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Sin veda hidrológica, garantizado el abasto de agua a mexicanos que nacerán en 50 años

◗ Además, con el líquido disponible, luego de reservar los volumenes para el medio ambiente y el consumo humano, se impulsarán zonas económicas y se crearán empleos, dice alto funcionario de la Conagua

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[ Segunda parte ]

Impulso de las zonas económicas y generación de empleos, son parte de los beneficios que generará suprimir la veda sobre el uso de los ríos más caudalosos de México, señaló Horacio Rubio Gutiérrez, gerente de Ingeniería y Asuntos Binacionales del Agua.

El funcionario de la Comisión Nacional del Agua destacó, en entrevista con Crónica, que ahora, con la liberación del uso del agua en diez regiones hidrológicas, que además tienen volúmenes reservados para el medio ambiente y el consumo humano a futuro, se hace posible que todos los mexicanos tengan acceso a ese recurso natural.

Destacó que los beneficios de suprimir la veda hídrica, cuyos decretos se publicaron el pasado 6 de junio en el Diario Oficial de la Federación, son varios, entre ellos garantizar que los ecosistemas que hay se mantengan por 50 años.

Habrá agua para unos 18 millones de mexicanos que nazcan dentro de 50 años; las cuencas se mantendrán sanas, no se van a degradar y se mantendrán en condiciones similares a las actuales durante cinco décadas.

Además, con el agua disponible después de aplicar las reservas se desarrollarán de manera sustentable sectores como agropecuario y el turístico.

“Vamos a conservar lugares emblemáticos que no hay en ningún otro lugar del planeta, como la Selva Lacandona; la selva está garantizada”, aseguró.

También se prevé que la reserva de uso ambiental puede ayudar a amortiguar los efectos del cambio climático.

Rubio Gutiérrez destacó que se superan en 12 por ciento las recomendaciones internacionales de reserva de agua, ya que la recomendación internacional es que se deje fluir el 35.8 por ciento del agua que hay en el país, y en México se logró reservar el 47 por ciento.

Particularmente en el caso de la cuenca Grijalva-Usumacinta donde la vocación es principalmente ambiental, no habrá los grandes consumidores de agua de las cuencas, ya que los decretos que suprimen la veda, son también un freno gradual.

En el tema de reserva de agua, “en buena medida estamos siendo más previsores que muchos países del primer mundo”, especificó Horacio Rubio Gutiérrez.

Los decretos que liberan el uso del agua, abundó, hacen sinergia con otros instrumentos de preservación de los recursos naturales.

Señaló que económicamente sale más barato preservar el ambiente que restaurarlo, si lo degradamos.

“Lo que nosotros calculamos, porque esto fue sometido a (la Secretaría de) Economía, fue que preservar el agua con las reservas es más económico para el país y para los usuarios de la cuenca, que no hacerlo.

“Porque si no hubiéramos reservado y se degrada la cuenca, todos tendríamos que pagar un gran costo por restaurar un ecosistema dañado”, expresó.

Refirió que los decretos del agua emitidos el 6 de junio son parte del Programa Nacional Hídrico 2014-2018, el cual señala que uno de los objetivos es fortalecer la gestión integrada y sustentable del agua, a través de estrategias encaminadas a ordenar y regular los usos del líquido en cuencas y acuíferos; actualizar decretos de veda, reserva y zonas reglamentadas; regular cuencas y acuíferos, y establecer reservas de aguas nacionales superficiales para la protección ecológica.

En el país hay 757 cuencas, de las que están decretadas 295 con un volumen de reserva para conservación ecológica y consumo humano a futuro.

El nuevo volumen concesionable, señaló Rubio Gutiérrez, no es tan grande como para deteriorar el medio ambiente, ni para dejar sin agua a los mexicanos del futuro.

Los pendientes ahora, indicó el funcionario, son avanzar en el desarrollo de los planes de manejo de las cuencas liberadas y seguir en marcha con el Plan Nacional Hídrico, porque “nos queda el resto del país”.

El gran reto, dijo, es establecer reservas en el resto de cuencas que ya no son de los ríos más caudalosos, sino de los más competidos, “y habrá que hacerle lugar al medio ambiente en esas cuencas”.

Rubio Gutiérrez destacó que hay una gran presión mundial por preservar los recursos naturales y el medio ambiente, “y la visión generacional de tomar medidas para los que vienen es ya una normalidad en la construcción de instrumentos jurídicos”.

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