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Brad Bird: No toda la sensibilidad tiene que ver con #MeToo

Han pasado 25 años desde que surgió en el cineasta Brad Bird la idea de Los increíbles. Él pensaba que sería especialmente divertido tener una familia de superhéroes, sin embargo fue más allá al incluir en el guion algunos asuntos de su vida personal, y así lo que sería un homenaje a los comic books y películas de espionaje de la década de 1960 que él solía ver cuando era niño, comenzó a cobrar otras dimensiones. El verdadero poder de la película recayó en los personajes.

“Suele pensarse que el papá siempre es el más fuerte en la familia, así que lo volví fuerte. Las mamás suelen ser arrastradas a un millón de direcciones diferentes, así que la hice elástica. Los adolescentes, en especial las chicas, son inseguros y están a la defensiva, así que le di invisibilidad y campos de fuerza. Y los niños de diez años de edad suelen ser como esferas hiperactivas de energía. Los bebés tienen un potencial indefinido”, dijo.

Han pasado casi 15 años desde que la película llegó a las salas de cine para conquistar a la audiencia y a la crítica. Incluso se llevó dos premios Oscar: Mejor Película Animada y Efectos Sonoros (tuvo en total cuatro nominaciones incluida la de Mejor Guion, lo que la hizo la primera película de superhéroes en aspirar a esa categoría, y no Logan, como se ha dicho).

La sensacional familia regresa este fin de semana a las salas de cine de México con el siguiente argumento: Helen tiene que liderar una campaña para que los superhéroes regresen, mientras Bob vive su vida “normal” con Violet, Dash y el bebé Jack-Jack (cuyos súperpoderes están por descubrirse). Su misión se va a pique cuando aparece un nuevo villano con un brillante plan que lo amenaza todo. Las primeras imágenes del filme muestran con eso que la mayor parte del peso recae en la mamá y muchos han atribuido a que eso se debe al momento social que vive Hollywood:

“Algunos dicen que el enfoque de Los Increíbles 2 se ha fraguado al calor de #MeToo, y me parece bien, porque soy un defensor de ese movimiento”, dice el cineasta Brad Bird, en entrevista, durante una visita que hizo semanas atrás junto a los productores John Walker y Nicole Grindle.

Sin embargo, quien es uno de los grandes talentos de Pixar, mente maestra de El gigante de hierro (1999), Ratatouille (2007), algunos episodios de Los Simpson y desde luego Los increíbles (2004), a propósito del comentario también añade, “pero, para mí, esa sensibilidad ya estaba en la película original; lo que sucede ahora es que la atención está sobre ese problema aunque no necesariamente todo debe ser condescendiente con eso”.

La charla con Bird ocurre unos días antes de que se diera a conocer que John Lasseter quedará fuera de los planes de Disney tras las denuncias de acoso en su contra, sin embargo para Bird las palabras para él son de agradecimiento,

“La primera película de Los Increíbles ya le debe mucho a John: para hacerla posible, él tuvo que dar la cara ante los ejecutivos de Disney que no querían hacerla. Fue gracias a él que pudimos hacer unos storyreels de prueba, presentárselos a Disney y obtener luz verde para ponernos a trabajar en el filme definitivo”, dijo Brad Bird.

Y es que cuando tenía el plan en la cabeza, Warner Bros. Animation estaba muy dudoso en confiar en Brad Bird ante el fracaso comercial de El gigante de hierro; así que para marzo del año 2000 decidió contactar a John Lasseter, a quien conocía desde la universidad mientras estudiaban juntos en CalArts en la década de 1970. Cuando Lasseter la llevó a Pixar cambió todo, ya no sería una animación igual a  la de su filme anterior sino que sería en computadora.

“Una de las cosas que han hecho de esta entrega algo diferente es que usé los poderes que podrían tener estos superhéroes en la vida real. Tú esperas que la figura paterna sea fuerte, así que el poder que Mr. Incredible tiene en la película es tener mucha fuerza. Ser madre es poder hacer varias cosas a la vez. Lo más notable y la fortaleza de esta cinta es que los poderes no son elegidos, sino dados”, explicó el realizador.

El reto en este filme para el cineasta tenía más que ver con el hacer a los personajes cada vez más complejos en un mundo normal: “Para lograr que esta película englobara el mundo de los superhéroes con lo cotidiano, tuve que buscar un equilibrio entre lo mundano y lo fantástico. Una combinación en la que algún acontecimiento fantástico largo pasara con un toque de cotidianidad y en la que un acontecimiento cotidiano tuviera un toque de fantasía”, dijo.

“El personaje de Mr. Incredible no está solamente inmerso en la paternidad. Yo sabía qué sobreestimado está ser padre, yo lo viví cuando tuve hijos, así que quise que tuviera otra dimensión más profunda, que tuviera personalidad, que fuera muy distintiva”, añadió.

Finalmente, en otro momento también se dirigió a los detractores del cine de superhéroes: “Este tipo de cine ha existido desde hace mucho tiempo, tiene una tradición. Podemos encontrar un ejemplo desde 1958, con los westerns. Como sea, los westerns eran variados y había películas muy buenas y otras quizá menores”, comentó.

“Para el siglo que estamos viviendo sí hay muchas películas de superhéroes, pero hay filmes muy buenos. El año pasado salió Logan, que fue una cinta aventurera, inteligente profunda e inesperada que ahondó en la vida de Wolverine, encarnada por Hugh Jackman. Está El caballero de la noche (Christopher Nolan) y nadie más había podido darle esa dimensión a The Joker, entonces sí hay buenas y malas películas de superhéroes. Lo importante quizá sea no comprometernos ni repetir las fórmulas. Que haya malos superhéroes no significa que el género sea necesariamente malo.

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