiere decir cuidar la alimentación de las niñas. Entre las medidas a tomar se ha hablado de suspender la leche y los lácteos, ya que en niñas de entre 7 a 9 años se han encontrado estrías y placas de grasa en ductos sanguíneos importantes como las aortas, hecho que en la vida adulta implicará enfermedad cardiovascular.

Así como el calcio que presuntamente aporta la leche puede ser sustituido con otros alimentos como amaranto, nueces y ejotes, también es necesario reorientar y enriquecer la dieta de las niñas con productos que sean amigables con el endotelio, es decir, con la capa que recubre las paredes internas de venas y arterias. Por ejemplo: la grasa que proviene de alimentos fritos, botanas y dulces ultraprocesados son los que dañan al endotelio; en contraste, los alimentos que favorecen a la capa endotelial son grasas saludables como la del aguacate, pescados, nueces y semillas.

Por otra parte, las niñas que desde pequeñas desarrollen el hábito de comer frutas y verduras construirán una capa endotelial libre de sedimentos de grasa (ateromas) con lo que difícilmente padecerán de hipertensión arterial y al mismo tiempo se reducirán las probabilidades de que en algún momento de la vida sufran un infarto al corazón o un accidente cerebrovascular.

Otra de las ventajas de que las paredes de venas y arterias se encuentren limpias de depósitos de grasa, es que cuando estas niñas lleguen a la adolescencia y comiencen con las primeras menstruaciones, molestias como los cólicos podrían no ser tan intensos, con lo que se adaptaran de mejor manera.

Hacer ejercicio físico de manera rutinaria y llevar de manera permanente una dieta amigable con el endotelio, permitirá a estas infantas lograr en la vida adulta un embarazo sano y disfrutable, pues será poco probable que padezcan presión arterial elevada o diabetes gestacional. Si desde la niñez aprenden a cuidar de esta manera el corazón, el efecto benéfico es acumulativo, por lo que en su momento podrán enfrentar de mejor manera la menopausia y el climaterio.

Si por el contrario, se permite que las niñas desarrollen una vida sedentaria y con deficiencias en la alimentación, cuando sean adultas estarán en mayor riesgo que los hombres de morir súbitamente por un infarto al corazón o un accidente cerebrovascular. Al respecto, la ANCAM advirtió que aunque los hombres se infartan más que las mujeres en proporción de tres a uno, son las damas quienes presentan los cuadros letales.

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