Bienestar

Las várices afectan a casi el 80% de la población mexicana.

El estar sentado dentro de la jornada laboral fue influir hasta en un 75% el riesgo de desencadenar várices.

Un problema que va más allá de la estética

Un buen estado de salud es primordial para cualquier persona, pues además de otorgar un estado de tranquilidad, permite desarrollarse plenamente en las actividades cotidianas, pero ¿Qué pasa cuando además de  mermar tú la salud  tu apariencia física también se ve afectada?

La insuficiencia venosa crónica, mejor conocida como várices, son esas venas que se advierten en la piel, fundamentalmente en la zona de las piernas ocasionando un aspecto poco agradable a la vista. Las várices pueden aparecer en cualquier parte de las piernas, pero lo más frecuente es que aparezcan en la parte interna de esta, el tobillo, el muslo, la parte de atrás de las rodillas y pantorrilla.

Al escuchar hablar de várices, la gente piensa que es sólo un problema cosmético, o propio de las mujeres, sin embargo, es más delicado de lo que parece y no es exclusiva de las mujeres, ya que muchos hombres las padecen.

La insuficiencia venosa crónica (várices o venas varicosas), son venas que acumulan  sangre que no fluye adecuadamente debido a la debilidad de la circulación, lo que provoca que las venas se vean dilatadas, ensanchadas y de coloración diferente al resto. Cuando las venas no ayudan a que la sangre fluya de manera habitual, es decir, de los pies al corazón, es riesgoso ya que se forman coágulos y puede llegar a una trombosis venosa, señaló el Doctor Ernesto Cobos, Especialista en Angiología y Cirugía Vascular del Hospital DioMed.

Al respecto, algunas cifras dadas por la Secretaría de Salud señalan que la insuficiencia venosa crónica es un padecimiento que afecta aproximadamente casi el 80% de la población mexicana, por otra parte menciona que el permanecer más de 8 horas sentados dentro de la jornada laboral influye hasta en un 75% el riesgo de desencadenar o agravar la enfermedad.

Algunas causas que pueden propiciar en algunos casos el padecimiento:

  • Herencia: Si una persona tiene antecedentes familiares, existen una predisposición genética a que también presente várices.
  • Permanecer largos periodos de pie o sentados: La falta de movimiento, especialmente el sedentarismo, puede ocasionar la aparición de varices.
  • El embarazo: Por el aumento de peso, la cantidad de carga y la disminución en la actividad física, durante y después del embarazo.
  • La ingesta de anticonceptivos: Por sus características y lo que contienen produce la coagulación de la sangre, evitando así la circulación normal de la misma.
  • Edad avanzada: Aunque este padecimiento puede afectar a cualquier persona, puede hacerlo en mayor medida a las personas de la tercera edad, puesto que las capacidades del organismo empiezan a trabajar lentamente, incluyendo las venas y con ello la circulación sanguínea.

Es importante tener en cuenta que si tú o alguien que conozcas presentan este padecimiento deben visitar a un especialista a la brevedad que te pueda orientar.

 

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