La verdadera “Montaña Rusa” - Edgar Valero Berrospe | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Junio, 2018
La verdadera “Montaña Rusa” | La Crónica de Hoy

La verdadera “Montaña Rusa”

Edgar Valero Berrospe

Son las 3:19 am y mientras se va desvaneciendo la oscuridad de la noche que cubría a la capital de la Federación Rusa, el mundo comienza a ponerse en movimiento. Faltan apenas unas cuantas horas para conocer quién organizará la Copa del Mundo del 2026, que se esperaba que fuera la primera con 48 selecciones, antes de que, saliéndose del script, Sudamérica propusiera que Qatar, dentro de cuatro años, sea el sitio donde se reúnan más selecciones nacionales que nunca en una fase final.

Entre mañana, miércoles 13, con la continuación del Congreso de la FIFA, y el jueves 14 con la inauguración del Mundial, habrá más emociones en el mundo del futbol, que en una montaña rusa. Por cierto, decir que ese término denomina a un juego mecánico que no fue inventado en esta región del mundo. Pero ya será motivo de otro artículo hablar cómo fue que los “gringos” decidieron honrar los juegos infantiles de descenso en trineo con el nombre de “montaña rusa”, y que ni la “ruleta rusa” o la “ensalada rusa” tienen mucho que ver con este país.

Y en cuanto al futbol, la decisión que servirá para catapultar al futbol en pleno o volver a llenar de millones de dólares los bolsillos de Joseph Blatter, aún proscrito del futbol como está, será tomada, cosa curiosa, en el Kremlin, bueno, en su Palacio de Congresos, y por vez primera en muchos años, veremos el músculo de Estados Unidos lucirse ante el planeta en materia deportiva para frenar la insurrección africana respaldada por el multimillonario Emir de Qatar, que pretende que sea Marruecos y no la candidatura tripartita la que organice el evento dentro de ocho años.

Pero lo que parece que nadie reflexiona, es que la FIFA le ha otorgado, salvo el caso de Brasil 2014, la organización de las últimas fases finales a naciones emergentes del mundo del futbol… No importa que Sudáfrica haya sido la sede del 2010, no calificó al Mundial previo en Alemania, ni tampoco lo hizo para Brasil o ahora para Rusia.

Rusia, que recibió la designación en 2009 parecía no ser un caso como el de los africanos o los árabes. Hace 10 años, en la Euro del 2008 llegaron a semifinales dejando a Holanda en el camino, con aquel cuadro que era encabezado por Andrei Arshavin.

Ese equipo ruso era intenso y emocionante, pero no queda nada. Solo las ilusiones que tuvieron millones de personas en este país, creyendo que el sueño era posible, pero conforme ha transcurrido el tiempo todo se ha ido deslavando, al grado que hoy, los anfitriones son el peor equipo de los que participarán en el Mundial, según el más reciente ranking de la FIFA.

Rusia sólo ha ganado uno de sus últimos siete partidos y sus esperanzas se transformaron hasta el grado de que hoy la afición lo más que espera es que avance de la fase de grupos. Bueno, ni siquiera el Presidente Putin se atreve a dar un pronóstico optimista y simplemente señala que espera que el equipo “pelee hasta el fin”.

Qatar, que tendrá la organización dentro de cuatro años, nunca ha calificado a un Mundial, y dudo mucho que lo haría alguna vez si no hubiera sido por la “generosidad” de su “lacayo” Joseph Blatter, que pudo cumplirle su palabra a los árabes de que organizarían un Mundial. Pero pedir que por añadidura ahora, los “cuates” de sus “cuates” sean merecedores de llevarse el evento deportivo más importante del mundo, es una locura.

Cuando vine a Rusia el año pasado a la Copa Confederaciones, aprendí mucho de este país, casi podría decir que empecé a quererlo, su gente es mejor que lo que se difunde entre rumores y medias verdades, pero después de la decepcionante visita a Brasil, donde falló la infraestructura y falló el futbol, pensamos en Rusia como un oásis en el lapidado mundo del futbol… Pero una cosa es el turismo y otra es el balompié.

Claro que prefiero este país que la “Sudáfrica de clase mundial” que jamás apareció, el Brasil sin puertos y dueño de un monumental desastre interno y la aventura a un país como Qatar que tal vez le esté ganando espacios a la naturaleza inhóspita de la región, pero que deja claro que el “negocio del futbol” está traicionándose con la toma de decisiones “interesadas” más en el negocio mismo, en los billetes, claro, que en el futbol.

Y como “dinero mata carita” y “poderoso caballero es don dinero”, estoy por asegurarle que en el 2026 habrá diez partidos mundialistas en nuestro país y que el estadio Azteca será el único escenario de la historia, al menos de aquí a que acabe nuestra generación, en albergar tres inauguraciones y dos finales de un Mundial.

Como quiera que haya sido, cuando en 2009 Rusia fue designada sede, sus condiciones económicas, no sólo su futbol eran otros. Vladimir Putin estuvo convencido que los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi hace cuatro años y la Copa del Mundo que inicia pasado mañana iban a contribuir para mostrar la nueva cara de este país. Tal vez sí.

Pero lo que sí es una realidad, es que el concepto global de que el presidente Putin es un personaje casi diabólico no va a cambiar con todo y los miles de millones de dólares que está gastando del presupuesto de un país que, golpeado por la crisis internacional del petróleo, ha llevado a la pobreza a millones de sus ciudadanos… Pero aquí están, y estamos, listos todos….

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