Rogelio Cruz, el primer médico que realiza cirugía para corregir espina bífida en México | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 09 de Junio, 2018

Rogelio Cruz, el primer médico que realiza cirugía para corregir espina bífida en México

Nuestros científicos. La preparación no es suficiente y Cruz Martínez es un ejemplo de una gran odisea para volver al país. Hoy, él es investigador asociado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en Querétaro, después de tocar muchas puertas en instituciones y hospitales que rechazaron sus solicitudes de trabajo para volver a este país

Rogelio Cruz, el primer médico que realiza cirugía para corregir espina bífida en México | La Crónica de Hoy

Rogelio Cruz Martínez es el primer cirujano que ha podido operar, en México, a un bebé dentro del vientre materno para corregir una deformación paralizante llamada espina bífida. También es el primero que ha logrado corregir, dentro de la placenta, un error de conexión de arterias que puede provocar la muerte de gemelos, dentro del vientre.

Estos logros han sido posibles gracias a su preparación como cirujano fetal en el Hospital Clinic de Barcelona, así como su trabajo para obtener el  Doctorado en Medicina Fetal, en la Universidad de Barcelona. Pero la preparación no es suficiente y Cruz Martínez es un ejemplo de una gran odisea para volver al país. Hoy, él es  investigador asociado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en Querétaro, después de tocar muchas puertas en instituciones y hospitales que rechazaron sus solicitudes de trabajo para volver a este país.

“Al hacer este doctorado en Medicina Fetal realicé un entrenamiento específicamente de cirugía fetal en el mismo grupo del Hospital Clínic de Barcelona, para completar una curva de aprendizaje en esas técnicas y poder traerlas al país, puesto que en México no había ningún antecedente de cirugías en el feto”, explicó.

Tras varios intentos infructuosos de llevar a cabo este proyecto en la Ciudad de México, en diferentes hospitales e instituciones públicas de salud se dieron las condiciones para concretar esta iniciativa en la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo del Instituto de Neurobiología de la UNAM campus Juriquilla, Querétaro.

Hoy, más de 200 cirugías fetales han sido realizadas en México gracias a la repatriación exitosa de Cruz Martínez, en la que fue fundamental el empeño de la doctora Thalia Harmony Baillet, directora de la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo, de la UNAM en  Juriquilla, Querétaro.

“Todos los niños que se operan en vida fetal, ya sea por riesgo de muerte o riesgo de secuelas neurológicas, se les hace la intervención y los casos que logran ser exitosos en cuanto a supervivencia entran al programa de neurodesarrollo para asegurar que tengan una buena calidad de vida. Y por eso es que nuestro grupo a nivel mundial se distingue por tener esta fusión de desarrollo”, explica el cirujano repatriado.

Cruz Martínez es investigador Clínico de la Unidad de Neurodesarrollo del Instituto de Neurobiología, UNAM-Campus Juriquilla e investigador nacional nivel 1 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“La espina bífida o Mielomeningocele es una enfermedad que se presenta en uno de cada mil embarazos en México, lo que ocasiona discapacidad motora, daño neurológico e incontinencia urinaria y fecal, de por vida”, informó el doctor Rogelio Cruz Martínez, quien en 2017 encabezó las primera tres cirugías fetales exitosas en México para corregir espina bífida.

La enfermedad embrionaria atendida por los mexicanos se origina alrededor del día 24 de embarazo debido a que no se cierra correctamente la estructura que después se convertirá en la columna vertebral y por eso el tejido nervioso de la espina dorsal queda expuesto fuera de las vértebras y recibe daños.

La cirugía intrauterina de espina bífida es un proceso complejo, parecido a una operación de cesárea. Se trabaja en varias capas, se abre el vientre, se exterioriza el útero y se debe colocar al bebé en una posición en la que se pueda alcanzar la espina dorsal. Intervienen cardiólogos, anestesiólogos, neonatólogos, entre otros especialistas

“Las operaciones se realizaron en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro. Al principio realizamos otro tipo de cirugías de enfermedades donde estaba en peligro la vida del feto, como cirugías de corazón, pulmón o incluso se retiraron algunos tumores, pero hasta ahora no se habían realizado cirugías de espina bífida. En total este grupo ha realizado más de 400 cirugías fetales”, explicó el doctor Rogelio.

SALVAR GEMELOS. La cirugía fetal es una intervención que se realiza durante el embarazo para poder corregir anomalías que se consideran letales. Esto desde el punto de vista técnico, pero desde el punto de vista social, representa una esperanza de vida para todos los bebés que en vida fetal que tienen alguna malformación, incompatible con la vida.

Además de las cirugías que ya existen para corregir la espina bífida, otra de las operaciones que Rogelio Cruz Martínez realiza en Querétaro es una intervención vital para evitar que dos gemelos o uno de los dos gemelos mueran antes de nacer por una mala distribución interna de la sangre, oxígeno y nutrientes. Ese problema se llama Síndrome de Transfusión Feto-Fetal y se presenta en uno de cada siete embarazos de gemelos idénticos.

“Son los que llamamos monocoriales, es decir, una sola placenta. Al compartirla se transfunde sangre uno con otro y de una manera desbalanceada que ocasiona que uno de ellos se esté exanguinando hacia su hermano y se convierte en un donante y el otro en un receptor que lo que hace es tener una sobrecarga de volumen, porque tiene toda la carga de su hermano y esto sobrecarga su corazón y terminan muriendo, ya sea uno por falla cardiaca y el otro por insuficiencia renal y anemia”, detallas Cruz Martínez, quien añade que esta enfermedad, sin tratamiento, tiene una elevada mortalidad perinatal.

“Tenemos un tratamiento que no es propiamente una cirugía fetal, es una intervención placentaria, y esto lo hacemos a nivel intrauterino. Lo hacemos por mínima invasión, con anestesia local y una vez dentro del ambiente intrauterino localizamos la placenta para saber dónde están las comunicaciones entre un gemelo y otro y con un láser separarlas”, agregó.

El procedimiento consiste en coagular los vasos que comunican a los fetos con un láser placentario, por medio de fetoscopía.

“Este tratamiento, que no tiene mucho de haberse descubierto en el mundo, es un tratamiento que hoy es considerado curativo de esta enfermedad”, dijo Rogelio Cruz.

“En México no se había hecho ninguna de las intervenciones fetales que realizamos; además, como grupo de investigación, hemos buscado tratamientos nuevos para enfermedades letales que no tenían tratamiento y que no se habían hecho en ninguna parte del mundo. En ese sentido ya hemos hecho tres intervenciones nuevas a nivel mundial que incluso fueron publicadas en revistas internacionales, como la Fetal Diagnosis and Therapy y la revista de la Sociedad Internacional de Cirugía Fetal”, concluyó.

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