Deportes

México, respaldado por Trump para ser sede del 2026

Finalmente ha llegado la fecha. Este día será designada la sede que recibirá la fase final de la Copa del Mundo del 2026, que supuestamente sería la primera que recibiría 48 selecciones nacionales, evento que se llevará a cabo en el Expo Centre de Moscú, sitio al que acudirá el presidente Vladimir Putin, antes de dirigirse a la cena de gala en el Kremlin, con la que se celebrará la inauguración de la Copa del Mundo de Rusia 2018, que inicia mañana en el Luzhniki Stadion con el duelo entre la selección roja y Arabia Saudita.

La decisión será tomada al final de los trabajos del Congreso de la FIFA, con solo dos candidaturas para recibir el evento, México-Estados Unidos y Canadá por un lado y Marruecos por el otro.

La guerra política alrededor del evento ya ha involucrado a una cantidad importante de personajes a nivel internacional, desde el Rey Mohamed VI de Marruecos, el Emir de Qatar, Tamim Bin Hamad Al Zani, el Rey de Arabia Saudita, Salman Bin Abdulaziz, el asesor del presidente de los Estados Unidos Jared Kushner o el ex presidente de la FIFA, Joseph Blatter,  hasta alcanzar al propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Los presidentes de las Federaciones de Estados Unidos, Carlos Cordeiro, de México, Decio de María y de Canadá, Steve Reed, han viajado a decenas de países en Europa, Asia, África y el Medio Oriente los recientes dos meses, buscando el apoyo de las federaciones nacionales de muchos de los 207 miembros activos de la FIFA con derecho a voto, para el evento de este día.

Sin embargo, la labor que casi nadie tomó en cuenta, provino precisamente del mandatario norteamericano, quien no solamente en un par de ocasiones, y en ambas de forma desafortunada, trató de apoyar la candidatura tripartita por el lado difícil, sentenciando a los países a los que apoya económicamente Estados Unidos, también en una reunión formal con el presidente de Nigeria, antes de que mucho mejor asesorado, decidiera, según el diario norteamericano New York Times, enviar hasta tres cartas al presidente de la FIFA, Gianni Infantino y a miembros del Comité Ejecutivo, explicando la forma en que su país, Estados Unidos, se comprometía a garantizar el éxito del evento, si le es asignada la organización para el 2026.

Lejos del temor que se levantó al conocerse la candidatura tripartita, de que las restricciones  de ingreso a personas de países con mayoría musulmana, Trump dio garantías de que “serán expedidas visas, sujetas a elegibilidad por las leyes de Estados Unidos, sin menoscabo de raza, color de piel, grupo étnico, origen social o nacional, género, lengua, religión, opinión política o cualquier otra opinión, discapacidad, salud, nacimiento o cualquier otro estatus u orientación sexual” para todas las personas involucradas en el Mundial, lo cual cambia radicalmente el escenario, aún cuando en 2025, estaría finalizando meses antes del Mundial, un segundo posible mandato del presidente norteamericano.

Las cartas de Trump a Infantino muestran diferentes facetas y hacen énfasis en garantías específicas de que los equipos participantes, oficiales e incluso los fanáticos, no tendrán dificultades para entrar a territorio estadunidense si sus equipos califican a la fase final, además hace saber a quienes participarán el día de hoy en la votación, que la dureza en la expedición de visas que ha marcado a su mandato y el ingreso a nacionales de algunos países, no aplicarán de ninguna manera durante la Copa del Mundo de la FIFA.

Apoyando además a su interés de que Estados Unidos sea sede del evento, se dirigió a Infantino en mayo pasado, argumentando que en los Juegos Olímpicos de 1996, así como la Copa Mundial de 1994, el éxito fue rotundo y que no tiene ninguna duda de que el Mundial de 2026 en este país sería llevado a cabo con similar o mayor éxito.

A tal extremo ha sido el trabajo de búsqueda de apoyo por parte de los dos candidatos, que Marruecos integró a ex ministros para que trabajaran en la formalización de apoyos por parte de algunas naciones, aunque también en ese terreno, Estados Unidos parece haber superado a sus oponentes africanos, ya que en el seno mismo del Consejo de Seguridad de la ONU, se ha negociado con algunas naciones que podrían ayudar a garantizar el éxito de su candidatura, más aún, Jared Kushner, yerno y asesor de Trump llevó su relación con Arabia Saudita y el Rey Salman Bin Abdulaziz, a fin de que el gobierno de Ryah anunciara públicamente su apoyo a la candidatura norteamericana, como lo hizo previamente el Emir de Qatar, Tamim Bin Hamad Al Zani, respaldando la candidatura de Marruecos.

Los errores públicos de Trump incluyeron un tweet , diciendo que “sería una pena que países que siempre hemos apoyado, estuvieran haciendo labor en contra de la candidatura de Estados Unidos” y la reunión con el presidente de Nigeria, Muhhamadu Buhari, a quien le dijo públicamente que “estaremos observando muy de cerca lo que hagan por nuestra candidatura y lo apreciaremos”, lo cual fue visto como una amenaza velada a las naciones de África, que se supone votarán en bloque por Marruecos.

Marruecos ha perdido en cinco ocasiones la posibilidad de ser sede, incluyendo una para organizar el Mundial de 1994 ante Estados Unidos. El día de hoy, la sede será asignada con votación secreta electrónica, y el ganador será decidido por mayoría simple, es decir, el 50% de los votos válidos más uno.

Imprimir