En tres minutos aniquilan al Tri | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 09 de Junio, 2018

En tres minutos aniquilan al Tri

En el último duelo de preparación previo al Mundial de Rusia 2018, el equipo mexicano no generó nada al ataque, tuvo fallas defensivas y notoria desconexión entre líneas

En tres minutos aniquilan al Tri | La Crónica de Hoy

A Dinamarca le bastaron tres minutos para superar a México por 2-0, en el último partido de preparación del Tricolor, que pese a dar un primer tiempo aceptable, al verse abajo en el marcador no mostró capacidad de reacción, cuando restan siete días para su presentación ante el campeón Alemania en el Mundial de Rusia 2018.

Aún con las secuelas de la mundialmente famosa fiesta que se organizaron los jugadores de la Selección Mexicana hace una semana, el equipo pudo competir en el primer tiempo, aunque prácticamente no generó ninguna jugada colectiva al ataque y siguió dependiendo de una jugada personal de alguno de los hombres de ataque, que en esta ocasión nunca aparecieron, pese al esfuerzo individual de Jesús Tecatito Corona.

Lo mostrado por el conjunto que dirige el colombiano Juan Carlos Osorio fue lo de siempre en el estadio Brondby, en su partido 48, como es su costumbre presentó un once inicial distinto, por lo que la descoordinación entre líneas, en especial en sector defensivo con fallas tanto en las coberturas, como en los intentos de salir jugando es muy notoria.

Y donde se suponía que México tenía su fortaleza, de media cancha hacia adelante, el conjunto lució partido, con mucha distancia entre líneas, además de que no presenta ningún trabajo colectivo, lo que oscurece el panorama para el representativo mexicano, que se descompuso totalmente en la segunda parte por los múltiples cambios de Osorio.

A pesar de tener posesión del balón por algunos lapsos de la primera parte, México no generó nada al ataque, por lo que el partido fue casi un día de campo para el portero danés  Kasper Schmeichel, hijo del legendario guardameta Peter Schmeichel, mientras que Dinamarca fue un equipo más peligroso en el área tricolor.

Incluso, el portero Guillermo Ochoa fue exigido en un par de ocasiones que resolvió atinadamente para salvar al equipo del primer gol en contra, pero en la parte complementaria, el colombiano en su afán por “engañar” al cuerpo técnico alemán que presenció el partido, mandó a la cancha a Marco Fabián, Rafael Márquez, Edson Álvarez, Miguel Layún, Javier Hernández e Hirving Lozano.

Los de casa también movieron sus piezas, pero los ajustes fueron muy diferentes, ya que mientras México fue vulnerable con la notoria lentitud de Márquez, el cuadro danés mejoró y en tres minutos le anotó dos goles al equipo mexicano, tantos que representaron un golpe anímico del que no se pudo reponer, por su nula capacidad de reacción.

Todo se originó al 70 en un balón por derecha para Yussuf Poulsen, quien enganchó al centro con lo que en un movimiento se quitó la doble marca de Jesús Gallardo y Carlos Salcedo, para de zurda casi a la entrada del área meter un tiro con efecto que se coló pegado en el poste contrario para el 1-0, pese a la estirada de Ochoa.

Tres minutos después, con un México desconcertado, pasó lo que le ha ocurrido al equipo de Osorio en los partidos definitivos, en vez de asimilar el gol en contra y reaccionar, el equipo se cayó y en otro balón por derecha para Christian Eriksen, el delantero danés le ganó la espalda a Salcedo, y definió a primer poste para el 2-0.

Fue entonces donde México la pasó peor en el encuentro, incluso se salvó de recibir más goles, mientras que el único asomo ofensivo, fue un pase de Corona para Javier Hernández, quien remató al poste y dos disparos de Marco Fabián, desesperado por tratar de hacer algo en una maniobra personal, ante la inoperancia colectiva.

La derrota, pero en especial la forma, solamente confirman las numerosas dudas que presenta el equipo mexicano, que bajo el mando de Osorio, en los juegos trascendentales la Selección Mexicana se desmorona, como en la Copa Confederaciones ante Alemania (4-1) o la peor derrota en la historia por 7-0 ante Chile en Copa América.

 

Seleccionados, ofendidos con la prensa

Al término del encuentro en Copenhague, los jugadores de la Selección Mexicana ofendidos con la prensa por dar a conocer la fiesta que se organizaron antes de partir a Europa, ignoraron a los medios de comunicación, a excepción de Andrés Guardado y Guillermo Ochoa.

Guardado, quien regresó a las canchas a siete días de su duelo ante Alemania, luego de su cirugía para liberar una ramificación del nervio ciático, aseguró que tras la derrota ante Dinamarca el grupo está más unido que nunca y que les da risa las historias que se cuentan de ellos.

“Lo que sí nos da risa y nos impresiona es la cantidad de historias que sacan y sin información, inventan cosas. Lo más importante es que no nos dañe, está muy sano el grupo, más unido que nunca. En vez de romper algo, nos une más. Estamos tratando de enfocarnos a lo que es el Mundial y dejar esta historia a un lado”, aseguró el volante.

El jugador del Betis argumentó que Osorio, quien fue a ver la victoria de Alemania por 2-1 sobre Arabia Saudita, sabía que los teutones vendrían a analizar a México y por ello se guardó bastante de lo que presentará en su debut mundialista.

Por su parte, Guillermo Ochoa agregó que “en el futbol se busca ser contundentes, tener gol y lo que tenemos que buscar es generar las acciones para tener esa oportunidad”, además señaló que las líneas en el equipo mexicano se encuentran muy distantes, por lo que el grupo debe mejorar en jugar más por bloque.

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